Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Al usar esta palabra como un ataque, no sólo se desconoce que existe una situación de injusticia e inequidad, sino que se insulta a quien la sufre y se le prohíbe hacer algo (hablar, protestar, criticar) para lograr un cambio.


bogota10.jpg
Han pasado ya diez días desde que volví a Colombia, luego de tres años de ausencia. Estaba preparado para sentir un conflicto, una extrañeza, apenas empezara a adaptarme a la inseguridad y la violencia. Cuando decidiera, por ejemplo, que es mejor dejar la billetera en casa y salir sólo con la cédula y la tarjeta, cada una en un bolsillo diferente. O cuando prefiriera esperar un taxi diez, quince, veinte minutos, el tiempo que fuera necesario, para no ir a cogerlo en la calle. O cuando tuviera que coger el taxi en la calle, preocupado, siguiendo las recomendaciones y consejos de otros taxistas, pa’ que no le hagan el paseo millonario o me lo maten. O cuando me aburriera leyendo la infaltable cadena de mensajes sobre la nueva modalidad de robo en Bogotá o Barranquilla. O cuando empezara a sonar el celular y no me atreviera a contestarlo porque estoy cruzando un puente y responder una llamada no significa responder una llamada sino exponerse y dar papaya. O cuando me descubriera sosteniendo mi maleta cual bebé recién nacida, mientras tomo un café o me como un pastelito, no vaya a ser que cometa la ingenuidad, la estupidez, de dejarla colgando, desatendida, en la misma silla en la que estoy sentado.
De todas las situaciones de las que me desacostumbré luego de vivir en un lugar donde lo cotidiano no es amenazante, una en particular me ha llamado la atención y es el uso permanente de la palabra «resentido». Desde mi regreso al país, la he escuchado en demasía: en un restaurante, la señora de la mesa vecina sostuvo que «los negros que siguen quejándose del racismo son unos resentidos», a pesar de que, minutos después, ella misma se declarara una «racista moderada». En una cafetería, una mujer hablaba de su ex novio abusivo mientras su amiga decía: «Te estás volviendo una feminista resentida». En Transmilenio y en plena Séptima, en bares, tiendas y foros virtuales, he oído y leído el término más común que surge a partir de la palabra -«resentido social»- una y otra vez.
Son frecuentes los insultos que se sueltan para despachar rápida y acríticamente cualquier comentario que pretenda dar luces sobre una situación de injusticia o inequidad -llamar «amargada» a una mujer que no busca la validación masculina, «aguafiestas» o «mamerto» al columnista que señala lo que nadie está viendo ni quiere ver, «torcido» al gay que lucha por sus derechos, «llorón» al indígena que señala un problema racial- y, sin embargo, la ligereza con la que se dice en Colombia «resentido», «resentida», me parece especialmente problemática.
Porque al usar el término como un ataque, no sólo se niega o desconoce la situación de injusticia e inequidad, sino que se insulta a quien la sufre y se le prohíbe hacer algo (hablar, protestar, criticar) para lograr un cambio. Quien llama a alguien «resentido» olvida o decide obviar su realidad privilegiada, manteniendo así el status quo, las jerarquías, y callando a quien intenta desafiarlas. Como diciendo: «Yo estoy acá arriba y usted, allá abajo. Notar que no tiene los mismos derechos o las mismas oportunidades que yo, y pronunciarse al respecto, es deplorable. Mejor no diga nada».
Así, la palabra «resentido» valida la exclusión social y la discriminación; como insulto es, en sí misma, una negativa a reconocer el presente y el pasado doloroso de una comunidad o persona específica, y una imposición de silencio.
Y que se perpetúe el elitismo, el racismo, el machismo y la homofobia de esta manera es tan complicado como incorporar la violencia en la rutina, pues no sólo implica acostumbrarse a estos problemas sino naturalizarlos.
En Twitter: @GiuseppeCaputoC
Todas las entradas del blog Monstruos, aquí.

(Visited 384 times, 1 visits today)

Etiquetas

PERFIL
Profile image

Giuseppe Caputo (Barranquilla, 1982) estudió Periodismo en la Universidad de la Sabana y luego Literatura en la Universidad de Barcelona. En mayo de 2012 se graduó de la Maestría en Escritura Creativa en Español de la Universidad de Nueva York. Su primera novela, aún inédita, se llama "Mundo huérfano". Tiene dos poemarios: "Jardín de carne" y "El hombre jaula". Entre el 2007 y el 2010 trabajó como director de comunicaciones de editorial Alfaguara. Actualmente colabora con diferentes publicaciones colombianas como Arcadia y Diners, con la línea de libros electrónicos de Prisa Ediciones y con la agencia literaria Indent.

    Sigue a este bloguero en sus redes sociales:

Más posts de este Blog

  • Colombia

    Diálogos que el país necesita

    Quienes se oponen con virulencia al actual proceso de paz con las Farc, tienden a esgrimir el argumento de(...)

  • Colombia

    La verdad que ocultan los chistes

    “Las mujeres son como las leyes, fueron hechas para ser violadas”. El chistecito, sabemos, se ha ido volviendo un(...)

  • Sin categoría

    "Resentido"

    Al usar esta palabra como un ataque, no sólo se desconoce que existe una situación de injusticia e inequidad,(...)

  • Sin categoría

    El Che de los gays

    El chileno Víctor Hugo Robles se presenta a sí mismo como periodista, apóstata y activista por la liberación sexual. Referente(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Acabo de recetarle esta dosis de Metformina para adelgazar, a una(...)

2

Dios nos habla por medio de nuestros sueños. Esta es una(...)

3

El covid-19 ha sido el tema más hablado, informado y controvertido(...)

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar