Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Desde la remota antigüedad de Griegos y Romanos, se ha hablado y escrito sobre contactos con pobladores del otro lado del estrecho de Gibraltar, contactos de viajeros extraviados del mar Mediterráneo, posibilidad que Aristóteles, Platón y San Agustín, con diversos argumentos, negaban.  Son historias que se confunden con la leyenda, el mito y el tabú.  Un curioso libro,  El enigma de Colón de Pedro de Frutos (1980), recoge algunos de esos relatos,  como la posible aventura de la Reina de Saba quien hacia el siglo X a. de C., extraviada por una corriente marina, habría navegado por mar abierto hasta donde supuso era Japón (op.cit.p18).

Agrega De Frutos que, quien fuera hubiese sido Colón, pudo haber leído en un libro de Tolomeo, astrónomo y geógrafo greco egipcio del siglo II, que

“La Tierra se divide en 24 horas de las que los antiguos conocían sólo quince, desde España hasta Asia”. 

También pudo haber leído Colón en el Imago Mundi del Cardenal Pedro de Ailly en su siglo XV:

“El mar es pequeño entre los confines de España y el principio de la India…”.

Pero quizá haya sido Séneca, historiador y filósofo romano del siglo I quien con más visión de profeta anunció la existencia de otro continente; en su Medea se lee: 

“Con el transcurso de los años perezosos, vendrán siglos en que el Océano rompa sus cadenas y aparezca, ingente, la superficie de la Tierra; en que Tetis -Diosa del mar-, descubra nuevos orbes y no sea Thule – Islandia – el término del Mundo…”

Donde el Almirante quería llegar, era al mismo legendario reino feliz descrito por Marco Polo, pero quizá también al Tir nan Og, el paraíso de Bretones, Escoceses e Irlandeses.  Juilene Osborne-Mcknight en su Leyenda Celta resume su significado, narrando que para los Celtas “Tir Nan Og es el País de la Eterna Juventud, el País de las Maravillas, Fuente de la Salvación, Isla de las Bendiciones, y lo ubican en una Isla Occidental.  Es un lugar donde no existe la muerte, la vejez, la enfermedad ni la tristeza.  Canciones, banquetes y bailes son sus diversiones, y el tiempo transcurre con tanta rapidez que cientos de años se confunden con unos días. Los celtas no temían a la muerte porque sus espíritus se iban al Tir Nan Og” (2000: Plaza & Janés).

En la Europa precolombina también situaban hacia Occidente las maravillosas islas de la Atlántida;  era creencia generalizada que a pesar de su hundimiento, reportado por Platón en uno de sus Diálogos,  algún resto debía subsistir, aunque el filósofo advirtió sobre los peligros del tenebroso mar de los sargazos. También estaría al otro lado del estrecho de Gibraltar la mítica Isla de San Brandán, con el Paraíso de Adán y Eva que, tras el pecado original, se encontraría navegando a la deriva por el Océano y la Isla Antillia, hacia donde se rumoraba, huyeron de una persecución mahometana siete obispos portugueses (De Frutos: p18).

Siglos después, al encontrarse los europeos con nuevas tierras en los años de su Renacimiento,  sintieron trastornarse en sus conocimientos: ¿cómo compaginar la tradición bíblica con el poblamiento de otro continente? ¿cómo descendientes de Adán y Eva,  pudieron llegar a tan remotos países?. Todo daba lugar a curiosas explicaciones y debates intelectuales, como la diversidad y exotismo de esta geografía que fue constante causa de asombro y razón para imaginativas explicaciones sobre por qué no existe aquí el ciclo de estaciones climáticas de allá;  Juan de Cárdenas escribía en su libro Problemas y Secretos Maravillosos de los Indios publicado en 1591:

“Cosa es por cierto digna de grande admiración y espanto ver más en las Indias que en cualquier otra parte o provincia del mundo, hallarse en menos de media legua, una parte de tierra fría y otra de muy caliente…. negocio este, si bien se considera, no poco arduo y dificultoso… que no poco solícito pone y ha puesto a los filósofos y de que al presente se pide la causa.”

Luego se entendió que las tierras visitadas hacían parte de la zona tórrida, ubicadas sobre la línea equinoccial o banda ecuatorial, y que el clima no está determinado únicamente por el sol, entonces, aunque sin variaciones estacionales,  por la variedad de suelos y altitudes, pueden coexistir  todos los climas:  tierras templadas en las vertientes de las cordilleras, zonas frías con páramos vestidos de frailejones y hasta picos nevados, regiones desérticas, zonas lacustres, sabanas semiáridas y extensas selvas tropicales.

El clima extremo fue una de las razones que expuso el cronista Español fray Pedro Simón en sus Noticias Historiales de las Conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales (1626), para explicar por qué se llamó a lo visitado por Colón el “Nuevo Mundo”, porque,

“…no se tuvieron noticias ciertas antes de que se descubrieran, de que estas tierras estuviesen aquí en esta parte del mundo con gente…”

 Y agrega el religioso la razón:

“…fue parecer de Aristóteles y los que le siguieron, que era imposible poderlas habitar animales, por el mucho calor que imaginaban había en ellas por la mucha vecindad del sol y enviar sus rayos perpendiculares.”

 Para rebatir los argumentos de Aristóteles sobre lo inhabitable de estas tierras,  fray Pedro Simón recordó en sus Noticias Historiales a Séneca, y se apoyó también en una referencia que en el siglo VIII d. de C. habría hecho Juan de Escoto, teólogo y filósofo escocés  a San Alberto Magno y en el Exameron de San Ambrosio (340-397),acerca del sitio donde habría estado ubicado el paraíso terrenal,

 
“…donde pecaron nuestros primeros padres, que fueron de parecer estaba plantado en una tierra tan alta, que llegaba al globo de la luna, debajo de la línea equinoccial” 

La misma inquietud había sentido el Padre José de Acosta, quien en La Historia Natural y Moral de las Indias, publicada en Sevilla en 1590, escribió:

 
“Confieso que me reí e hice donaire de los meteoros de Aristóteles y de su filosofía viendo que en el lugar y en el tiempo que, conforme a sus reglas, había de arder todo y ser un fuego,  yo y todos mis compañeros teníamos frío” 

 Aunque antes del siglo XV ya se pensaba en la esfericidad de la Tierra, no era por todos aceptada y menos que hubiese otras zonas pobladas.  San Agustín en el siglo  V d. de C. siguiendo a Lactancio,  sostenía la imposible existencia de las antípodas, porque creer en habitantes al otro lado del mundo supondría aceptar hombres y mujeres no descendientes de Adán, de otra forma no habrían podido atravesar el océano.

Lactancio, más conocido como el Cicerón Cristiano, dos siglos antes imprecaba:

 
“¿Hay alguien tan insensato para creer que haya en las antípodas hombres con los pies opuestos a los nuestros,  gente que ande con los talones hacia arriba y la cabeza colgando para abajo? ¿…que exista una parte del mundo en que las cosas se hallen trastocadas, donde los árboles crezcan con las ramas hacia abajo, y donde llueva, granice y nieve hacia arriba?

Pero más adelante, hacia el siglo XV,  la esfericidad de la Tierra ya no era sólo un debate teológico sino un problema comercial.  El Papa se preocupaba, como todos en Italia, por la amenaza Turca que no solo se había apoderado con Jerusalén del Santo Sepulcro, sino que cerrando el paso hacia Oriente, arruinaba el comercio de Venecia, Florencia, Génova, de toda Europa.  Comerciantes  florentinos había en India, China, Japón,  y vinculados con la academia,  se enteraron entonces que los Chinos, navegando hacia Oriente, alcanzaban lugares que ellos encontrarían si navegaran hacia Occidente,  siendo la Tierra redonda.

Germán Arciniegas, escribiendo sobre  “Los Bancos de entonces” en una serie de artículos publicados en 1991 en El País de España, nos ilustra al respecto:  el problema de llegar a Oriente era italiano y lo registraban los bancos.  Inocencio el Papa, tenía un hijo, que casó con una hija del primer banquero de Florencia, Lorenzo de Medicis,  buscó entonces el Papa a Martellus,  geógrafo alemán, para levantar un planisferio, una guía de los caminos del mar… “Martellus pintó su mapa hacia 1489 y allí aparece en China una cuarta península con unos ríos que ahora llamamos Amazonas, Orinoco, el Plata, el Paraná.  En el estudio del Papa vieron el mapa Bartolomé, el hermano de Colón y Vicente Yañes Pinzón, quienes volvieron a España a preparar carabelas para llegar con el Almirante, a la cuarta península de Asia” (Arciniegas: 1991).

Américo Vespucio, que se había formado como agente comercial de los Médicis en sus negocios en Sevilla, hizo en sus primeros viajes, el mismo recorrido de Colón y convencido de estar en la India, pero al recorrer las costas del mar Caribe y las de Suramérica en 1499, llegó a la conclusión que habría de impresionar a Europa: ! Hay otro continente !. Que la tierra fuese esférica, era un hecho más o menos aceptado, pero que existiese otro continente poblado, contradecía la autoridad de Aristóteles, Platón y San Agustín, cambiaba la ciencia conocida y duplicaba el tamaño de la Tierra.  Al leer Copérnico la Carta de Vespucio con la noticia del “descubrimiento”, escribió:

“Por esto ya no nos sorprendemos de los llamados antípodas. Por razonamientos geométricos sabemos que la tierra firme de América se encuentra en una posición diametralmente opuesta a la hoya del Ganges en la India”.

Guido Antonio Vespucio, tío y protector de Américo y embajador florentino de Lorenzo el Magnífico, introduce a los pintores que en el Vaticano decoraron la Capilla Sixtina, donde pinta Rafael Sanzio en 1507 el fresco “La Escuela de Atenas” en el que gráficamente describe un debate sobre el anuncio del Nuevo Mundo, cuyos protagonistas son, entre otros,  Miguel Angel y Rafael.  En el gran fresco aparece escrita la palabra “Timeo”,  en el lomo del libro que tiene bajo su brazo Platón y “Ética”, en el libro en manos de Aristóteles.  Salta a la vista -dice Arciniegas- que el debate es sobre el libro que tiene Platón bajo el brazo: el Timeo,  el de la Atlántida que no se acaba de descubrir y que Platón había  vuelto lodo.  Vespucio descubre que no, que el Asia de que habla Colón es la Atlántida que se había tragado el mar.  Miguel Angel,  caviloso,  se concentra en la lectura de Heráclito, quizá pensando en las mudanzas de la Tierra, mientras Rafael está acompañado de Tolomeo quien sostiene  en sus manos la esfera de la Tierra, contemplando el que desde entonces será para ellos su Nuevo Mundo.

………………………….

Si quiere apreciar en alta resolución piezas de cerámica de las proyecciones de Arte Arqueológico que auspicia Somec (www.somec.coop) en las Universidades de Bogotá, abra la página  http://www.scribd.com/Archaeological%20Colombia%20  despliegue la galería de imágenes a la derecha de su pantalla haciendo clik sobre “see all” en la parte inferior y abra cada imagen para detallarla ampliada con el zoom.

Si quiere la fotografía del “PensadorMuisca”, símbolo de los Conversatorios de SOMEC, como fondo de pantalla en su computador, solicítela a  precolumbian.america@gmail.com

Si desea leer en Inglés el texto The Voices of Silence, que resume el significado y sentido de los Conversatorios SOMEC , entre a  http://www.scribd.com/doc/20231345/The-Voices-of-Silence-Summary-for-Scribd

(Visited 51 times, 1 visits today)

Etiquetas

PERFIL
Profile image

Alejandro Triana es Abogado de la Universidad del Rosario. Realizó la documentación visual del Museo Arqueológico de Bogotá y la fotografía de la colección Arte de la Tierra (9 vols. 1988/1992). En la facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional dictó la cátedra “Derecho y Comunicación” entre 1994 y 1999, cuyo recuento se publicó en el No.6 de su Revista de Teoría del derecho y Análisis Jurídico. Actualmente es miembro de la Cooperativa SOMEC y se encuentra desarrollando, con la psicóloga y ceramista Sara Urazán, el proyecto COLOMBIA ARQUEOLÓGICA para ilustrar acerca del significado y sentido de la cerámica en la América tropical antes del siglo XVI.

    Sigue a este bloguero en sus redes sociales:

Más posts de este Blog

  • Colombia

    preColombia en 1491

    Hoy 12 de Octubre cabe reseñar el libro de Charles C. Mann, nuevas revelaciones  1491: Nuevas revelaciones de las(...)

  • Colombia

    ¿Qué estaba buscando Colón?

    El Tir Nan Og de los ingleses... o la Isla de San Brandán o los restos de la Atlántida...(...)

  • Colombia

    Borges, Colombia y María Kodama

    En Junio hace 27 años murió Borges, quien dijo que ser colombiano es "un acto de fé"  Nunca sabremos(...)

  • Colombia

    La Maternidad Sinú

    Esta imagen es una alegoría a la mujer y la agricultura, la fecundidad de la Madre Tierra... Como derivación(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Acabo de recetarle esta dosis de Metformina para adelgazar, a una(...)

2

Un médico logró combinar los remedios más conocidos para controlar el(...)

3

El primer día de tomar 15 mg de Acxion para adelgazar(...)

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar