Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

En nuestra sociedad nadie es responsable de nada. Las cosas siempre “se refunden” o “se dañan”; nadie las pierde ni las rompe. Los niños no pierden el año por no estudiar sino que los profesores “los rajan” porque les “tienen pique”. Las instituciones son las corruptas y no las personas que hacen trampa. Y así es todo.

En una movida muy conveniente hemos colgado un chivo expiatorio en nuestras mentes; una especie de piñata imaginaria a la que le damos palo; un mecanismo que funciona como válvula de escape y nos absuelve de toda culpa; una abstracción para exteriorizar nuestras falencias como sociedad. Algo que llamamos “el Estado”.

La verdad es que al final del día, todos terminamos siendo responsables por todo; al menos, financieramente.

Cuando jueces parcializados condenan al Estado por hacer o no hacer, todos pagamos; cuando el Estado no sirve al público, todos nos vemos forzados a buscar educación, salud y vigilancia por nuestra cuenta. Cuando “se pierden” los recursos que contribuimos, nadie responde excepto nosotros y, cuando a líderes populistas les da por “aprender jugando” con nuestro dinero, todos pagamos los platos rotos y; de paso, les salimos debiendo.

Vale la pena preguntarnos si estamos dispuestos a seguir pagando el autoengaño más caro de la historia, con tal de poder seguir sintiendo que tenemos las manos limpias para señalar.

Parecemos adictos a un modelo que, por bien intencionado que sea, no nos ha funcionado. Todos sabemos cual es el problema pero somos incapaces de cortar el chorro. ¿Por qué?

En las últimas décadas, el discurso sobre lo “social” se tomó la política colombiana de izquierda a derecha, y en teoría, ¿quién podría estar en desacuerdo con tan loable y abstracto fin? Así tomó vuelo la idea de que nuestro bienestar depende de la dirección del estado.

Pero en la práctica, más que resultados, lo que hemos visto es como políticos de lado y lado han usado las buenas intenciones como pretexto para imponer un modelo que agranda su poder a costa del ciudadano. El resultado: un estado que brilla por su ausencia a la hora de cumplir sus funciones básicas pero que abunda y estorba en donde no debe estar.

Como nadie es responsable, los pocos políticos que se destacan en este desgastado modelo culpan a los ciudadanos que no sabemos elegir por la corrupción, el clientelismo y el mal gobierno. Y su propuesta, por supuesto, es darles más recursos y más poder a ellos, los buenos, pues en el modelo estatista, los políticos -ya sean buenos o malos- nunca pierden, y los fracasos de la burocracia se solucionan con más burocracia. El mundo al revés.

Entonces, como advirtió Gómez Dávila, surgen dos clases: una que paga impuestos y otra que vive de ellos, todo en nombre del bienestar. Y perdemos fe en la democracia cuando el problema es el actual modelo de gobierno.

Es por esto que la novedad más interesante en estas elecciones es una candidatura que, por primera vez, no promete soluciones a todos nuestros problemas; que no se trata de llevar una persona al poder sino de empoderarnos a todos, que en lugar de pedirnos que confiemos en otro político más para mejorar nuestras vidas, nos reta a que nos atrevamos a confiar en nosotros mismos; y que en vez de pedirnos votos y más recursos, propone votar por nosotros para devolvernos el control sobre nuestro bienestar.

En un país en donde todas las propuestas se basan en el poder del Estado, esta candidatura propone basar el cambio que necesita Colombia en el poder de las ideas, pues entiende que las grandes transformaciones no surgen de elegir otros gobernantes sino de cambiar nuestra forma de pensar. Nos reta a ver que nosotros mismos somos el problema, y también la solución, y qué estamos listos para retomar las riendas de nuestros destino.

Esta candidatura representa ideas para la libertad que compartimos millones de personas alrededor del mundo. Un movimiento que está creciendo en América Latina como alternativa a la imposición estatista que empezó “siendo una hermosa posibilidad, y luego, [al] envejece[r], [ha sido] usada para la tiranía, para la opresión”, tal y como lo predijo Borges.

Representa una visión optimista, que cree que los ciudadanos, y no la burocracia, somos los ejes del progreso y el bienestar; una visión moderna, que piensa que, gracias a la tecnología, nunca hemos tenido tantas herramientas para aprender, colaborar, e innovar para cambiar nuestro entorno y mejorar nuestras vidas por medio de asociaciones voluntarias. Una visión justa, que reconoce que la igualdad de oportunidades, y no los privilegios otorgados a diestra y siniestra, ni tampoco la igualdad impuesta, son la mejor forma de fomentar el progreso.

También representa una visión pragmática, que cree que una ciudadanía inter-conectada, activa y vigilante es el medio más rápido y efectivo para fomentar un mercado responsable; una visión consecuente, que reconoce que los individuos crecemos cuando somos libres para cometer errores y aprender de ellos; una visión que, en lugar de seguir buscando culpables en el pasado, nos propone asumir la responsabilidad por nuestro futuro eligiendo ser libres por medio de un voto que exprese mucho más que un inútil inconformismo.

Nota bene: En estas elecciones a la Cámara por Bogotá, este liberal marcará un voto libre por las ideas expuestas anteriormente, impulsadas en esta ocasión por el doctor Daniel Raisbeck, paradójicamente, desde el Partido Conservador. 

(Visited 70 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

Creo en el poder de las ideas. Pienso que vivimos en el siglo de las oportunidades. Busco comprender, compartir y colaborar. Economista (B.A.), McGill University (Montreal, QC). Abogado (J.D.), The George Washington University Law School (Washington D.C.) con un programa en derecho internacional y comparado en Cornell Law School & Université Paris I Pantheón-Sorbonne.

Más posts de este Blog

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

El día del debut de la Selección Colombia en el Mundial de(...)

2

Muchos emprendedores ven en Internet una gran posibilidad para dar a conocer(...)

3

La influencia social es la capacidad que tienen algunas personas, conocidas como(...)

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar