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LUIS ALBERTO PAYARES VILLA. Tras las Huellas del “Villano” primera parte.

Por: playball

En diciembre del año 2006 escribí una corta nota sobre los narradores NAPOLEÓN PEREA CASTRO y LUIS ALBERTO PAYARES VILLA y sobre este último he postergado varios años un escrito porque sigo creyendo que le faltaba el toque de la entrevista con el personaje y su círculo de amigos y familiares cercanos para consolidar una pequeña semblanza de unos de los más grandes narradores de la historia deportiva de Colombia.

Trataremos en varias entregas de llevar testimonios de personas allegadas a este personaje, indiscutiblemente uno de mis ídolos junto con el Gran MELANIO PORTO ARIZA, y nuestro deseo final es el de poder obtener el testimonio más importante que es el que haga el propio LUIS ALBERTO PAYARES, sobre su fructífera vida alredor de los medios .

Estaremos pues, TRAS LAS HUELLAS DEL “VILLANO”.

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“Fanáticos parte alta del cuarto episodio, Indios cuatro carreras, Torices tres carreras….El pitcher levanta los brazos, se mece… hay suelta strike, lo vio pasar se lo marcaron, recta durísima a la esquina izquierda del home, a la altura de las rodillas, hizo el pentágono trizas mis amigos”.

Muchos de sus compañeros alumnos del Colegio de La Esperanza en Cartagena sabían que aquel muchachito que pasaba con un radio de transistores pegado al oído y al que le gustaba apartarse de su camino a casa para darse una vuelta por los estudios de Emisoras Fuentes terminaría metido en el mundillo de las comunicaciones.

Luis Alberto Payares Villa, desde pequeño pintaba lo que sería más adelante en su vida, sus padres también comprendieron y de alguna manera le dieron alas ya que con esfuerzo le costearon un viaje a la capital de la Republica para que cursara estudios en la Escuela Superior de Comunicaciones de donde salió “pidiendo vía” para ingresar en el competitivo mundo de la radio lo que al inicio no fue nada fácil.

Nadie es profeta en su tierra y Cartagena como siempre se mostraba hermética y se negaba a darle cabida en un ambiente radial plagado de las extraordinarias voces de esa época y Payares, alentado por su padre quemó, pues, sus naves y se fue a la provincia a buscar fortuna estuvo en Sincelejo, en Montería y las puertas seguían cerradas por lo que se desplazó hasta Lorica en donde un 31 de octubre de 1967 recibió el espaldarazo por parte del Maestro Aurelio Gómez Jiménez, director de radio Progreso quien por unos pocos pesos le permitió hacer parte del pequeño grupo de colaboradores de la emisora.

Evidentemente hay personas que tienen buen ojo para encontrar talentos y mejor oído que otros para identificar a futuros portentos en esto de las comunicaciones y en ese reducido grupo se encontraban Eugenio Sánchez Cárdenas y David Sánchez Juliao, dos personas que fueron fundamentales en la vida de Luis Alberto Payares Villa, el primero para consolidar al “Pupy” en el grupo de locutores de Radio Progreso, permitiéndole la autonomía para que condujera un programa de complacencias musicales y hasta autorizándolo para que se constituyera, aunque ustedes no lo crean, en un narrador de corralejas que se paseaba por los pueblos del bajo Sinú haciendo las delicias de los amantes de las fiestas populares de toros.

El desaparecido escritor David Sánchez Juliao, siendo director de la Emisora, le dio el empujón definitivo, le entregó las llaves y la responsabilidad total de Radio Progreso al muchacho turbaquero que respondió con creces a la confianza depositada.

Pero Lorica era pequeño para el inmenso talento de nuestro personaje que necesitaba más espacio para crecer y el pretexto se lo dio otro grande del periodismo cartagenero, Tony Porto, quien en una visita a Lorica quedó fascinado por la versatilidad y dominio del micrófono por parte de su paisano y al conocer la suma de dinero que devengaba Payares en la emisora cordobesa le insinuó que la paga era poca para la calidad del joven locutor, que se quedó con la espina y solicitó aumento en su remuneración, al recibir una negativa rotunda a su justa petición, cogió sus bártulos y se vino a Cartagena a intentar romper las murallas que al principio le había sido esquivas.

Pero Cartagena, fiel a su historia no fue receptiva con el aspirante a narrador que no vio otro camino que “disfrazarse de loco” y en las jornadas de pelota caliente se ingenió una manera de ser escuchado, se dio a la tarea de narrar los partidos en voz alta sentado en las gradas del estadio 11 de noviembre o en alguna cabina desocupada del mismo escenario.

Esto molestó a muchos y le gustó a otros tantos que empezaron a sentir curiosidad con las narraciones del muchacho, las cuales tenían como característica principal las de estar cargadas de términos floridos e inusuales pero siempre adornados con la potente voz y la excelente dicción del juvenil locutor. Y su “invento” dio resultado porque el difunto Antonio José De Lavalle Bustamante el famoso “Fat Lavalle”, comentarista deportivo de la época, más por salir de un apuro por la demora de su narrador oficial que por otra cosa, lo llamó a su transmisión en un partido de béisbol y Payares lo hizo bien y empezó esporádicamente a hacer apariciones en la radio cartagenera aunque sin consolidarse de un todo.

Sería el periodista Julio Pinedo Bruges (Q.E.P.D.), quien le daría “la patadita de la suerte” primero al invitarlo a trabajar con él en la novel emisora Voz de las Antillas y después al recomendarlo para que ingresara al equipo de locutores de Emisoras Fuentes, inicialmente participando en el programa “avance 71″ y posteriormente creando el programa “Visión del Deporte”, en donde logró consolidar un interesante grupo de periodistas deportivos como Emiro Bertel Torrente, William Marrugo, Otoniel Sabalza Barrios, entre otros  y en donde recibió el apoyo fundamental de otro gran hombre del periodismo cartagenero como lo es el Señor Francisco “Pacho” Fernández, quien creyó en sus condiciones y lo ayudó a conseguir las primeras e importantes pautas publicitarias que lo harían despegar definitivamente.

 
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Posteriormente Luis Alberto Payares Villa, empezó a mostrar su otra faceta importante, la de un visionario de las comunicaciones, un hombre que veía más allá de sus competidores y concibió la radio como una empresa, se fue rodeando de jóvenes talentos y fue forjando otros tantos, se constituyó en una especie de “scout” radial, en un “cazatalentos” radiofónico y fue así como tomó bajo su égida a quienes hoy son figuras indiscutibles del periodismo deportivo de Cartagena. Eugenio Baena Calvo, Fredy Jinete Daza, Walberto Ahumedo Sierra, serían en su momento sus alumnos más aventajados y los que hasta ahora no han dejado caer las banderas del profesionalismo y la disciplina que indudablemente aprendieron guiados por la mano prodigiosa del que se conocería más tarde como “El Villano”, pero ojala y así fueran todos los villanos; Payares fue un paso adelante en la visión que no solamente tenía del deporte y de la radio sino que además se atrevió a crear una organización radial a la que bautizó con el nombre de “Producciones Punto” e incursionó en el periodismo noticioso y político de la ciudad.

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Esta quizás fue una de los aspectos más importantes de la larga y fructífera carrera de Luis Alberto Payares Villa, le brindó a muchos la oportunidad inicial que muchos a él le negaron y fue así como por sus cabina radial fueron desfilando figuras nacientes de la radio cartagenera como Edwin Marsiglia Jaraba, José Guillermo Romero Verbel, más conocido como “Cheo” Romero, Miguel Fortich Rodgers  e incluso se atrevió a cometer una especie de sacrilegio en esos tiempos de béisbol y boxeo y le dio la oportunidad en su programa a un ex jugador de fútbol con inquietudes periodísticas llamado Pedro Valdez Valdez, para que hiciera sus pininos radiales haciendo cortas notas sobre un deporte que había sido satanizado por los locutores y comentaristas que mandaban la parada en la radio cartagenera.

Walberto Ahumedo Sierra, el principal comentarista deportivo de Luís Alberto Payares, en sus transmisiones de béisbol y boxeo, nos hace una pequeña descripción de su mentor .

 

Luís Alberto Payares Villa, se encuentra actualmente en el vecino país de Venezuela, pasa por momentos difíciles debido a una enfermedad progresiva que le afecta el movimiento y de alguna manera ha mermado sus capacidades, pero este hombre que ha sido un luchador toda su vida sigue hacia adelante y nosotros desde esta tribuna iniciaremos el camino para dar a conocer su importante legado para lo cual buscaremos declaraciones de gente que ha tenido algo que ver en el itinerario de este andariego de los micrófonos y el periodismo deportivo

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Nuevamente el pitcher al box, se toma todo su tiempo, levanta los brazos…hay suelta, sale palo largo a lo profundo del jardin central, la pelota se va elevando, se va elevando y la pelotaaaaa, se ha llevado la cerca, home rum, palo de cuatro bases, cuadrangular larguísimo , Indios se va en ventaja cinco carreras por tres, comenta Eugenio Baena, comenta Freddy .

Continuara….

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JAIME DE LA OSSA VERBEL, hombre de radio que creció profesionalmente de la mano de Luís Alberto Payares, nos remite el siguiente escrito: 

“Listo el pitcher…se toma todo su tiempo…se pone en contacto visual con su receptor…levanta los brazos, ahí suelta…bola alta y pegada a la esquina izquierda del pentágono…” aun después de 30 años, los que en su momento conocimos a Luis Alberto Payares Villa, le recordamos con la transparencia de su hermosa voz, grave, varonil y emotiva, en la narración de los partidos de beisbol.

Fue durante los años 70′s y 80′s, Cartagena era entonces para los amantes del beisbol mundial, lo que la meca es para los musulmanes. Álcalis, Conastil, Universidad de Cartagena, Kola Román, Colpuertos, eran las novenas locales. Abel Leal, Dagoberto Cavadía, Ulises Frías, Orlando Ramírez, Bartolo Gaviria, Edison Mallarino, Humberto Bayuelo, Pompeyo Llamas, entre muchos otros, los jugadores.

También eran los tiempos de Napoleón Perea, Melanio Porto, Marcos Pérez, Edgar Perea, arrolladores de la sintonía, monstruosos, invencibles que aunque le agradaban al publico eran el terror de quienes intentaran ingresar a sus lares.

Si no estabas bien preparado para ser hombre de radio sencillamente no podías entrar al gremio porque los que ya estaban eran los dueños de la sintonía y no había nada que hacer.

Florecíamos en nuestra adolescencia y experimentábamos una combinación extraña de admiración, respeto y temor pero, abrigábamos la ilusión de ser algún día como ellos. No era fácil entrar a lo que hoy llamarían “el parche”, para la época era “la rosca”. Sin embargo emerge en ese ámbito la figura de Luis Alberto Payares Villa, atraído por la miel de la “meca” del beisbol Colombiano. Llegó y de inmediato se sintieron pasos de animal gigante. En poco tiempo se untaba con la crema y nata de la radio cartagenera. 

 El departamento de Córdoba, estaba en su furor produciendo de todo en ganadería, agricultura, literatura, y la radio no podía faltar. De esos lares salió Luis Alberto. Radio Progreso de Córdoba y Radio Panzenú fueron sus nidos, de allí salió.

Después de semejante hazaña donde Luis Alberto Payares se enrola con la pesada demostrando ser tan grande como ellos se produce lentamente la caída de los gigantes. Ahora solo se escucha en la radio “…y la pelota se ha llevado la cerca…jonrón…palo de 4 bases…” o lo contrario a un jonrón”…ha sido tirándole… …swing con todos los hierros…yyyyyy, lo ha pochado”. Se escucha un solo radio y cuando Luis Alberto, hace una pausa el silencio inunda la ciudad.

Luego se vuelve a escuchar su voz, que no era solo su voz sino su estilo propio; buena dicción, palabras hermosamente pronunciadas, entonación impecable…Era un caballero, de hecho cuentan las malas lenguas que las mujeres lo codiciaban. Se paseaba engreído, elegantemente vestido por las calles de Cartagena y todos queríamos saludarlo. Todo un personaje. De verdad un “Pupy”.

Cuando, Luis Alberto, logra posicionarse definitivamente en el lugar de los grandes la historia toma otro curso porque se viene una desbandada de talentos.

Ahora es el tiempo de Luis Alberto Payares Villa, Robinson Suarez, Walberto Ahumedo Sierra, (Este hombre dejó el Jardín Central del Equipo de Kola Román, soltó la manilla y se fue a coger el micrófono) Emiro Bertel, Mike Fortich, Eugenio Baena, Freddy Jinete Daza, el “Capi” Capitolino Morillo Matorel, Campo Elías Teherán y muchos otros. Hay una importante cuota de sangre cordobesa entre los hombres que se tomaron la radio de la ciudad histórica.

¿Pero de donde salió realmente este personaje que partió en dos la historia de la radio en Cartagena?

Por allá por el año 1950, en el barrio “Piedra de Bolívar” en Cartagena, un turbaquerito, de solo 10 años, toma cualquier cosa en su mano y la convierte en micrófono, se sienta a un lado , donde hay un grupo de jóvenes jugando bolita de caucho, a narrar las incidencias del partido…

Cuentan algunos cronistas que creció en medio de una docena de radios regados en todos los rincones de su casa, por afición de su padre, como estrategia para no perderse nada si tenía que trasladarse de un sitio a otro dentro de la misma casa.

Esta extraña afición que enloquecería a cualquiera contrariamente se convirtió en el alimento para el espíritu del turbaquerito.

Con el correr de los años, el pequeño narrador de barrio, crece y se marcha a adelantar estudios profesionales de Radiodifusión en la Capital de la Republica.

En 1969, llega a Lorica. Allí se convirtió en locutor de base de Radio Progreso de Córdoba, emisora de la familia Sánchez, se conoció con David Sánchez Juliao (Q.E.P.D.) Con quien mantuvo una amistad cercana.

De hecho, David Sánchez, lo bautizó “EL PUPY” y le sirvió de inspiración para su novela “Radio Bemba” en 1980. Sánchez Juliao se esmera en la historia del locutor estrella, quien se convierte en la carne del libro; Como dice Carlos José Restrepo, obviamente no es un personaje ficticio, “El Pupi” entra a formar parte de la notable lista de apodos con que Sánchez Juliao ha enriquecido (a despecho de doctos catedráticos) nuestro reparto de creaciones literarias.”

Además, en algunos de sus apartes en, el flecha, dice textualmente “Johnny González, como dice, El Pupy, la mano mas poderosa de córdoba” y en otro relata: “…si quieres le digo a EL Pupy, que te mencione” refiriéndose a LUIS ALBERTO como locutor.

En el año 1973, nace en Montería, Radio Panzenú fundada por los distinguidos señores Salomón Náder Náder, Bernardo Elías Náder y José Vicente Muskus y nombran a LUIS ALBERTO, como su primer Director Artístico. Radio Panzenú.

A mediados de la década de los años 70′s, LUIS ALBERTO, llega a Emisoras Fuentes en Cartagena y comienza lo que les hemos relatado antes…el día para algunos…la noche para otros.

A finales de la década de los años 70′s, Luis Alberto, se encontraba dirigiendo la Cadena Todelar y se ideó un concurso para meterle mas talentos a la radio pues, su mente futurista y abierta propició la concepción de que la radio no era solo el beisbol que lo atrajo a esta ciudad. La radio era música, noticias, entretenimiento, además de beisbol, el boxeo, el ciclismo, el atletismo, etc.

“Voces del 78″ convocó a casi un centenar de jóvenes que nos encontrábamos al acecho esperando una oportunidad y hasta que llegó.

Como todo concurso, la dureza de las pruebas y la fragilidad de los aspirantes, van eliminando participantes y al final, solo quedamos tres….JAVIER BARRIOS PINEDA, de Lorica, GERMAN PAEZ MADERA, del Carito y JAIME DE LA OSSA VERBEL, de Sincelejo.

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De Izquierda a derecha, Javier Barrios, Germán Paez Madera y Jaime De La Ossa .

De esa convocatoria resultó un grupo de jóvenes muchachos que no se dieron por vencidos, entre los que recordamos a Enrique “Kike” salgado, de Palenque, negro querido y talentoso. A Julio César Escorcia Vizcaíno, quien mas adelante se convirtió en el catedrático de los hijos de Luis Alberto y mantuvo una amistad muy cercana con él.

Un día cualquiera, los tres nos encontrábamos sentados, en una misma cabina junto a Luis Alberto Payares, hablando de deportes, en el programa de la una de la tarde “Vigías del Deporte”. Parecía un sueño pero, ahí estábamos junto al ídolo, junto al maestro .Junto al “Comandante” como le decíamos cariñosamente.

En los años posteriores nos dispersamos por todo el país, haciendo nuestro trabajo en radio, en diferentes frentes, música, deportes noticias, etc. Mostrándole al mundo lo que Luis Alberto Payares Villa hizo por nosotros y enseñándole a otros lo que él nos enseñó.

Hoy, de los que éramos, algunos ya no están. A los de la “vieja guardia” aquellos que mirábamos con temor les ofrecemos nuestras gratitudes porque esa dureza de temperamento radial fue la que propició la calidad y nos dio una identidad propia. A quienes, sangrando por las cicatrices, aún consideran que LUIS ALBERTO, solo fue un hombre de “SUERTE” les concedemos toda la razón porque la “SUERTE” se da cuando la preparación se encuentra con la oportunidad y este hombre comenzó a prepararse apenas aprendió a caminar y como todo futurista no desaprovechó ninguna de las oportunidades que se le atravesaron y las convirtió en éxitos…y luego los repartió entre nosotros, quienes fuimos sus discípulos.

Luis Alberto hoy está haciendo buen uso de su retiro, aún vive y de seguro lo hará por mucho tiempo. Estas líneas son pues un homenaje y nuestro reconocimiento y gratitudes por sus enseñanzas. Por Jaime De la Ossa Verbel. 

Publicado en: Deportes, El Tiempo, Grandes Ligas

2 comentarios

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  1. 1

    rojade 17 junio, 2011 a las 11:33

    Que épocas las de los 70s. Me acuerdo como si fuera ayer cuando escuchábamos las narraciones del Puppy Payares Villa. La verdad personalmente prefería escuchar a Napoleón Perea con comentarios de Meporto, pero a veces sintonizaba al Puppy y me quedaba escuchándolo. Fueron muchos los juegos de pelota y las peleas de boxeo que escuche con narración del Puppy. Le verdad el fue y es un símbolo y parte importante de la historia de la locución del corralito de piedra. Cartagenero que no haya escuchado a Payares Villa lo más seguro es que no vivía en Cartagena. Era casi imposible no escuchar sus narraciones y programas deportivos, estaban en todos lados; en el bus, en el taxi, en la tienda, en el palito de caucho, mejor dicho inundaba las ondas hertzianas de la heroica. Gracias Jcap por sacar esta nota tan importante. Estas son las verdaderas historias de ‘personajes Cartageneros’. Historias que enriquecen nuestras tradiciones por el legado que dejaron en todos nosotros los que crecimos durante los 70s y 80s. Excelente nota. Si fuera posible, seria genial tener una grabación de su voz y así revivir aun mas aquellas vivencias de juventud.

  2. 2

    Anónimo 19 junio, 2011 a las 9:46

    Buenos dias: Primero que todo FELIZ DIA DEL PADRE…
    Ver estas notas de estos personajes grandes de cartagena hacen humedecer los ojos de recordar la voz del GRAN PALLARES VILLA…..
    Quien no se enamoro mas del BEISBOL escuchando a payares …. Cuando decia “LA PELOTA SE VA ELEVANDOOOO, SE VA ELEVANDOOOOO Y LA PELOTAAA SE A LLEVADO LA CERCA….” Escuchandolo narrar la EPOCA DORADA DE NUESTRO BEISBOL en los años 80….Con los grandes como el TORICES…LOS INDIOS…CAFE UNIVERSAL..WILLARDS…ETC…. que epocas grandes de grandes peloteros pero los afiebrados del beisbol aun que estuvieramos dentro del estadio necesitabamos estar escuchando a payares villa…..
    Mejor dicho ver beisbol sin escuchar al gran luis alberto payares villa era como bañarse sin jabonnnn….
    Saludos,
    German Hernandez G.