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El leísmo: una incorrección gramatical

Por: petufar

El leísmo consiste en usar le cuando lo correcto es lo o la, o usar les cuando lo correcto es los o las. (Ortografía de Petúfar, pág. 238.)

Lo, la, los y las son pronombres de acusativo; reemplazan objetos directos de un verbo en frases simplificadas. Le y les son pronombres de dativo que sirven para reemplazar objetos indirectos de un verbo.

El leísmo es, por regla general, una incorrección gramatical. Sin embargo, la Academia admite el leísmo masculino singular (el que utiliza le en lugar de lo), pero únicamente para personas (no para animales ni cosas). A esto se agrega el llamado “leísmo de cortesía”, que aplican algunos cuando hablan de usted. Aunque no parece haber una razón muy convincente -yo no veo dónde está la cortesía en ello-, la Academia también acepta este tipo de leísmo, incluso para dirigirse a interlocutor(es) de sexo femenino.

El leísmo es una antigua incorrección muy común en el centro de España y también en algunas regiones de la América hispana. En todo el ámbito hispanohablante hay personas que lo cometen ocasionalmente. Se llama leísta a quien incurre habitualmente en leísmo masculino de persona y/o en leísmo de cortesía. Muchos escritores, entre ellos Cervantes, han sido y son leístas. El rey de España y el director de la Real Academia Española también lo son.

No obstante, el leísmo es contrario a la lógica del idioma español. La Academia lo admite ante su antigüedad (el leísmo es más antiguo que la Academia) y arraigo “entre hablantes cultos y escritores de prestigio” (DPD, pág. 393). Este tipo de concesión se llama “norma de uso”. Yo estoy de acuerdo con las normas de uso siempre que respeten la lógica del idioma. Usted, amable lector, no está obligado a ser leísta, aunque la Academia le dé licencia para ello. 

Ejemplos (el asterisco indica incorrección):

1. *Mario entró; no le vi salir. Leísmo masculino de persona admitido por la Academia. Lo correcto es: Mario entró; no LO vi salir.

2. *María entró; no le vi salir. Leísmo femenino de persona rechazado por la Academia. Lo correcto es: María entró; no LA vi salir.

3. *El perrito entró; no le vi salir. Leísmo masculino animal rechazado por la Academia. Lo correcto es: El perrito entró; no LO vi salir.

4. *La perrita entró; no le vi salir. Leísmo femenino animal rechazado por la Academia. Lo correcto es: La perrita entró; no LA vi salir.

5. *El buque (la embarcación) naufragó; le vimos hundirse. Leísmo de cosa rechazado por la Academia. Lo correcto es: El buque (la embarcación) naufragó; LO (LA) vimos hundirse.

6. *Pablo les saludó (a Daniel y a Mario o a Daniel y a María). Leísmo plural desaconsejado por la Academia(aunque no carece de ejemplos literarios, según el DPD). Lo correcto es: Pablo LOS saludó.

7. *Pablo les saudó (a Daniela y a María). Leísmo plural rechazado por la Academia. Lo correcto es: Pablo LAS saludó.

8. *¿Le (les) puedo acompañar? Leísmo de cortesía admitido y hasta aconsejado por la Academia. Lo correcto (y para nada descortés) es: ¿LO (LA, LOS, LAS) puedo acompañar?

9. *Nuestros expertos le asesorarán. Leísmo de cortesía con que se pretende abarcar los dos géneros usando le. Es un problema parecido al enfermizo uso de “niños y niñas”, “ciudadanos y ciudadanas”, etc. en lugar de los simples niños y ciudadanos, que incluyen ambos sexos. En este caso, lo correcto es “Nuestros expertos LO asesorarán”, fórmula que incluye como beneficiario a todo el mundo sin distingo de sexo. Ahora, si la oferta es exclusiva para mujeres, entonces debe decirse “Nuestros expertos LA asesorarán”. 

Lo anterior no excluye el hecho de que algunos verbos admiten construcciones tanto con le o les como con lo, la, los o las en función de complemento directo. Por ejemplo, LO ayudé dándole trabajo y LE ayudé a hacer el trabajo y LES oí decir algo y LOS oí diciendo algo. Para ver un tratamiento de cierta extensión y profundidad de excepciones y verbos de doble régimen, más ejemplos y además ejercicios se puede consultar la Ortografía de Petúfar (págs. 240 y 241).

 

Publicado en: El Tiempo, Vida de hoy

4 comentarios

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  1. 1

    Anónimo 12 febrero, 2009 a las 18:54

    Buenas tardes. Me ha desconcertado su rechazo al uso de las expresiones “niños y niñas” o “ciudadanos y ciudadanas”. Acaso la palabra “niños” no es un plural masculino que por lo tanto solo hace referencia a un solo género, excluyendo el otro? De igual manera decir “niñas” solo sería referirse a mas de una persona de sexo femenino, que excluye la posibilidad de estar refiriéndose a un niño entre ellas. ¿Porqué (aún cuando la expresión se extiende molestamente) no es regla admitida hacer siempre esa claridad de géneros, sin incluir a los dos cuando solo se está haciendo referencia de uno? ¿Aplica acá la “norma de uso” al igual que decir “hombre” cuando se refiere a la humanidad entera con hombres y mujeres incluidas?

  2. 2

    Petufar 13 febrero, 2009 a las 9:27

    En español los sustantivos masculinos plurales generalmente incluyen ambos sexos, mientras que los femeninos son exclusivos para el género femenino. Por tanto, salvo si se quiere hacer un énfasis especial en que el sexo femenino está contemplado en un plural masculino, no hay necesidad de hacer la advertencia. Si esa advertencia se hiciera en todos los casos, la comunicación se complicaría tremendamente sin necesidad. Por ejemplo: Todos los lectores y lectoras de este blog están enterados y enteradas de que “Colombianos y colombianas por la paz” están buscando que los guerrilleros y guerrilleras liberen a los secuestrados y secuestradas, pero no han dicho nada sobre la incorporación de niños y niñas en las filas de la guerrilla. De todas las repeticiones, si acaso la última es la única aceptable, aunque tampoco es que haga falta si se habla con alguien que conoce la situación.

  3. 3

    Iccanobif 14 febrero, 2009 a las 15:51

    La “lógica” en el leísmo de cortesía es que se aplica cuando al interlocutor se lo trata de usted (he ahí la cortesía), para evitar la confusión que se produciría si le usara “lo”, porque me puedo estar refiriendo a un tercero: “ande y discúlpelo, que yo enseguida le acompaño”.
    Sin embargo estoy de acuerdo con usted en que es una incorrección gramatical contraria a la lógica del español. Una cosa así en alemán o en italiano sería inadmisible, ¡incluso bajo el pretexto de evitar la ambigüedad!

    Muchas gracias por la publicación, ya tengo material de discusión con mis compañeros leístas.

  4. 4

    Petufar 15 febrero, 2009 a las 10:00

    Entre nosotros, lo común es el trato de usted. Más bien, puede ser descortés tratar a alguien de tú que es de categoría, edad, posición o mando superior. En España y otros países el trato más común es el tuteo y por tanto el de usted se considera “de cortesía”. Sin embargo, ni así justifico el leísmo de cortesía. En caso de que pudiere presentarse ambigüedad, se aclararía agregando la palabra “usted”: ande y discúlpelo, que yo enseguida lo acompaño a usted. Esto me hizo acordar del caso de los que dicen “suyo de él”, “suyo de ella”; por ejemplo: “su hermano de él”, “su perro de ella”, etc. Esa figura existe, pero no se aconseja para usarla siempre a fin de evitar la posible ambigüedad.