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Era esta la tercera vez –en dos semanas–  que a Fátima se le olvidaba apagar la estufa, lo que desató una humareda que invadió toda la casa.

Lo has hecho de nuevo –le recriminó Amira, cuya furia se le oía ventilar a través de su agitada respiración–, y creo que no tienes remedio.

Cargando su inmensa rabia, Amira subió a su habitación, dejando en los oídos de Fátima un portazo que le quedó retumbando por unos buenos segundos. Al portazo le siguió en forma automática un grito de réplica de Fátima:

 

¡Y DÓNDE ME DEJAS TÚ… QUE TODO LO DEJAS SALADO!

Luego del intercambio de desahogos, reinó la paz y un envolvente olor a comida quemada, que permaneció por unos buenos días, en la villa donde vivían la dos irreconciliables esposas.

Fátima y Amira son dos personajes muy particulares en el diario vivir del emirato de Sharjah, y comparten el lazo común de ser esposas del mismo marido, y vivir bajo el mismo techo; lo anterior perfectamente permitido a un musulmán.

El introductorio conflicto de cocina es uno de los tantos que surge en casas administradas por dos esposas en un contexto árabe-musulmán. La tensa atmósfera ha llevado a serias confrontaciones de señoras, y creado –para las autoridades–  un verdadero reto social. Es pertinente agregar que, en muchos casos, en este tipo de relación la primera esposa ejerce un estatus de poder sobre la segunda.

 

Solución: regálese una casa

Ante el marcado deterioro de la armonía familiar emiratí, y para prevenir futuras disputas de señoras, las autoridades en Sharjah han decidido, salomónicamente, darle a la segunda esposa una casa, para así conservar sus derechos e independencia.

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 En Colombia: una imagen vale más….

 

En Macondo: escenario de odios y pasiones

Macondo: escenario de amores y odios

 

Marido multiplicado 

Aquellos alegrones que piensan que tener dos esposas debe ser algo emocionante, se equivocan en forma rotunda; o sino, oigamos a Samia Saeed, quien es una segunda esposa y ha tenido marido compartido por siete años.

Me da tanto pesar mi pobre marido –arranca diciendo la mujer de 38 años de edad, en un tono solidario–, pero él es un hombre que no tiene vida y anda desorientado. Entonces digamos, por ejemplo, si a mí me saca a un lugar una noche, su primera esposa quiere que él la saque la noche siguiente.

Y así sucesivamente, con el resto de requerimientos maritales –nos imaginamos– pudo haber rematado el relato de la señora Samia. Le toca, entonces, al marido observar en forma rigurosa una larga lista de exigencias.

En las anteriores circunstancias, hay que volver a resaltar las palabras de la señora Samia:« él es un hombre que no tiene vida».

Obligaciones de otro pelambre

A las exigencias maritales debemos agregarles las económicas, ya que le toca al marido cubrir con todos los gastos de mantenimiento de la casa. Ayuda enormemente que el agua y la luz la subsidia el gobierno, lo que alivia la cascada de recibos. Pero hay gastos ineludibles –y variados–, que pueden ir desde el arreglo de una inesperada gotera hasta la sustanciosa compra de útiles escolares, para la inmensa prole.

El peor escenario para el flamante esposo se presenta cuando una de las esposas le exige que le compre una casa «…como la de la otra », y no la tenga en un apartamento arrendado. El gobierno de Sharjah podría, aquí, venir al rescate, pero la ayuda tampoco es que  llegue de la noche a la mañana.

 

El árabe y el harem

El estereotipo del árabe (musulmán) y el harem de esposas es, en tiempos modernos, más mito que realidad. La verdad es que la costumbre de tener varias esposas no es una práctica tan común, ya que un esposo debe ver  por igual a todas las señoras. Esto implica una onerosa carga económica que solo puede ser asumida por acaudalados varones.

 

Epílogo

Fátima, la segunda esposa, ya lleva instalada algún tiempo en su casa de primera. El lugar mantiene un tenue olor a arroz quemado. No se oyen portazos ni gritos. En esta casa esta vivo el fuego de la armonía familiar.

Marcelino Torrecilla N ( matorrecc@gmail.com)

Abu Dhabi, mayo de 2016

Reedición: febrero de 2018

Fuentes

Sharjah to build house for second wife of UAE national – Emirates 24|7. (n.d.). Retrieved from http://www.emirates247.com/news/emirates/sharjah-to-build-house-for-second-wife-of-uae-national-2015-11-16-1.610734

www.thenational.ae/uae/polygamy-with-equality-is-impossible-says-emirati-spouse

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Macondo: escenario de odios y pasiones: El Meridiano # Sincelejo

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Docente universitario en el area de la enseñanza de idiomas (Inglés y Español) y sus usos en contextos multiculturales. Contando historias de un Medio Oriente (ir)real. Residente en los Emiratos Árabes Unidos

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1 Comentarios
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  1. janeth398809

    A estas alturas Es absolutamente brillante tener in marido con varias esposas, que las otros laven, planchen, cocinen, lo cuiden cuando esta enfermo y que venga a mi solo cuando se le necesite

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