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Colombia Día a Día* de Enrique Santos Molano: Un libro indispensable para entender la historia de Colombia y el Bicentenario que estamos celebrando

Por: cosongo

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Primera parte: De la conquista hasta el 20 de julio de 1810

Colombia Día a Día, de Enrique Santos Molano es la cronología histórica más importante y amplia publicada en Colombia y además una verdadera enciclopedia en un solo tomo de la historia colombiana. El mismo subtítulo del libro: “Una cronología de 15.000 años”, ya nos da indicios de que el autor se ha enfrascado en la que puede ser la investigación histórica más meticulosa sobre la historia colombiana… ¡de los últimos 15 mil años!

Y el “día a día” no es una metáfora, ya que el libro trae una cronología día a día desde épocas de la colonia, aunque el libro empieza con la prehistoria colombiana hasta llegar al año 100 a. C. donde inicia el recuento histórico con los chibchas y su dios Bochica, quien “abre las montañas para dar salida por la parte de Canoas y de Tequendama a las aguas que inundaron el valle de Bacatá” y continúa hasta llegar al año 2000.

Tal vez una de las pocas personas que podría escribir una obra de este calibre en el país sea este autor, Enrique Santos Molano, quien es una enciclopedia ambulante de los laberintos históricos que formaron lo que hoy conocemos como Colombia. Sin embargo no se trata de una cronología mecánica, donde simplemente se citan los acontecimientos del devenir nacional, sino de una obra perfectamente documentada, fruto de décadas de estudio e investigación.

Elaborar una cronología histórica no es cosa fácil: hay cientos de miles de datos e  información para investigar y seleccionar, ¿cómo distinguir cuáles son relevantes y cuáles son simplemente elementos triviales que no se deben incluir? Santos Molano ha logrado en este libro, no solamente incluir los hechos principales de la historia colombiana, sino también elementos que a primera vista parecieran no tener la misma importancia, pero es exactamente en el equilibrio entre los primordial y lo periférico que Santos Molano nos logra dar, como un buen pintor, los rasgos esenciales del retrato de una persona, así como de los elementos que lo rodean.

El libro de Santos Molano está dividido en 11 capítulos que van desde la prehistoria, (una crónica de casi 13 mil años de acontecimientos), hasta La edad de oro, dedicado especialmente a nuestros ancestros chibchas;  para pasar en los siguientes 9 capítulos por la Conquista, de 1501 a 1539; la Colonia, de 1539 a 1810; Las provincias unidas, de 1810 a 1816; La República de Colombia, de 1821 a 1831; la República de la Nueva Granada, de 1832 a 1857; la Confederación Granadina, de 1855 a 1861; Los Estados Unidos de Colombia, de 1861 a 1884; la República de Colombia de 1886 a 2000; y finalmente a un último capítulo con un Índice onomástico.

En esta primera parte de la reseña del libro, llegaremos hasta el 20 de julio de 1810, para poder explorar los eventos narrados por Santos Molano que  nos condujeron a aquel histórico momento.

Todos los capítulos del libro tienen un hilo conductor, una narrativa especial que Santos Molano ha logrado trenzar de una manera extraordinaria y es el estudio sistemático de los factores económicos, ideológicos,  políticos, sociales y hasta ecológicos que moldearon cada etapa de la historia colombiana, desde sus primitivos habitantes, hasta nuestros días. Santos Molano nos ofrece una visión global y la vez detallada de cada una de estas etapas. De la prehistoria pasamos a los antiguos moradores de lo que un día fueran montañas vestidas de verde, limpias lagunas y ríos sin contaminación que fluían en armonía perfecta con sus habitantes, para avanzar a las épocas de la conquista, la colonia y la independencia.

La obra de Santos Molano no es solamente informativa, sino que nos abre una ventana al pasado histórico de lo que realmente forma una nación. En Colombia, la historia que aprendimos y que se aprende en colegios y universidades, no solamente es repetitiva y mecánica, sino que además no nos deja conocer nuestra verdadera identidad y la de nuestros antepasados. Víctimas del colonialismo y del exterminio, como bien lo analiza Santos Molano, los colombianos hemos perdido nuestro sentido de identidad y aquí radica la importancia de esta obra: el que la lea quedará como si saliera de un teatro después de haber visto una película dramática, pero además informativa y reveladora.  Para ejemplo un botón:

La rebelión de los guanes

¿Cuántos colombianos conocen, por ejemplo, la historia de la rebelión de los guanes entre 1774 y 1776 de la que habla Santos Molano? ¿Cuántos colombianos conocen el significado histórico de este hecho? Posiblemente muy pocos. En Colombia la palabra “indio” se ha convertido en una palabra peyorativa con la que los colombianos se insultan a sí mismos, ya que el 100% de los nativos colombianos tenemos sangre indígena

En la sección Octubre-Diciembre de 1774, de la página 29, nos narra Santos Molano:

“…el Virrey Manuel Guirior ordena reducir a los indios guanes, decididos a no permitir que los blancos colonicen su territorio. Se encarga el mandato al corregidor de Charalá, Remigio Santos de Bobadilla, quien contrata con Juan Verdugo, no la sumisión sino el exterminio de los guanes. Juan Verdugo y Diego Puelles se presentan en la plaza de Charalá con las cabezas de 15 indios guanes. Asqueado por la crueldad de su suegro Juan Verdugo, y el criminal exterminio de los guanes, José Antonio Galán inicia un movimiento de insurrección en Charalá. Le abren un proceso. Como Juan Verdugo y Diego Puelles intentan una nueva excursión contra los guanes, José Antonio Galán se subleva, quema el proceso que le habían iniciado, encierra en la cárcel de Charalá a corregidor Bobadilla, y  a la cabeza del pueblo le hace firmar la dimisión del cargo (14 de octubre). Se abre contra José Antonio Galán un nuevo proceso con seis sumarios. Galán huye y se refugia entre los guanes”.

Galán arma a los guanes y se convierte en uno de los líderes de su rebelión, se enfrenta a Verdugo y Puelles y “les inflinge una sangrienta derrota. (…) tras la captura de José Antonio Galán termina la insurrección de los guanes”.  Y concluye Santos Molano esta parte con estas palabras: “aunque la rebelión de los indios Guanes sólo busca la preservación de su territorio, constituye la semilla de un movimiento revolucionario que sacudirá todo el reino”.

Ahora que se celebra el Bicentenario de la Independencia de Colombia y gracias al racismo que heredamos de España, seguramente nadie le estará rindiendo homenaje a los guanes y a su rebelión, germen del movimiento revolucionario, como afirma Santos Molano.

Ésta sección a la que acabo de referirme, es tan sólo una cuarta parte de una página de las 305 del libro de Santos Molano, y de cada sección se puede sacar toda una lección histórica, de aquella historia que no nos ha llegado por haber sido manoseada, pisoteada, deformada, enterrada en bibliotecas, amañada según los intereses de turno, simplificada y desbaratada en los libros de texto escolares y universitarios, escondida por unos y tergiversada por otros, esa historia cuya ignorancia hace que nos convirtamos en un país ahistórico, carente de pasado, estancado en el presente y sin visión de futuro.

Si una cosa marca el “Día a Día” de Santos Molano es que al leerlo caemos en cuenta de que los árboles de la ignorancia nos tapan el bosque de la verdad. La mayoría de la historia colombiana es una historia repetitiva, con diferentes actores y en diferentes escenarios, cambian los personajes de este drama, pero el guión sigue siendo el mismo. Partiendo de esta base, recorreremos puntos clave de nuestra historia detallados en el libro para explorar su significado, especialmente en el contexto del  Bicentenario de la Independencia de Colombia.

La llegada de los españoles

La conquista de América por parte de los españoles fue un acto sanguinario que habría de marcar para siempre el futuro del continente. Colombia no fue la excepción. A dondequiera que llegaban los españoles, no vacilaban en cometer los actos más viles con tal de saciar su sed de oro. El mismo Cristóbal Colón, quien fuera el genocida en jefe, mandaba a cercenar órganos del cuerpo de los indígenas que no cumplían con la cuota de oro que él les implantada. Estos después morirían desangrados. Hasta la identidad de Colón es una farsa histórica, ya que minuciosas investigaciones han comprobado que no era de origen italiano sino español y que en su época ya existían mapas antiguos donde se mostraba perfectamente el continente americano. El mito del descubrimiento ha sido una de las grandes mentiras históricas que se ha tragado la mayor parte de la humanidad.

Tras el falso descubrimiento vino la conquista del territorio americano, una verdadera invasión genocida que sirvió para llenar de oro las arcas de las potencias europeas, y especialmente las españolas.

En el Capítulo Conquista, página 22, Santos Molano nos narra cómo la fundación de Santafé de Bogotá que los colombianos celebramos en vez de deplorar, fue un acto salvaje por parte de los españoles, una vez más, sedientos de oro fácil y cegados por su elusiva búsqueda de los tesoros de “El Dorado”.

Así narra Santos Molano dicha fundación:

1538-1539 Fundación de Santafé de Bogotá
1538- 6 de junio, Los españoles de Jiménez de Quesada se reparten con escrupulosa equidad el botín hasta entonces recaudado. Jiménez resuelve regresar a España, pero el viaje no se realiza. – 6 de agosto, Gonzalo Jiménez de Quesada efectúa la primera fundación de Santafé de Bogotá, que es tenida como la oficial, en el sitio donde hoy queda la población de Funza. Se improvisa el mismo día una capilla que denominan Capilla del Sagrario. Allí permanecerá Santafé durante siete meses.
-Agosto-septiembre. Se intenta persuadir a Sagipa para que revele el sitio donde oculta los tesoros de El Dorado. Jiménez de Quesada viaja al Norte. A su regreso a Bogotá Jiménez de Quesada encuentra alborotados a los conquistadores porque la prisión de Sagipa no ha surtido efecto para que revele donde tiene los tesoros. Le inician proceso y lo torturan. -Noviembre, estalla el gran incendio de Santafé de Bogotá (Funza), pueblo donde moraban los españoles,  que atribuyen el siniestro a incitaciones de Sagipa.
1539- Enero-marzo, Tormento y muerte de Sagipa.”

Sagipa. ¿Quién era Sagipa? Al igual que la historia de la rebelión de los guanes, seguramente la mayoría de los colombianos jamás haya escuchado ese nombre. Nuestra herencia ancestral fue cortada con las espadas españolas y el indio que todos llevamos dentro, asesinado, cercenado, violado y torturado. Siglos más tarde, los colombianos asumen la postura del colonizado, del que ha olvidado su raza y toman la falsa conciencia que les ha dejado el colonizador. Unos párrafos antes, Santos Molano nos había contado quién era Sagipa.

“1537- 21 de abril, los españoles de Jiménez de Quesada llegan a Zipaquirá, capital y sede de Bacatá. Tisquesuza huye a las montañas. -Mayo, en una refriega nocturna librada en su refugio de la Casa del Monte contra los hombres de Jiménez de Quesada, Tisquesuza recibe heridas mortales a consecuencia de las cuales fallece al tercer día. Los bacataes designan nuevo zipa a Sagipa o Saquezazipa y le piden que continúe la lucha contra los extraños invasores. -Agosto. Jiménez de Quesada se encamina a Tunja y sorprende al zaque Quemuenchatocha, a quien derrota.
-Septiembre 4.  Jiménez de Quesada saquea Sugamuxi. Los españoles incendian el Templo del Sol.”

Sagipa fue uno de los grandes héroes de nuestra historia, junto con Tisquesuza, tomó las armas contra los invasores. Ambos perecieron en su empeño. Los españoles llegaron a asesinar, a destruir y a saquear. La conquista de América fue el verdadero holocausto, el genocidio más grande perpetrado en la historia de la humanidad. Un genocidio convenientemente olvidado.¿Dónde está el museo del genocidio americano? ¿Qué reparaciones han pagado las potencias europeas por el daño, destrucción y muerte causados no solamente a América sino a África? El pago es colonizarnos de nuevo, buscando “El Dorado” del petróleo, o de las esmeraldas, o de las empresas de servicios públicos para saquear una vez más nuestros recursos y torturar y asesinar una vez más al Sagipa que llevamos dentro. La historia es en verdad un arma peligrosa, nos arma de conocimiento, y el que conoce la historia, conoce al invasor, sus métodos y sus fines.

Uno de los mitos que más daño hizo a la futura Colombia, fue el mito de El Dorado. Fantasía o realidad, para los españoles no había nada superior al oro en grandes cantidades y absolutamente gratis. La España improductiva y parasitaria estaba sedienta del metal precioso para financiar su decadente imperio. Jiménez de Quesada, según nos relata Santos Molano, fue uno de los grandes depredadores del territorio americano:

1569 La Expedición de El Dorado
febrero, no obstante su deteriorada salud, el mariscal Jiménez de Quesada asume con gran energía la expedición en busca del tesoro de El Dorado, que, después de cinco años, terminará en absoluto fracaso (1573). Consecuencias ecológicas. La aventura de Jiménez de Quesada, y las fantasías elucubradas acerca de la enorme riqueza conocida como El Dorado, impulsarán a la Corona a ordenar distintos desagües en las lagunas de Guatavita, Iguaque y otras del territorio de Cundinamarca, lo que generará una considerable disminución de las fuentes de agua y la ocupación de las tierras desanegadas, por ganado y sembrados de papa, cebolla y otros cultivos.”

Sí esta historia le suena familiar es porque la labor iniciada por Jiménez de Quesada continúa hoy en día. La sabana bogotana era un paraíso de fauna y flora, con cientos de lagunas y humedales que con el paso del tiempo fueron secados o rellenados para sembrar de cemento y ladrillo lo que antes era un santuario de la vida. Hoy en día, el humedal La Conejera, salvado por los propios habitantes del área de Suba, en Bogotá, es una de las pocas zonas de verde y de azul que se han rescatado, recuerdo de un ecocidio empezado por los españoles mismos.
(Los interesados sobre el tema pueden leer mi novela breve “Todo por una tingua”, dedicada a los habitantes de La Conejera y a su heroica lucha por recuperar su patrimonio ancestral:
http://www.escritoresyperiodistas.com/NUMERO24/Mininovela.htm)

En el choque entre la cultura americana y la europea, los europeos salieron vencedores, eran pueblos que llevaban milenios en guerra y lo que más habían tecnificado era el arte de la muerte. Un solo país europeo, España, concentraba todos los prejuicios acumulados en siglos de odios y venganzas. Con los españoles llegó el racismo contra los negros, odiaban a musulmanes y judíos, guerreaban constantemente contra sus vecinos y en América encontraron un nuevo grupo para odiar, explotar y discriminar: a nuestros propios ancestros, los nativos americanos. También trajeron sus creencias, entre ellas las religiosas, y  aunque la religión habría de traer casi tantos males a América como la espada, una de las cosas positivas que trajo para los criollos, fueron sus instituciones académicas. En 1653, Fray Cristóbal de Torres había fundado el “Colegio Real Mayor de Nuestra señora del Rosario”, cuna de innumerables héroes de la patria, y con la llegada de los jesuitas, medio siglo antes, ya había comenzado una nueva época de ilustración en la futura Colombia:

1604 Los jesuitas
febrero, llega a la capital del Nuevo Reino la Compañía de Jesús. Consecuencias culturales. Los jesuitas inician una etapa de excelencia educativa, con el establecimiento de los colegios de San Carlos y Mayor de San Bartolomé (1605) cuya influencia será profunda en los siguientes siglos. Así mismo traerán la primera imprenta (1738) y crearán una importante biblioteca de seis mil volúmenes, que servirá de base para la Real Biblioteca de Santafé (1777). Sus actividades les confieren al mismo tiempo un extraordinario poder político y administrativo en todo el reino, similar al que ya tienen en la Península.”

Pero junto a la ilustración,  habría de llegar también la “Santa Inquisición”. Aunque no había sido invención española, sino producto de una bula papal de finales del siglo XII para “garantizar la pureza religiosa”, a los españoles les caía como anillo al dedo para aniquilar a sus enemigos y apoderarse de sus propiedades. La inquisición además de ser una gran persecución contra los judíos, hizo que muchos se convirtieran al catolicismo para escapar de la misma. En 1610, esta fatídica institución que llevara tanta gente a la hoguera, llegaría a América con estos fines:

1610 La Santa Inquisición
30 de noviembre, para velar por la pureza ideológica y moral de los inmigrantes españoles, se establece por Real Cédula el Tribunal de la Inquisición de Cartagena de Indias, con jurisdicción sobre los obispados de Panamá, Popayán, Santa Marta, Venezuela, Puerto Rico, Santiago de Cuba, Nicaragua, Santo Domingo y las islas de Barlovento.”

El Virreinato

A la rebelión de los guanes que mencionamos al principio,  le sucederá la Revolución de los Comuneros en 1781, precedida por la valiente acción de una mujer, Manuela Beltrán, quien “arranca de la pared del cabildo el edicto que establece la lista de impuestos y las tarifas que deberán pagar los vasallos. El cabildo de El Socorro suspende el cobro de los impuestos y envía un mensajero al Visitador general para darle cuenta de lo sucedido.”

Los españoles llevaban siglos explotando el territorio americano, habían extraído o robado todo el oro que encontraron y ahora recurrían a una nueva táctica para financiar sus aventuras y sus guerras, esta vez contra Inglaterra: los impuestos. Volvamos de nuevo al “Día a Día” para ver qué nos dice al respecto:

1779 Catarata de impuestos
Por orden del visitador regente Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres, se crea en Santafé la Dirección General de Reales Rentas reunidas y estancadas, que tendrá a su cargo la tarea de elaborar y aprobar los impuestos que en adelante deberán pagar los habitantes del virreinato para apoyar la guerra contra Inglaterra y el sostenimiento de la Armada de Barlovento.  En el curso del año el Visitador crea quince nuevos impuestos.
1780 Primeras revueltas
3 de abril, Gutiérrez de Piñeres le dirige una carta al Virrey Flórez en Cartagena para que este imparta su bendición a la catarata de impuestos que prepara el Visitador. -22 de octubre, estallan en Simacota y Mogotes revueltas comuneras contra los impuestos. 16 de diciembre, alzamiento en Charalá. Los guanes y vecinos del Común piden la cabeza del Visitador Gutiérrez de Piñeres y la abolición de todos los estancos, alcabalas, guías, tornaguías, Barlovento, gracioso donativo y demás tributos. “

Una vez más, la historia se une para demostrarnos, cómo las mujeres y los indígenas formaron parte de esa semilla revolucionaria frente a la opresión española. ¿Simple causalidad histórica o recordatorio de que la historia está hecha por miles de personas y por centenares de actos diversos que unidos forman el tejido que puntada a puntada nos traza el derrotero de un pueblo, de una comunidad o de todo un grupo humano? Así como la rebelión de los guanes diera pie a la lucha de José Antonio Galán, la insurrección de Manuela Beltrán sería el catalizador para lo que se vendría después, y así nos lo narra Santos Molano:

1781 El levantamiento
abril-octubre, después de la exitosa asonada de El Socorro, los Comuneros organizan un ejército que en poco menos de dos meses constará de veinte mil hombres, la mayoría armados de machetes, cuchillos y picas, y unas pocas armas de fuego y nombran general a Francisco Antonio Berbeo. Por su parte, José Antonio Galán forma una milicia comunera en Charalá y se une al movimiento general, aunque actúa con cierta independencia. Junto con sus hombres derrota en Puente Real (8 de mayo), hoy Puente del Común, a las tropas enviadas por el Gobierno de Santafé para debelar la rebelión. La victoria de Galán les  deja a los rebeldes, acampados en Zipaquirá, el camino libre para avanzar sobre Santafé, que está indefensa. Inexplicablemente Berbeo mantiene inactivo el ejército rebelde, desoye los mensajes de Galán para apurar la marcha sobre la capital, e inicia conversaciones de paz con el Arzobispo Antonio Caballero y Góngora, mediador por el Gobierno. Después de tres meses de negociaciones, y cuando los Comuneros pierden la paciencia y exigen a sus jefes que se toque a guerra y se marche sobre Santafé, el arzobispo firma precipitadamente las Capitulaciones (6 de junio), que son una concesión completa por parte del Gobierno colonial, y en nombre de la corona española, a las exigencias formuladas por el Común sobre eliminación de impuestos y expulsión del visitador Gutiérrez de Piñeres. Enseguida comienza la disolución del ejército Comunero y el regreso de los hombres a sus hogares, pero José Antonio Galán considera que el movimiento ha sido traicionado por los jefes y decide continuar la revolución al frente de un exiguo ejército de cincuenta hombres, con el respaldo de la élite criolla de Santafé, que intenta un golpe (14 de junio) confiada en que Galán viene sobre la ciudad con un poderoso contingente. Galán, que no consigue reunir más de medio centenar de hombres, mantiene en jaque a los españoles hasta Octubre. El día 13, a las diez de la noche José Antonio Galán,  alcanzado y herido en el sitio de Chaguaneta, es capturado, junto con Andrés Galán, Manuel Salvador Álvarez, Ignacio Posada,  José Tomás Velandia, Miguel Fulgencio de Urenga, Nicolás Guillén Pedraza y Baltasar de los Reyes.”

Caballero y Góngora habría de jugar un papel determinante en la derrota del incipiente movimiento revolucionario. Lo que los españoles no pudieron ganar en el campo de batalla, lo ganaron en el campo de las palabras y el engaño. Santos Molano ha retratado de manera magistral todo este episodio histórico en su novela “Las memorias fantásticas”, de la cual “El arzobispo de terciopelo” es su primera parte. El interesado en profundizar más en esta época histórica, pude leer el libro, así como mi reseña sobre el mismo en:
http://homepage.mac.com/cosongo/memorias/elarzobispo.htm

1782 Tortura y ejecución de Galán
-1 de febrero, ejecución de Galán y de sus compañeros Lorenzo Alcantuz, Isidro Molina y Manuel Ortiz en la Plaza Mayor de Santafé. Son descuartizados vivos y después quemados. Sus restos, como ejemplo para todos de lo que les puede suceder a los súbditos desleales, quedan expuestos “en los distintos lugares donde cometieron sus execrables fechorías”.” (Subrayado mío, MLJ)

Si alguien se  pregunta cómo empezaron los descuartizadores actuales con sus actos de sevicia, sólo tienen que leer el párrafo arriba citado que corresponde al primero de febrero de 1782 para comprender que los odios y las armas de clase siempre han estado al servicio de los poderosos y que la fuerza bruta ha sido la manera de acabar con los líderes que han significado un riesgo a los poderes existentes, ya fueran los colonialistas españoles o los gobernantes neocoloniales que han empleado las eufemísticamente llamadas “autodefensas”, en verdad matones a sueldo del estado o de las oligarquías para sembrar uno tras otro sus regímenes del terror, y desaparecer, descuartizar y destruir el menor intento de resistencia contra sus políticas de explotación y exterminio, las cuales empezaron con la llegada del primer español a suelo americano y continúan hasta nuestros días. La violencia en Colombia no es nada nuevo, lo increíble es que los medios de comunicación la reporten como si no supieran de dónde procede, y el libro de Santos Molano traza muy bien las raíces de la violencia histórica en Colombia, la cual 200 años después de la “Independencia”, todavía no sobrepasamos.

Pero el reloj histórico no se detiene, y el Día a Día, continúa recordándonos eventos y fechas: 1785 habría de ser un año clave en la historia de lo que ahora llamamos  Colombia. Un terremoto en Santafé da paso a una publicación del primer periódico del Nuevo Reino y dos personajes importantes de la historia son responsables de la misma. Así nos relata este evento Santos Molano:

1785 El terremoto, el Aviso, la Gaceta y la Sociedad Económica
12 de julio, espantoso terremoto a las siete y tres cuartos de la mañana semidestruye Santafé. El pánico de los habitantes es indescriptible. El sismo sacude el país. Un corolario inesperado del terremoto es la publicación del primer periódico del Nuevo Reino, Aviso del Terremoto, que redactan José Antonio Ricaurte y Rigueiros y Antonio Nariño. 14 de agosto, con el establecimiento de una Sociedad Económica de Amigos del País en la Villa de Mompox, a semejanza de las que funcionan en la Península, la juventud criolla asume el análisis de los fenómenos económicas para promover los asuntos más interesantes al bien común. 31 de agosto, se publica en el Virreinato su segundo periódico, Gazeta de Santafé, continuación del Aviso, y redactado por los mismos José Antonio Ricaurte y Antonio Nariño, quienes intentan crear con el nuevo semanario una publicación periódica estable. Sólo pudieron editar tres números. 3 de Septiembre, el doctor Mutis hace a la Corte una remesa de productos naturales obtenidos y clasificados por la Expedición Botánica del Nuevo Reino.”

Los eventos en Europa y particularmente en España en 1788, habrían de marcar el curso de la historia americana, cae la monarquía liberal y asume el poder la monarquía retardataria:

1788 Fin de La Ilustración
14 de diciembre, fallece en Madrid, en el Palacio Real, Carlos III de Borbón. Consecuencias para las colonias. Con la desaparición de Carlos III y el ascenso de Carlos IV terminan la Ilustración y el predominio liberal en la monarquía española y retorna la ultraderecha, que devuelve a las Audiencias de las colonias su antiguo poder y les confiere la protección de la corona contra cualesquiera movimientos o personas sospechosos de apoyar o simpatizar con las ideas independentistas.”

Los nuevos gobernantes españoles no pierden tiempo en prohibir un documento subversivo que amenaza los mismos cimientos de su “derecho divino”:

1789 Prohibidos los Derechos del Hombre
1 de noviembre, el Consejo de Indias prohíbe la circulación en las colonias españolas de ultramar de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, proclamados por la Asamblea Nacional de Francia el 24 de agosto.”

La traducción de “Los Derechos del Hombre”

Adelantemos el reloj histórico al 12 de agosto de 1794. Es un sábado como cualquier otro en Santafé de Bogotá, la mañana amanece nublada y pronto el cielo parece desfondarse. Los santafereños que se atreven a desafiar el mal tiempo se guarnecen de la lluvia por las calles con pasos presurosos, protegiéndose por los aleros de las casas. Y este día se hubiera quedado para siempre olvidado en la historia de no ser por un sencillo hecho que nos relata Santos Molano:

“12 de agosto, aparecen fijados en Santafé pasquines revolucionarios. La llamada Conspiración de los pasquines desata la histeria de las autoridades.”

De la revolución armada se ha pasado a la revolución ideológica. Un pasquín verdaderamente peligroso acaba de publicarse, contiene nada más ni nada menos que los Derechos del Hombre, traducidos del francés por Antonio Nariño. Y es aquí donde aparece este personaje vital para la independencia de Colombia y América. De la élite santafereña, había ocupado cargos muy importantes y se podría haber quedado cómodamente siendo parte del statu quo, pero no es así. El régimen español es odioso, Nariño así lo entiende y lo habrá de sentir en carne propia. Pasamos ahora al domingo 20 de agosto; los santafereños van acuciosos a su misas y después departen las ocurrencias del día, pero este día tiene algo especial y así no lo relata Santos Molano, junto con los sucesos de los días subsiguientes:

“20 de agosto, Francisco Carrasco delata ante la Real Audiencia la impresión de los Derechos del Hombre, pero no tiene un ejemplar que pruebe el cuerpo del delito. 23 de agosto, Manuel Benítez presenta una segunda delación contra Antonio Nariño. Según ella, Sinforoso Mutis habría revelado que se pensaba apoderarse del Cuartel del Batallón Auxiliar mientras la tropa se hallaba en misa. Comprometidos en el complot estarían Antonio Nariño, José Caicedo, Francisco Antonio Zea, José María Lozano, Andrés Otero, Santiago Vidal, José Ayala, el capellán del Auxiliar y los alumnos del Colegio del Rosario. Se da orden muy secreta a los españoles europeos para que se mantengan  armados, y estén listos a repeler cualquier intento de insurrección de los criollos.- El soldado español José Fernández Arellano acusa a Antonio Nariño de ser la cabeza de la conspiración de los pasquines; José Primo González delata la impresión clandestina de los Derechos del Hombre. Los delatores no consiguen ningún ejemplar para aportar como prueba. 26 de agosto, se ordena la prisión de Francisco Antonio Zea. La Real Audiencia acuerda que se formen tres cuadernos o causas: 1. sobre la conspiración denunciada; 2. sobre impresión y divulgación de papeles sediciosos; 3. sobre pasquines sediciosos.- Se nombra al oidor Joaquín de Mosquera y Figueroa, Juez Comisionado para averiguar “sobre la impresión clandestina y divulgación de papeles sediciosos tocantes al actual sistema de la Francia”.- El oidor Joaquín de Mosquera procede con su comisión y anuncia como necesarios la prisión y embargo de bienes de Antonio Nariño. 29 de agosto, captura de Antonio Nariño. Con el son detenidos Luis de Rieux, Antonio Froes y Díez, Pedro Pradilla, Ignacio Pablo Sandino, José de Ayala y Vergara, Francisco Antonio Zea, los impresores Diego Espinosa, Manuel María Torre y Pedro José Vergara, y los estudiantes del Rosario, Sinforoso Mutis, José María Cabal, Enrique Umaña Barragán, Pablo Uribe, José María Durán y Bernardo Cifuentes.”

La Declaración de los Derechos del Hombre había sido aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente de Francia  el 26 de agosto de 1789. Fue uno de los documentos de la revolución francesa que harían historia. Cinco años más tarde caerían en manos de Nariño. Para los españoles, los americanos no éramos humanos y mucho menos teníamos derechos. ¡La publicación de los Derechos del Hombre era una herejía! Nariño busca quién lo defienda ante las acusaciones españolas. ¡Ni un solo abogado acepta defenderlo!… a excepción de su viejo amigo, José Antonio Ricaurte y Rigueiros. Con Ricaurte y Rigueiros no sólo lo unían lazos familiares, sino ideológicos.  Sin embargo, la defensa que hace Ricaurte y Rigueiros de Nariño, lo convierte en blanco de los españoles.

Y así nos cuenta Santos Molano cuáles fueron los resultados de la publicación de los Derechos del Hombre y de la defensa que hiciera Ricaurte y Rigueiros de Nariño:

1795 La Defensa de los Derechos del Hombre.
2 de enero, Real Cédula ordena a las autoridades de Santafé usar más del rigor que de la piedad con los conspiradores.  Carta del Regidor José Caicedo al Rey Carlos IV, para quejarse de las vejaciones de que han sido objeto la ciudad de Santafé, y él mismo, por parte del Virrey Ezpeleta y de la Real Audiencia. Hace graves cargos al Regente Luis de Chávez y Mendoza. Este escribe al Rey para justificar su actuación, y se escuda en su parentesco con el favorito Godoy. En un Oficio la Real Audiencia explica por qué se suspendieron las varas de alcaldes a José María Lozano y a José Caicedo: son sospechosos de proclividad hacia las ideas republicanas.- 6 de mayo, Antonio Nariño hace una primera y enérgica defensa de sus actos en la impresión de los Derechos del Hombre. 30 de junio, el fiscal de la Real Audiencia de Santafé condena a Pedro Fermín de Vargas como reo ausente a pena ordinaria del último suplicio y confiscación de bienes. 20-28 de julio, Antonio Nariño redacta su defensa, con la asesoría de su abogado José Antonio Ricaurte, quien la presenta. 29 de julio, la Real Audiencia considera que la Defensa de Nariño es todavía más peligrosa que los Derechos del Hombre. Ordena recoger de mano regia el borrador y cuantos ejemplares se hallen esparcidos y remitir preso al abogado defensor José Antonio Ricaurte a uno de los castillos de Cartagena. 28 de noviembre, Antonio Nariño es condenado a la pena de diez años de presidio “en uno de los de África que su majestad eligiere”; al extrañamiento para siempre de sus dominios de América y confiscación de todos sus bienes y utensilios de su imprenta para la real cámara; y a que el libro original de donde se sacó y tradujo su impreso, igualmente que el alegato de contestación a la acusación fiscal con todas las demás copias comenzadas que se recogieron de mano real sean quemadas en la plaza mayor de esta ciudad por mano del verdugo. Termina el proceso por la impresión clandestina de los Derechos del Hombre.”

Es importante resaltar esta parte del párrafo arriba citado:

“la Real Audiencia considera que la Defensa de Nariño es todavía más peligrosa que los Derechos del Hombre”

Y esta Defensa de Nariño es un texto que más de 200 años después continúa vigente. Siendo uno de los documentos más importantes de la historia de Colombia,  cualquiera esperaría que fuera un texto de estudio obligatorio para todos los colombianos deseosos de saber cómo se forjó su patria. Pero algo curioso sucede, el documento no solamente fue mandado a quemar por las autoridades españolas de la época, sino que además fue enterrado por la mayoría de historiadores y por gobernantes y académicos, dando como resultado que el pueblo colombiano lo desconoce por completo. Igual suerte corrió la memoria de Ricaurte y Rigueiros. Pocos bogotanos o colombianos sabrán que lo que hoy desafortunadamente se llama “Museo del Chicó” o “Museo Mercedes Sierra de Pérez”, era en verdad la casa de Ricaurte y Rigueiros, donde se reunía con Antonio Nariño para planear estrategias en la lucha por la Independencia. Así es la paradójica historia colombiana, donde en vez de tener un Museo de la Independencia, dedicado a un héroe de nuestra patria, tenemos un museo ahistórico dedicado al mejor postor del patrimonio patrio.

Con Enrique Santos Molano sacamos a la luz pública, por primera vez en varias décadas el texto completo de la defensa de Antonio Nariño, el cual puede ser leído en este enlace de la Revista Bicentenario, la cual publicamos para dar reconocimiento y rendir homenaje a nuestros héroes de la independencia:
http://web.me.com/cosongo/Sitio_web/revistabicentenario.html/page0/page0.html

Ricaurte y Rigueiros sería torturado y asesinado por los españoles, sus bienes confiscados y su memoria sepultada en una de las tantas fosas del olvido que es este país llamado Colombia. Pero, aquí está el texto que publiqué a los 200 años de la muerte Ricaurte y Rigueiros, en cuya memoria mi familia mandó a decir una misa  y a quien el estado colombiano, como para variar, convenientemente ha ignorado para siempre:
http://web.me.com/cosongo/Sitio_web/revistabicentenario.html/index.html

Toda una serie de eventos muy importantes habrían de llevarnos a esa fecha memorable del 20 de julio de 1810. Santos Molano ya nos ha mostrado cómo la rebelión contra los españoles lleva décadas de gestación, desde la rebelión de los Comuneros de Cali en 1765 hasta la rebelión de los guanes y de los Comuneros, el pueblo de la futura Colombia había luchado y pagado con su sangre cada paso en el avance por su liberación. Hemos visto cómo un personaje en especial, Antonio Nariño, ha sido el líder que ha tomado las riendas por la independencia de la Nueva Granada, para ello ha pagado con cárcel, la expropiación de sus bienes y el arresto y tortura de su abogado, confidente y co-conspirador, José Antonio Ricaurte y Rigueiros.

Sin embargo mucho más personajes y eventos servirían como catalizadores de ese primer arranque revolucionario de Nariño con la publicación de los Derechos del Hombre. De 1797 a 1810 varios acontecimientos preparan lo que se está por venir, desde el complot de Londres de Francisco Miranda y Pedro Fermín vargas, hasta la invasión napoleónica que debilita  al estado español y la publicación del Memorial de Agravios por Camilo Torres. Así nos resume Santos Molano los sucesos de estos años previos al 20 de julio:

La Revolución de Independencia.
1797-1810

“1801 Complot en Londres
8 de Agosto, el espía español Tomás de la Torre denuncia en la Embajada de su país un complot de treinta americanos en Londres (entre ellos Francisco de Miranda y Pedro Fermín de Vargas) encaminado a obtener la absoluta independencia de las colonias españolas.

1805 Primeros intentos revolucionarios
27 de julio, Pedro Fermín de Vargas escribe la Relación sucinta del estado actual de las colonias españolas en la América Meridional, como parte de un plan para promover la revolución de Independencia. 15 de Agosto, a la edad de 23 años Simón Bolívar jura en el Monte Sacro de Roma, y con su maestro Simón Rodríguez como testigo,  que no descansará hasta haber conseguido la libertad de América.
1806 La expedición de Miranda
12 de febrero, el bergantín Leandro se hace a la mar con Francisco de Miranda y su expedición revolucionaria a bordo, rumbo a Santo Domingo. Fracaso de la expedición en Ocumare. Miranda intenta nueva expedición, pero fracasa en Coro. Las autoridades de Santafé son alertadas sobre posibles conexiones de los criollos con Miranda.
1808 La invasión napoleónica
28 de febrero, empieza la invasión napoleónica a España y se inicia la guerra de Independencia de la Península. 25 de agosto, llega a Santafé la noticia de que la península ha sido invadida por las tropas napoleónicas. Consecuencias para las colonias. 1) Los movimientos independentistas consideran que la situación de España es la coyuntura definitiva para lograr sus objetivos. 2) Se echan a rodar conspiraciones coordinadas en Santafé, Caracas y Quito. 11 de Septiembre, fallece en Santafé el doctor José Celestino Mutis. 13 de Diciembre, Madrid capitula ante las tropas de Napoleón.
1809 El memorial de Agravios
22 de enero, la Junta Central de España, con sede en Sevilla, declara que las posesiones americanas forman parte de la soberanía española. 29 de agosto, primera junta en Santafé del Virrey Antonio Amar y Borbón con los notables criollos para acordar la representación del Nuevo Reino ante la Junta central de Sevilla. 30 de agosto, por solicitud del Cabildo de Santafé, el abogado rosarista Camilo Torres escribe a la Junta Central de Sevilla una serie de reclamos de los criollos a España, pieza literaria de alto vuelo que se conoce con el nombre de Memorial de Agravios, y que concluye con estas palabras premonitorias: “¡Igualdad! Santo derecho de la igualdad; justicia, que estribas en esto y en dar a cada uno lo que es suyo, inspira a la España europea estos sentimientos de la España americana: estrecha los vínculos de esta unión; que ella sea eternamente duradera, y que nuestros hijos, dándose recíprocamente las manos, de uno a otro continente, bendigan la época feliz que les trajo tanto bien. ¡Oh! ¡Quiera el cielo oír los votos sinceros del cabildo y que sus sentimientos no se interpreten a mala parte! ¡Quiera el cielo que otros principios y otras ideas menos liberales no produzcan los funestos efectos de una separación eterna!”. 11 de septiembre, segunda junta del Virrey Amar y Borbón con los notables de Santafé. No logran ponerse de acuerdo en la conformación definitiva de los representantes del Nuevo Reino a la Junta central de Sevilla. 15 de octubre, llegan  noticias de los sucesos ocurridos en Quito el 10 de agosto (declaración de Independencia y formación de una Junta criolla de Gobierno encabezada por Pío Montúfar), que originan gran confusión en Santafé. El Virrey Amar recibe rumores de que en la capital está en marcha una conspiración para deponerlo y formar un Gobierno criollo.- A instancias de su esposa, Francisca  Villanova, el Virrey Amar denuncia como conspiradores a Antonio Nariño y a otros. 20 de octubre, Antonio de Narváez, Mariscal de Campo, es designado representante de la Nueva Granada a la Suprema Junta Central. 14 de noviembre, llegan a Santafé las tropas de Cartagena al mando de Juan Sámano, pedidas por el Virrey Amar para enfrentar un posible alzamiento.”

La expedición revolucionaria de Miranda, la invasión napoleónica a España, el Memorial de Agravios y la declaración de Independencia en Quito fueron cuatro hechos coyunturales que habrían de marcar el norte patriota en la lucha por la independencia: la España imperial estaba debilitada y la revolución era posible. El nombre de Nariño suena una vez más entre las huestes españolas como uno de los grandes conspiradores en pro de la independencia, y no estaban equivocados.

La Independencia

Adelantamos el reloj histórico una vez más. Llegamos a una fecha que quedaría grabada para siempre en la historia americana y colombiana. Es el viernes, 20 de julio de 1810. Así nos narra Santos Molano lo que sucedió en aquella fecha y algunos episodios anteriores a la misma:

1810 La jornada del 20 de Julio.
19 de abril, los patriotas de Caracas deponen a las autoridades realistas y nombran una Junta de Gobierno. 15 de Mayo, desembarcan en Cartagena los comisionados regios Antonio Villavicencio, criollo de Santafé, y Carlos Montúfar, criollo de Quito.
4 de julio, movimiento popular en Pamplona, que derroca al realista Juan Bastús y Falla y pone las riendas del gobierno en una junta  compuesta de los miembros del cabildo y de algunos particulares criollos. 10 de julio, el pueblo de El Socorro proclama la Independencia. 20 de julio, un incidente en Santafé con el español Joaquín González Llorente, quien se niega a facilitar un florero para adornar el agasajo al comisionado regio Antonio Villavicencio, enciende la mecha que hará estallar el barril de pólvora de la Independencia. El movimiento popular del 20 de julio es la culminación de un proceso independentista iniciado en 1781 con la revolución de los Comuneros. José María Carbonell moviliza a los artesanos y a las gentes del pueblo de Bogotá, que confluyen a la Plaza mayor y reclaman Cabildo Abierto. Los notables criollos se reúnen con el Virrey y lo conminan a que forme una Junta de Gobierno integrada por criollos, pero presidida por Amar y Borbón. Carbonell rodea el Cuartel de caballería e inmoviliza las tropas de Juan Sámano, que no se atreve a dar orden de disparar contra los amotinados. Viendo que el Virrey no quiere ceder, y que los notables vacilan, José Acevedo y Gómez se asoma al balcón del Cabildo (Costado occidental de la Plaza) y pronuncia la célebre oración que moviliza al pueblo hacia la Real Audiencia, donde están reunidos el Virrey y los notables, y bajo la presión popular se firma el Acta por la cual se constituye la Junta de Gobierno y que se conoce como Acta de la Independencia. Consecuencias políticas. 1) Aunque ese día no hubo ninguna Declaración de Independencia, de hecho el Gobierno pasó a manos de los criollos. 2) La jornada del 20 de julio determina el fin de la Colonia y el comienzo de la transición hacia el régimen republicano.”

El 20 de julio fue una fecha memorable, como dice Santos Molano, a pesar de que no hubo una declaración de independencia, de facto el gobierno de la Nueva Granada pasa a manos criollas. Se había regado mucha sangre para llegar a este punto de la historia y mucha más estaría por regarse hasta la conquista de la independencia definitiva de Colombia y de las demás colonias españolas. Doscientos años han pasado desde aquel entonces y todos los cantos, todas las ceremonias, todas la celebraciones que se hagan por esta fecha, serán un reconocimiento a nuestro próceres, pero también serán mero hecho protocolario hasta que los ideales de Nariño y de Bolívar por una verdadera independencia de nuestra América no se vean consumados. Doscientos años más tarde, Colombia ha sido neocolonizada por potencias extranjeras. Sus gobernantes en vez de dar bases a los invasores españoles, han dado ahora bases a nuestros nuevos reyes de ultramar para que nos sigan gobernando desde afuera y en condiciones igualmente oprobiosas o peores que las que reinaban durante la época de la colonia. Los españoles están de nuevo en territorio colombiano, todavía buscando “El Dorado”  que nunca encontraron, pero esta vez en nuestras billeteras, y protegidos por tratados internacionales y leyes que como en la época de la colonia sólo sirven para que América siga exportando capitales y Europa siga usufructuando los frutos de nuestro trabajo.

En las siguientes dos reseñas del libro Día a Día de Enrique Santos Molano, veremos cómo los líderes que trataron de alcanzar una verdadera independencia para Colombia han caído asesinados uno tras otro y que los mecanismos de tortura, ejecución y desaparición forzosa empleados por las fuerzas coloniales españolas siguen aún vigentes, y que como dijimos al principio de esta reseña, cambian los personajes de este drama, pero el guión sigue siendo el mismo.

* La obra: Colombia Día a Día, Una Cronología de 15.000 años, por Enrique Santos Molano, Editorial Planeta, 2009

Publicado en: El Tiempo

1 comentarios

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  1. 1

    pereque44 21 julio, 2010 a las 23:43

    Lo felicito. La reseña es precisa y muy útil. Recoemendé su artículo a mi hijo. la obra de Enrique Santos es meritorísima.