Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

El problema del crecimiento y de la desigualdad social no se han resuelto con la democracia. Si así fuese, Colombia sería una potencia.

Eduardo Posada Carbó ha realizado importantes trabajos que prueban la precocidad de la democracia colombiana en comparación con las europeas. Pero observa con razón un estudioso de aquel continente que las incipientes instituciones democráticas y liberales no fueron la causa del crecimiento económico: “Nadie liberalizó más radicalmente que la República de Nueva Granada entre 1848 y 1854, pero ¿quién diría que las grandes esperanzas de prosperidad de sus gobernantes se realizaron inmediatamente o del todo?”.

A Colombia no le ha faltado una democracia tanto como una industrialización; incluso Brasil, México y Argentina, apenas contaban con el 15% de su mano de obra ocupada en actividades industriales en 1975 . Más allá del crecimiento económico que la industria pueda suponer, lo más importante es que ha carecido de las presiones políticas que trajo consigo en Europa. Los sindicatos y los partidos socialistas, que movilizaron millones de trabajadores que buscaban acceder a nuevos derechos políticos y mejorar sus condiciones de vida, no sólo ayudaron a democratizar Europa sino que obligaron a las aristocracias a realizar las reformas sociales que redujeron las desigualdades sociales. Rusia, la monarquía trágica que se rehusó a efectuarlas, sucumbió en una espeluznante revolución bolchevique.

En Inglaterra, los Liberales y el Partido Laborista presionaron por las reformas al movilizar campesinos, obreros y clases medias. “Su Majestad de Carbón” el Duque de Sutherland, señor de cerca de 800.000 hectáreas en las gélidas llanuras escocesas, no tenía nada de singularmente democrático en sus principios, en sus años y en sus días. Era uno de los hombres más ricos de su tiempo. Pero al pobre duque y a otros de su estirpe les recortaron sus latifundios con los impuestos directos a la tierra. Los sucesorios serían tan altos que el Punch de Londres caricaturizó al Duque de Devonshire diciéndole a un amigo: “Contaremos con suerte si en la hora de nuestra muerte nos alcanza para poner una lápida encima nuestro”.

Los ingleses lograron una revolución social sin recurrir a una violencia desmedida ni renunciar al capitalismo. Colombia ha padecido su propio intento de revolución pero las guerrillas nunca lograron mover millones de colombianos a su favor o granjearse su legitimidad. Por su parte, muchos grupos económicos y terratenientes lograron adaptarse, cooperar e incluso enriquecerse durante la guerra. El hecho es que ni el sector productivo ni el conflicto armado han conseguido presionar suficientemente (y en ocasiones han sido más un obstáculo) para realizar las reformas sociales requeridas. De esta forma, ha prevalecido una falsa estabilidad.

La democracia es en sí mismo deseable pero no necesariamente conduce a un mayor crecimiento económico ni mucho menos éste reduce la desigualdad social. Los gobernantes europeos aprendieron a hacer reformas sociales presionados por nuevos actores sociales, no porque fueran arcángeles; les costó una gigantesca movilización social y sangre. Su historia es instructiva, y de cierta forma esperanzadora para una sociedad que ha vivido su cuota de violencia y se cree hundida en el mal. La fórmula más lúcida que se nos presenta hoy la hallo en uno de los más grandes estudiosos de nuestro país, Malcolm Deas, a la sazón un inglés: “Si no va a haber revolución, aquí hay que aprender a hacer reformas”.

(Visited 113 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

Candidato a DPhil en Historia de la Universidad de Oxford. He trabajado de investigador del Centro de Estudios en Historia (CEHIS) de la Universidad Externado de Colombia y de asistente de investigación del Centro de Estudios Latinoamericanos, St. Antony’s College, Universidad de Oxford.

    Sigue a este bloguero en sus redes sociales:

  • twitter

Más posts de este Blog

  • Mundo

    Vistazo a la jerarquía en Oxford

    La Universidad de Oxford es una federación de colleges (colegios) prestigiosos, la inmensa mayoría de ellos con su tradición secular(...)

  • Mundo

    La política como vocación

    En el año de 1919, la conferencia “La política como vocación” fue dictada por el sociólogo alemán Max Weber. Ante(...)

  • Mundo

    El Concilio de Nicea y la jerarquía de los cielos

    Uno de los rituales más espontáneos y cotidianos entre los católicos es realizar la señal de la cruz “en el(...)

  • Mundo

    El sabio Godelier

    Es inútil decirle al lector lo mucho que he aprendido con los libros de Godelier pero es importante recordarle, o(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Este horóscopo se basa en las 30 cartas del oráculo “Ángeles con(...)

2

Si está buscando un lugar para volver a nacer, los Termales de(...)

3

Aunque un poco más lento, si es posible adelgazar tomando pastillas anticonceptivas.(...)

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar