Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

     

En una violenta turbulencia, el humano preferiría que el avión se estrellara, antes que ser la azafata que pide por altoparlantes que se ajusten los cinturones. En un salón de clases, el humano preferiría morir ignorante, antes que alzar la mano y salir de la ignorancia. En el Titanic, Jack prefirió saltar al agua congelada, antes que afrontar otra incómoda charla con la estirada familia de Rose. En un funeral, el humano preferiría ocupar el ataúd, antes que pronunciar el discurso de despedida en una iglesia abarrotada de dolientes.

La muerte es segura, pero la humillación no. Una vida sin drogas, alcohol, tabaco, porno, McDonald’s o cualquier otro vicio, no garantiza un escape a la muerte. En cambio, una vida sin el brindis del padrino de boda, alocuciones presidenciales, reinas de belleza respondiendo preguntas de cultura general o cualquier otra perorata plagada de lugares comunes, sí puede evitar situaciones embarazosas. En pocas palabras, la humanidad reconoce que la muerte es parte de la vida, pero prefiere que la vergüenza sólo sea parte de la vida de los otros.
Sin embargo, al igual que la muerte, al humano siempre le llega la hora. Tarde o temprano le toca enfrentarse a una audiencia -tías insistentes, estudiantes burlones, jefes malhumorados, inversionistas desconfiados o auditorios impacientes-, embargándolo en una explosiva intranquilidad. 
Hablar en público es peor que morir

No deja de ser paradójico que el miedo lo abrume para hablar en público, mientras es un experto para hacerlo en privado, especialmente a espaldas de los demás. Pero es un hecho que la inyección de adrenalina gritándole “¡Huye!”, nada más le llega cuando una infinidad de ojos pueden juzgarlo por no saber de lo que habla, al tiempo que lleva la cremallera abierta del pantalón.
¿Hay cura para las rodillas temblorosas y la mente en blanco? Quizá, ¿un trago de whisky? ¿Gotas de valeriana? ¿Respirar profundo? ¿Imaginarse a la audiencia desnuda? Los remedios anteriores no sólo poseen una eficacia cuestionable, sino que tienen efectos colaterales desastrosos: El whisky aunque provee confianza, también da una lengua trabada; la valeriana aunque provee tranquilidad, también da sueño; el respiro profundo aunque provee relajación, también da aire contaminado; la desnudez imaginaria aunque provee diversión, también pone la cosa dura.
Entonces, lo único que realmente soluciona las manos temblorosas y la cara roja como un tomate, es percatarse que quienes lo escuchan en realidad no lo escuchan. Los asistentes se sientan en silencio y observan con atención, pero dentro de sus mentes nada más brotan las siguientes cavilaciones: “Tengo hambre”, “Tengo sed”, “Tengo hambre y sed”, “No pagué la cuenta de la luz”, “Está muy frío el aire acondicionado”, “Mi jefe me obliga a venir a esto y él no viene”, “Está como buena la hija de Rodri”, “En realidad, está buenísima la hija de Rodri”, “Rodri, compadre, ¿me aceptas como tu yerno?”. Inclusive, los espectadores llegan a considerar de vida o muerte responder un mensaje de texto que dice “Y ke mas? Ke a ces?”. 
El miedo a hablar en público es un mecanismo de protección que se activa, desde el día mismo que al humano le empieza a importar la opinión de los demás. Teme ser juzgado, como él juzgó a más de uno tantas veces. Teme que lo descuarticen, como él lo hizo con una reina de belleza que respondía una pregunta que evaluaba la inteligencia, en un concurso que, se suponía, sólo era de belleza. Teme ser escuchado cuando, precisamente, eso es lo más complicado que ocurra en una especie caracterizada por la indiferencia. 
Al final de cuentas, pasará toda una vida evadiendo dicho miedo, y, luego, en la vida después de la muerte estará deseando poder hablarle a la gente. ¿O por qué creen que algunos muebles se mueven sin que nadie los toque?
Hasta una próxima verdad humanamente irracional, Amigos de lo Salvaje.
LL.jpgLucano Divina
Comandante en Jefe de Amigos de lo Salvaje-EA
Selvas de Sur América, mayo 17 de 2012

Compartir esta verdad es querer esta selva:


—————————————
Encuentra nuestra Revolución Animal también:
* Donde el Pajarito Azul
* Caralibro
  

* GeMás


* Interés del Pin
Follow Me on Pinterest
* La Guarida Oficial 
—————————————
Archivo de verdades humanamente irracionales:

(Visited 22 times, 1 visits today)

Etiquetas

PERFIL
Profile image

El tigre de bengala que analiza las estupideces humanas, con un delicioso toque de humor negro

    Sigue a este bloguero en sus redes sociales:

Más posts de este Blog

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Acabo de recetarle esta dosis de Metformina para adelgazar, a una(...)

2

De mojigato no tengo un pelo. Soy malpensado, mal hablado, me(...)

3

Este no es el momento para que Carlos Queiroz renuncie a(...)

6 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
  1. Hmmm eso le pasa a la gran mayoria de las personas prefieren mil cosas antes de pasar al frente de un grupo de personas y dar su opinion por miedo al que diran.

  2. jadelaesal99

    Lo que dijo jerry hace 20 años lo saco de unos estudios, y no es lo que tu digas parecido a los demás sino como lo cuentas, Lucano es súper original y bien filosófico, el libro de alquimista se basa en una leyenda judía, pero miren como lo contó Pablo coelho en el alquimista.

  3. Primero: Me encantó el artículo Lucano! Me encanta este Lucano filosófico, más que otros artículos donde eres más chistorete (por ejemplo el de los SMS). Al menos, así pienso yo. Y segundo, al forista Andresar8: Se nota que tu mayor fuente de información es la televisión. Yo recuerdo haber visto esa rutina de Seinfeld en Sony, pero allí él mismo dice que lo basa en un estudió que se hizo en USA. Vivo en USA y recuerdo que ese fue el chiste de la semana cuando salió ese estudio (el de preferir estar en el ataúd que diciendo el , y luego Seinfeld lo usó en la rutina que viste.

  4. Jajajaa me encantó la conclusión. Así es, pasa uno la vida no queriendo hablar en público, para luego ir a la vida después de la muerte deseando poder hablarle a la gente. Muy fino ese comentario, jajajaja!

  5. VanessaPonce

    ¡Me sorprendió volverte a leer hoy jueves, Lucano! Ya me estaba acostumbrando al sábado, jejeje. Pero aparte de la reflexión general, me gustó mucho una particular: Cuando dices que el humano es paradójico que el humano le tenga miedo a hablar en público, mientras es un especialista para hablar en privado, especialmente a las espaldas de los demás. ¡Qué apunte tan pero tan genial!

Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

Aceptar

Ingresa los siguientes datos para enviar el correo


¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar