Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Juan-David-escobarPor: Juan David Escobar Cubides

Cuando hablamos de ética comprendemos un conjunto de actos, comportamientos y patrones sociales encaminados a la transparencia, honradez y rectitud de todos los ciudadanos, resaltando allí la capacidad de discernimiento (entre lo bueno y lo malo) y su relación con la moral y las buenas costumbres. Y por política podemos asumir varias concepciones, pero la que nos viene al caso es la asignada en la visión Aristotélica: la política es el arte de gobernar los pueblos para preservar el orden, la credibilidad y la estabilidad.

Luego, si hacemos una fusión de ambos conceptos podemos observar que la ética política- o ésta dentro de la ética- es tan primordial como urgente, sobre todo para un país como el nuestro, dado que acá parte importante de los políticos obra con observancia de cualquier disciplina, menos de la ética (existen honrosas excepciones). Y es esto lo inquietante porque, quienes asumen cargos públicos de responsabilidad para este país, deben estar ciento por ciento apegados a los parámetros éticos y morales; ese es el deber ser. Sin embargo, pareciera un sarcasmo de mal gusto hablar en Colombia de ética y de política a su vez, pues hay quienes consideran ambas incompatibles. Y no es para menos. ¡Ese es el problema!

Acá, para nuestro infortunio, no hay transparencia ni rectitud, mucho menos honestidad en el 80% de servidores públicos colombianos. Todavía reina la trampa, el chanchullo, el ardid, y la voltereta. La mayoría se inclina por lo fácil; sin ningún esfuerzo, sin méritos ni merecimientos. Y así obtienen a como dé lugar lo que les place, verbigracia, «un puestico» en alguna entidad administrativa o un contrato adjudicado a dedo por su «amiguito» de la administración, careciendo incluso de las aptitudes y cualidades para desempeñar la función. Es por esto, por lo que los asuntos públicos se han convertido en un aliciente de ilegalidad, pero lo más grave es que se ha llegado al exabrupto de considerar idóneo al que incurre en ello. Para muchos es normal el que compra y vende fallos judiciales, el que saquea el dinero de las regiones, el que mueve fichas burocráticas para pagar favores electoreros, y el que se inventa obras innecesarias para robar a través de repugnantes sobrecostos.

Y traigo esto a colación porque, el lunes pasado observamos a tres ciudadanos tomando café en algún parque en el que jocosamente, uno le decía a otro algo que nos llamó la atención: “Hermano, para la política los tramposos. Por lo que dimensioné de inmediato un nivel de resignación mayúsculo en el sentir popular, ya que considera como pillos y bandidos a la clase política colombiana. Algunas veces la cuestión no es de cultura, sino de repudio e incredulidad. ¡Jodida la cosa!

Por ello, es indispensable que los ciudadanos de bien nos interesemos en lo público, participando activamente con grupos alternativos en las contiendas electorales municipales, regionales y nacionales. Esa es la única vía para recuperar la confianza, mutar esa triste concepción y reconocer con la frente en alto una verdadera ética política. De lo contrario, seguiremos padeciendo comentarios como el del señor del café que, aunque doloroso, tiene motivos de sobra para manifestarlo. ¡Esto lo tenemos que cambiar!

@JuanDaEscobarC

 

(Visited 114 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

Son un grupo de jóvenes que dan su visión particular sobre el acontecer político, cultural y social ante todo tratando de generar una reflexión critica.

Más posts de este Blog

  • Política

    La vacuna a la corrupción

    Por: Libardo Aldana Durante algunas décadas, la política en Colombia era en su mayoría un sinónimo de tradicionalismo, en(...)

  • Colombia

    De espaldas

    Por: Josué martínez “No se rinde el que nació donde por todo hay que luchar” ChocQuibTown La vida me(...)

  • Opinión

    Valledupar, una parranda pospuesta

    Por: Daniel Rojas Sin mayor pretensión que la de compartir un sentimiento, abuso de este espacio que gentilmente me(...)

  • Colombia

    Economía fraterna ante el covid-19

    Por: Juan David Escobar Cubides El concepto de ‘economía fraterna’ ha tomado últimamente una relevancia mayúscula en Colombia y(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Acabo de recetarle esta dosis de Metformina para adelgazar, a una(...)

2

Casos como el de George Floyd, el afrodescendiente asesinado brutalmente por(...)

3

Un médico logró combinar los remedios más conocidos para controlar el(...)

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar