Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Estamos llenos de personas que son como una roca, o por lo menos eso creen. Dicen que no lloran, que no son sensibleros, que eso es una tontería, pero el problema de creernos unos duros, es olvidar que todos en algún momento, fuimos panes.

Y es que no se trata de ser las reinas del drama, sino de permitirse el delicioso derecho de sentir. Incluso a disentir. O no sentir. Y de expresarlo. De hacerlo saber. De hacerlo conocer. Pero no. La tontería se ha apoderado de nosotros, porque llorar está en desuso, decir lo que uno siente ya no aplica y en el mejor de los casos, preferirnos refugiarnos en la endeble seguridad que nos dan los mensajes de texto y el whatsapp.

Somos expertos en aplazar los afectos, procrastinar los cariños, retardar los sentimientos, dilatar la cortesía, diferir el perdón y las disculpas, disfrazar los sentimientos de ternura, dejar para otro día lo que tenemos que decir, negar lo que sentimos, como si eso nos hiciera seres intachables o como si eso nos bajara de la nube. Creemos además, que moriremos de viejos o que los demás no se aburrirán de esperar una señal y que siempre habrá un mañana.

Y es en medio de esa baba, que se refunden las personas, se pierden los amores, nos llenamos de amarguras, nos entregamos a los miedos, dejamos esfumar las oportunidades, porque la verdad verdadera, no decir lo que sentimos, es el pasaporte sin sello de regreso a la infelicidad y no logramos entender que sentimiento que no se expresa se vuelve resentimiento o por lo menos, termina siendo, una oda a la bobada.

Las relaciones se han convertido en un juego de poder, en estrategias de dominio, en balances financieros, en persecución obsesiva del retorno de la inversión de los afectos, en eslogan marketeros, en frases de ocasión, que nos salvan y mantienen, donde mostrar lo que se siente, termina siendo un factor que debilita. Dejar ver los sentimientos termina siendo para muchos la desgracia, como si conectar el corazón con el cerebro fuera la soga que nos mata.

Nos morimos de culillo de decir lo que pensamos y sentimos, de expresar lo que queremos y creemos, además de forrar en teflón el corazón, como si esa pudiera ser la estrategia que nos salva. Preferimos no llorar para no posar de sensibleros. Preferimos no reír para escapar de la fama de bufón. Preferimos no sentir para evitar la pena de sufrir. Preferimos no creer para tener el espejismo de esquivar una desilusión.

El orgullo nos rebasa y por eso nos estamos muriendo de sed a dos pasos del charquito. Somos duros eso si, como la roca inane o como los cadáveres en rigor mortis. Tal vez entonces la magia esté en volver a ser un pan blandito.

 

Sígueme en @malievan

www.enmodoquickly.com

(Visited 645 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

Reflexiones de a pie de un ciudadano en bus. Notas cotidianas con humor y sobretodo con dolor. Periodista, escritor de libros y novelas, Creador de Atardescentes .

Más posts de este Blog

  • Política

    Lo que el viento no se lleva

    Nos cuesta trabajo mantener cerrada la boca. Bien para comer o bien para hablar. De la gula y la(...)

  • Política

    La patria

    Patria es de esos conceptos que lo pueden todo, pero que al final, de tanto usarlos, pierden su sentido(...)

  • Deportes

    Chiflar y pedirse ser Pelé

    La vida antes era muy fácil. Bastaba con chiflar a los amigos y pedirse ser Pelé, algo que en(...)

  • Vida

    La revolución de las ganas

    La vejez es el futuro, quién podría negarlo. Al fin y al cabo, un día de más, siempre será(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Este horóscopo se basa en las 30 cartas del oráculo ‘Ángeles(...)

2

Una amiga, aquí en Estados Unidos, decía que poder hablar con(...)

3

Dios nos habla por medio de nuestros sueños. Esta es una(...)

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar