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Si usted es de los que paladean la vida como una exquisita melodía, tal vez se haya preguntado por qué algunos solo pueden ver oscuridad e imágenes que vinculan con la muerte. Esta es una aproximación sicológica, sin tono técnico, sobre lo que siente un suicida para querer morirse.
 
Antes que nada siente cobardía. Por eso, muchos piensan en la muerte pero son pocos los que se atreven a seguirla. La muerte es incertidumbre y no es, tal vez, lo que un suicida quisiera que fuera: alivio, renovación, limpieza.
 
El que quiere morir generalmente no siente la presencia de Dios. No cree en él o cree pero no lo busca.
 
Sobre todo, siente culpa. Culpa por no ser lo suficientemente bueno, perfecto, complaciente. Culpa por equivocarse, no importa si el error es grande, pequeño o remediable. Culpa por aquellos que lo ven sufrir, delirar, rabiar. También siente un poder inmenso para infligir sufrimiento y piensa que con dejar de vivir, ese poder también llegaría a su mínima expresión. De hecho, le gustaría seguir existiendo para ver cómo sufren los que le hicieron daño, o cómo la vida se encarga de comprobarle que tenía la razón. Sin embargo, al tiempo quiere con su muerte ser recordado, amado, reconocido… existir mientras no exista.
 
Generalmente, un suicida es un pesimista. Ve sus proyectos destruidos antes de iniciarlos, ve las oportunidades perdidas antes de que éstas lleguen. Profesa, con pesimismo puro, que no cambiará ni él ni la situación que lo rodea. Por eso, quiere renunciar a la lucha de vivir. Esto no significa que para él vivir sea un “mar de lágrimas” pero ve irrealizables muchos esfuerzos cotidianos, incluso sonreír.
 
El que quiere morir se repite una y otra vez que quiere morir, que todo está mal. Como si las palabras fueran la profecía de un futuro incierto. Por eso, entre más irracionalidades dice, más se convence de ellas mismas. Además, se siente inferior, subvalorado y cree que por eso no vale la pena existir.
 
Así mismo, hay algunos que piensan que la vida no tiene sentido. No han encontrado su misión personal, profesional, lo que sea… y sienten afán por encontrarlo, ignorando que el sentido mismo de la vida es encontrar ese sentido. Una reflexión demasiado filosófica quizá. "El secreto de la existencia humana consiste no sólo en vivir, sino en hallar el motivo de vivir. Sin una idea clara y determinada del objeto de su existencia, el hombre preferirá renunciar a ella, y se destruirá, antes que permanecer en la tierra", Iván Karamazov.
 
El que piensa, más de lo común, en la muerte es un exagerado. Engrandece la opinión de otras personas, vuelve grandes y pesados los pequeños avatares de la existencia y se dice a sí mismo que es muy débil para afrontarlos.
 
¿Qué le ronda por la cabeza a alguien que quiere morir? Piensa cosas que reconoce que son irracionales. Siente culpa por ceder ante sus impulsos, ante el llanto que ha dejado de ser un suspiro de desahogo para convertirse en un infierno eterno.
 
El suicida no es un irracional. Sabe de antemano que no es cierto que la vida no tenga sentido, que no encontrará un nuevo amor, que es la peor persona del mundo. Solo que es difícil para él actuar de la misma manera en la que piensa. ¿Por qué? No lo sé.
 
El que se quiere morir vive el silencio cada uno de sus días. Se concentra fijamente en los objetos inanimados, entablando a veces conversaciones imaginarias con ellos. Piensa de manera circular sin llegar a ninguna reflexión que le dé la mano para levantarse de la cama, húmeda en llantos cotidianos. Se siente solo, así no lo esté, e intenta alejar a los demás para confirmar sus creencias pesimistas, como si le gustara estar así.
 
¿Se llega a gozar del sufrimiento? No. Sin embargo, el sufrimiento es como la arena movediza: hunde, hunde, hunde cada vez más al desgraciado en sus propios fantasmas. "La obsesión con el suicidio es característica del hombre que no puede ni vivir ni morir y quien nunca aparta su atención de esta doble imposibilidad", EmileCiorán.
 
Es seguro, aquí faltan más sentimientos o razones que llevan a una persona a pensar en el suicidio. O, al contrario, sobran algunas otras.
Aún así, son múltiples los motivos para que alguien quiera dejar de existir: algunos lo han hecho, incluso, para cobrar un seguro; por problemas económicos; porque no tienen cómo alimentar a sus hijos; porque están secuestrados y no aguantan más el dolor del cautiverio; porque el corazón está tan roto que cada una de sus partes empieza a doler; porque de todas maneras van a morir (en el caso de los enfermos terminales sin manera de conseguir la eutanasia)… ¿Está justificado o no? Tal vez no esté en nuestras manos responderlo. ¿Hay alguna manera de salir de esa arena movediza? Tal vez algunos tengan la respuesta y sería bueno que empezaran a compartirla.
 
Juliana de Laurel
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A Juliana de Laurel le gusta tomar café y entregarse al insomnio de las letras nocturnas. ¡Ah! El placer de los sonidos cuidadosos de la noche, carros ligeros que habitan la ciudad sin hombres, el amor hecho en silencio como una víctima de los niños o de los años, los suspiros inconscientes del que reposa en su pequeña muerte a la que llama sueño. Juliana prefiere el sueño que se inventa con los ojos abiertos, sin pesadillas, del tic tac que tanto aborrece. laurajuliana.wordpress.com

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22 Comentarios
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  1. juandelsilencio es muy sabio cuando usted cierra un comentario con: ¨ninguno saldra vivo del asunto¨ ,El blog de doña juliana del laurel es interesante aunque solo ve una cara de la moneda,seguramente en su rol de sicologa se hace aparte del asunto para poder desde la objetividad comoda decir todo lo que ecribio,el asunto es bastante problematico,cesudo y nos pone cara a cara con la grave trascedentalidad de la existencia,porque todos alguna vez hemos pensado en tirar la toalla hasta julianita.
    ——–

  2. [1]aplausos, no a la escritora (claro esta sin demeritarla porque fue un buen escrito) sino a juandelsilencio, aqui alguien que renuncio a su vida hace ya un tiempo y ahora vive con varios propositos (no significa que no pueda “cancelarlos” y seguir a mi ego para desaparecer mi existencia de este mundo), los suicidas son una de las muestras mas grandiosas de las capacidades del ser humano, derrotar ese miedo inherente a nosotros como lo es la muerte, ademas de la creatividad necesaria para lograr tal proeza, como bien saben muchos fallan en sus intentos

  3. Hola JUli! Anoche precisamente, mientras estaba contemplando los esfuerzos que hacemos en una UCI para salvar un suicida, joven, deprimido, pero con una familia llorando en la puerta, la enfermera me hizo la misma pregunta que es el eje de tu blog: Porque se suicidan? Que los lleva a hacerse eso, a hacerles eso a su familia, a hacernos eso a quien los tratamos? Como dice Juan del silencio, que beligerante y enredador si es aunque lo niegue, no encontramos respuesta aparente. No hay respuesta que satisfaga nuestra duda. Pero es NUESTRA duda, no la del suicida. Un abrazo y sigue bloguiando q te seguiremos comentando 🙂

  4. Mejor dicho, usted quiere encontrarle el quiebre al artículo por donde sea. Si digo Dios, no me refiero al Dios católico. Por favor, insisto, no tome mis palabras tan radicalmente y, sobre todo, entienda que esto solo es una postura, sí, diferente a la suya, pero no tenemos ninguno de los dos por qué tener la verdad absoluta.

  5. juandelsilencio

    Juliana, de mi parte como lector, saludo tu iniciativa por el solo hecho de tener el denuedo como para decidirte a escribir y publicar, lo cual entraña una labor de mucha responsabilidad, ello con total prescindencia de lo que los demás podamos pensar, porque los discursos se construyen para fomentar el debate e instar a la generación de reflexiones. Que lo demás sea silencio, Juan.

  6. juandelsilencio

    Igual, lo que para Juliana es cobardía, para mí valor en la más excelsa de sus manifestaciones y para usted *falta de imaginación, escasez de creatividad, ausencia de positivismo e ideales*, para otro será la luz que destelle tras su ventana, la certeza del retorno a la nada, el imperturbable sosiego, y puede que para otro sea el espíritu de un quehacer artístico: léanse los diarios de Césare Pavese, la poesía de Sylvia Plath, la despedida de Sergei Esenin, hasta aquel monólogo de Hamlet que en tantas lenguas se recita (*ser o no ser, esa es la cuestión*), etc., pero, bueno, para usted el suicidio es escasez de creatividad, como que para mi sus palabras fueran una completa pamplinada, mas no se afane, en esto sí puedo generalizar: ni usted ni yo, ni la buena de Juliana, ninguno saldrá vivo de esto.

  7. juandelsilencio

    (3) a constituirse en solo una voz desde adentro, porque ¿en dónde acaso dije que hablaba en representación de otros, o con un saber omnicomprensivo que me dotaba de las experiencias ajenas para ir sacando conclusiones de ellas? Ahora, es clara la postura piadosa que al respecto mueve a la columnista: *El que quiere morir generalmente no siente la presencia de Dios. No cree en él o cree pero no lo busca*, ¿en dónde queda el entusiasmo (esto es, la posesión divina, la apropiación del dios) con el que se sacrifican algunos en nombre de Alá, porque asumen que la guerra es santa y que inmolarse agradará en extremo a la deidad? ¿Es necesario otro ejemplo para relativizar aquello de que el suicida sería un hombre en el confín universal cuando el centro gravitacional es un dios? Vea usted, sí es posible que de cuando en vez apele a experiencias ajenas para disertar en torno de la afirmación del acto suicida y no soy musulmán, ni fundamentalista, ni beligerante.

  8. juandelsilencio

    (2) en contrario, los comentarios puestos apuntarían a constituirse en solo una voz desde adentro, porque la situación está encarnada, se vive, se medita, se ejecuta; en tanto que el observador circunstancial avanza juicios sin haber padecido esta agonía (el perpetuo y perdido combate entre la vida y la muerte), y así, de modo paladino, sin mayor dificultad de puede caer en equívocos.

  9. juandelsilencio

    (1) Señor Escobar: para escribir con el grado de propiedad que lo hice, no fue a título de argumentar con miras a descalificar por descalificar el escrito, no, lo hice con cabal conocimiento de causa y desde el primer momento advertí que hablaba desde esta orilla en la que estoy, para en un ejercicio argumentativo dar las razones personales por las que no comparto el texto, para cuestionar la verdad apodíctica con la que aquí se lanzaron algunas afirmaciones, porque encuentro rebatibles los planteamientos y acaso porque la columna estuviera escrita con destino a aquellos que *paladean la vida como una exquisita melodía*

  10. juansescobar

    Al comentario 4: Si alguien decide terminar con su vida porque sabe que no habrá un momento más feliz que los que ya ha vivido, ese alguien ni siquiera es suicida, es alguien tan ignorante que se cree sabio para poder decir que en futuro no habrá nada mejor.

    Al comentario 5: ¿cómo puede decir que no hay razones? usted puede no tener razones, pero habrá quien SI las tenga. Como usted mismo dijo “generaliza”, no creo que usted haya tendo la oportunidad de conocer a cada uno de los suicidas de este mundo como para poder afirmar que ellos no tienen razones para serlo, algunos las tendran, otros no.

  11. juansescobar

    Juandelsilencio:
    Al comentario 1: Es que acaso usted si conoce las razones de todos los suicidas para poder afirmar que lo que se dice en este blog son meras especulaciones o no corresponde a la realidad. Además creo que quien escribió este blog no fue tan tonto como para no informarse apropiadamente sobre el tema y poder escribir lo que escribió.

    Al comentario 2: Cobardia??? pamplinas. Es cierto, yo tampoco lo llamaría cobardía, lo llamaría falta de imaginación, escasez de creatividad, ausencia de positivismo e ideales…

  12. JuandelSilencio:agradezco mucho sus comentarios. Sin embargo, creo que me malinterpreta en algunos momentos.Sí generalizo porque es imposible intentar describir cada universo d los q tienen esta tendencia.Aunque esto no significa q esté afirmando q%u201Ctodos sienten así. Y,ojo,no son meras suposiciones.La sicología es una ciencia y estoy segura de q muchos comparten el escrito, así como otros no se sienten para nada identificados.Estoy d acuerdo con lo q me dice de Karamazov,pero no lo estoy con aquello d q el suicida no tiene ninguna razón para morir(suena muy filosófico)ni con q no sean cobardes.Algunos no lo son y se matan, pero muchos otros se la pasan pensando en la muerte sin llegar a acercarse a ella.A ellos me quise referir con el texto.Un saludo especial:Juliana

  13. juandelsilencio

    (5) Procura, la buena de Juliana, concluir con este retruécano: *Es seguro, aquí faltan más sentimientos o razones que llevan a una persona a pensar en el suicidio. O, al contrario, sobran algunas otras*. Juliana, es algo necio cuando las personas se preguntan: ¿por qué razón se suicidó? La respuesta es simple: no hay razones (o se carecía de ellas).

  14. juandelsilencio

    (4) ¿Cómo puede decirse que un suicida es de suyo depresivo? ¿No se ha considerado acaso la posiblidad de que alguien sea tan exageradamente feliz en un momento, que haya alcanzado el cielo con sus manos, que decida poner fin a sus días porque es sabedor de que más allá de ese instante no habrá dicha que lo supere? Y así, desde una cima conquistada, poco le importa el abismo al cuál habrá de caer.

  15. juandelsilencio

    (3) Encuentro algo abusiva la cita que se hace de la genialidad de Iván Kamarazov, una de las vertientes del alma de Dostoiveski, porque descontextualiza la esencia del personaje: ese mismo Iván es el que propugna la idea del *vive fuerte y quémate*, en la obra, plantea desarrollar su vida con cabal intensidad y proyecta la idea de su suicidio para cuando tenga treinta años (acaso más allá de ello no ameritase vivir, o como dijera Andrés Caicedo, sería inmoral vivir más allá de los veinticinco).

  16. juandelsilencio

    (2) ¿Siente el suicida cobardía? ¡Pamplinas! El suicida no solo yergue la mano contra sí, sino, que frontalmente encara a la madre de todos los miedos: el miedo a la muerte, lo doblega y afirma hasta el final su decisión. ¿A ver quién es tan valiente como para arriesgar su vida, con la grande posibilidad de perderla, como lo hace el suicida?

  17. juandelsilencio

    (1) Señorita Juliana: ¿cómo le describiría usted el concepto *azul* a un ciego? Como persona de marcada tendencia suicida, tengo la clara imprensión de que antes que ofrecer una aproximación psicológica sobre el fenómeno suicida, lo que hace usted no es más que una mera especulación, una divagación que, en mi sentir, difiere bastante del objeto que pretende describir, porque apela a sentar premisas con el ánimo de comprender dentro de sus suposiciones a quienes como opción de vida eligen en algún momento no tenerla, esto es, generaliza, lo cual en materia de sensibilidades humanas carece de sentido, porque nada más inaprensible e indefinible que la maleable subjetividad del hombre.

  18. BenitinEneas

    Le doy un ejemplo que no tiene nada que ver con cobardía ni con mediocridad: si en un accidente murieran mis hijos y esposa, simplemente mi vida no tendría sentido. Seguramente ya no podría volver a trabajar porque perdería totalmente mi capacidad de hacerlo, seguramente enloquecería (literalmente) de dolor. No tendría ninguna motivación, ni ganas de hacer nada, excepto, simplemente morir también. Es más, conocí ese caso en el Hospital San Ignacio donde yo me recuperaba de una cirugía menor. Me tocó compartir habitación con un señor que tuvo un accidente automovilístico. El sobrevivió, pero todos sus hijos y esposa murieron en el accidente. Yo me preguntaba, para qué demonios quiere seguir viviendo? a no ser que tuviera que matar al culpable del accidente primero, por supuesto.

  19. es un buen escrito. es mas siento que me han quitado la palabra de la punta de la lengua. ,,, jeje ahora, es cierto que las causas para suicidarse obedecen al un estado animico subjetivo y personal. Las personas suicidas, o la tragedia de la vida debe vivirse es en soledad, el sentimiento suicida debe estar presente pero silenciosamente sin exaltarlo a cada rato. Mi propeusta despues de leer este texto, es porque no despojar al suicidio de su vision negativa ( moralista y etica) y reivindicar aquellas razones por las cuales la gente tiene el derecho y la libre eleccion de quitarse la vida. Es un acto totalmetne valido, no debe ser condenado y que solo aquel que lo logra, lo hace cuando se desprende de sus ataduras morales y las estructuras mentales que se lo impiden hacer. gracias y un saludo

  20. Yo haria la pregunta de forma negativa: “Que no siente una persona para quererse morir?”. Un persona para querese morir no siente que es importante para nadie, que no vale nada. No siente el afecto de su familia, o quizá no tiene realmente familia, por que ha sido abandonado por ella o él mismo la ha abandonado. Conoce muy de cerca la traición humana ( ve la traición como una miseria de la cual solo la muerte puede expiar) por que ha sido objeto de ella o la ha practicado; esto llena al suicida de una profunda decepción. Para el suicida todo lo humano es miseria y como no puede destruir enteramente a la humanidad se destruye así mismo, esa es su venganza. Él no es parte, es un todo, cuando el sujeto concluye en esta teoría el suicidio es inminente.

  21. he tenido la sensacion de querer cerrar los ojos, dejar de respirar y no escuchar nada, solo sentir tranquilidad… saber con absoluta certeza que ya no estaba viva, que ya mis problemas se habian acabado, que ya mi familia podia estar con un problema menos…hasta son/e como me veia en una cama sin poderme mover, y mi respiracion y mi corazon dejaban de funcionar segundo a segundo, mientras veia a mi abuela y a mi madre despidiendose de mi…es una sensacion que se hizo repetitiva varias veces y por ende consulte con un especialista, pues despues de esos episodios, venian otros de lucidez y me preguntaba …por que???, el causante..un medicamento hormonal que tomo a diario para mi descompesada tiroides…el problema es que si suspendo uno..me enfermo de otra cosa…que mal para mi tener que lidiar con esos cambios de animo tan barbaros!!!

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