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Con la llegada del carnaval los barranquilleros que vivimos en los Emiratos Árabes Unidos creamos la atmósfera dicharachera que exige la ocasión, y disfrutamos la fiesta con la misma alegría e intensidad. En realidad, la distancia para nada es un obstáculo.

Algo que sí extrañamos es la falta de un buen disfraz que nos acompañe para que la fiesta sea completa. Qué no daríamos por tener con nosotros un disfraz de Monocuco, o la máscara de una  Marimonda, que muy seguramente animaría aún más la fiesta currambera en estas tierras del Medio Oriente.

A muchos colombianos, en el exterior, los sorprende su fiesta tradicional sin el atuendo exigido para la ocasión.

Uno de esos colombianos es la niña Martha, una entrañable amiga barranquillera que llegó al Medio Oriente hace 4 años. Este año está dispuesta a gozarse el carnaval y quiere la fiesta completa con los principales ingredientes: su incansable entusiasmo caribe, más una colorida máscara de marimonda. De los ingredientes, le falta el segundo, pero está dispuesta y decidida a conseguirlo.

Armada con una inmensa fotografía de una alegre máscara de marimonda, la barranquillera entró una soleada mañana a la sastrería del señor Harish, su vecino y amigo indio.

(Martha saca la foto de un gigantesco sobre de manila y hace la solicitud)

mariespanto copy

–Llave, quiero que me hagas una máscara como esta.

 Martha pone la foto en todo el frente del señor Harish.

–No, no, no –con ojos de espanto le responde el sastre– no la puedo hacer.

–Pero ¿cuál es el problema? –le pregunta la sorprendida Martha– ¿Por qué no la puedes hacer ?

–No, no, no –con una voz temblorosa le repite el sastre–. No me pida, vecina que le haga esa máscara. Por favor retirela de inmediato de mi vista.

Martha salió confusa del establecimiento y decidió visitar otro sastre. A medida que visitaba sastres diferentes –fue a cuatro de ellos– la respuesta a su pedido carnavalero era la misma. La reacción de espanto hacia la mascara se hacía más dramática e intensa. Algo que tenían en común los cuatro sastres era su origen: todos eran de la India.

¿Qué experiencias o sentimientos evocaba la marimonda currambera en los sastres indios de Abu Dhabi?

Especulando con Martha sobre la razón del espanto de los sastres, pensamos que la marimonda ñera se debe parecer a alguna deidad–de las tantas que los indios idolatran– que representa la imperfección y el pecado. Pudo haber sido la deidad que se descarriló de sus preceptos y de la cual los indios debían alejarse a como diera lugar. Al final, era mera especulación. Martha no se atrevió siquiera a acercarse de nuevo a los sastres a ahondar en razones; de espanto ya había tenido suficiente.

Si la deidad india sufrió un descarrilamiento, podríamos decir que lo mismo le sucede a la marimonda barranquillera. Una vez al año, en un contagioso marco de sana alegría carnavalera, el dicharachero personaje se descarrila de la rutina, las tristezas y los afanes de la ya agitada vida.

Martha perdió a su sastre y amigo, quien ahora, cuando la ve, le tuerce los ojos. Aun  así, esta mujer caribe no dejó de disfrutar su fiesta de carnaval completa. Recortó la foto de la máscara de marimonda (la que llevó a los sastres, ahora versión reducida) y la ajustó a su cara con el consabido cauchito. La barranquillera disfrutó de lo lindo y no dejó que el contratiempo le aguara la fiesta.

En el Medio Oriente una marimonda en una fotografía sigue errante en busca de un sastre que la comprenda y  que la tome en su justa medida. Debe el profesional del corte poseer los insumos carnavaleros para su creación, o sea la alegría y el color, que son atributos universales.

Una marimonda original ya se embarcó en una solemne caja que acaba de llegar al aeropuerto soledeño, rumbo a los Emiratos Árabes Unidos, para acompañar a su hermanita gemela. De seguro que alegrará los carnavales de todos los nostálgicos compatriotas.

Que disfruten todos el carnaval de Barranquilla, y quien lo vive es quien lo goza …..¡ donde quiera que uno se encuentre !

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)

Abu Dhabi Febrero de 2018

Foto cara de espanto: falco.deviantart.com
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PERFIL
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Docente universitario en el area de la enseñanza de idiomas (Inglés y Español) y sus usos en contextos multiculturales. Contando historias de un Medio Oriente (ir)real. Residente en los Emiratos Árabes Unidos

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2 Comentarios
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  1. earthquake79

    Que historia tan divertida! Me puedo imaginar los rostros de los sastres indios ante la petición de Martha. Así como ustedes y como buen barranquillero, yo también extraño los carnavales de mi hermosa ciudad. Sería muy interesante saber por qué no confeccionaban la máscara de marimonda.

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