Alcalde Acevedo, los cucuteños no esperamos ni (mejores) ferias, ni (mejores) fiestas, sino que usted se dedique a solucionar los problemas de inseguridad, violencia, atraso y la falta de desarrollo de la capital de Norte de Santander.

 

En un acto cantinflesco, lleno de soberbia, patetismo, desaire, irresponsabilidad, arrogancia, indolencia y desconsideración para con los cucuteños y con los colombianos en general; Jorge Acevedo, el alcalde de Cúcuta, en tono burlesco trató de “envidiosos” a todos aquellos que criticamos y nos indignamos por su viaje al carnaval de Barranquilla cuando la ciudad se encontraba en pleno toque de queda debido a la ola terrorista de la noche anterior y madrugada de ese mismo día, con carro bomba y destrucción de CAI incluido.

Esa respuesta del alcalde Acevedo demostró el desprecio de la clase dirigente por la ciudad y sus habitantes. El primer mandatario de la Cúcuta no pensó que lo que busca cualquier persona en su condición de ser humano es que sus dirigentes y líderes, además ordenado por la Constitución, lo protejan en momentos de peligro y zozobra.

Pero más pudo su deseo de ver a Shakira que el temor, el miedo y el pánico de 800.000 personas. Y como cualquier politiquero, después de habernos tratado de envidiosos, afirmó que el viaje había sido para aprender a programar unas buenas ferias y que para eso se reunió con empresarios que saben del tema, es decir, lo disfrazó de misión oficial. La pregunta es: ¿y para eso tuvo que llevar a la esposa?

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A renglón seguido, el alcalde aclaró que no tenía boleta para el concierto de Shakira pero que, ¡fue muy de buenas y lo invitaron (¿junto con su esposa?) y así, pues ¿qué podía hacer? Ni bobo que fuera, habrá pensado. La cuestión radica en que muy pocos cucuteños le creemos que se haya ido por una noche a Barranquilla sin boleta para el concierte de Shakira. ¡Ni bobos que fueramos!

El alcalde Acevedo entonces sacó pecho y prometió que las próximas ferias de Cúcuta iban a ser buenísimas, mejor que las del año pasado, con artistas de fama y renombre para que Cúcuta destaque a nivel nacional.

Me parece muy bien esa intención alcalde: que la ciudad y la región se destaquen al menos por unas buenas ferias y no solamente por la corrupción política y la violencia, que es por lo único que figuramos a nivel nacional, y con toda razón.

Ahora, alcalde Acevedo, los cucuteños no esperamos ni (mejores) ferias ni (mejores) fiestas, sino que usted se dedique a solucionar los problemas de inseguridad, violencia, atraso y la falta de desarrollo de la capital de Norte de Santander.

Porque yo se los recuerdo de manera superficial: en el índice de competitividad de ciudades del 2024, elaborado por la universidad del Rosario y el Consejo Privado de Competitividad, Cúcuta se ubicó en el puesto 17 (entre 32 ciudades del país) con el nada destacable puntaje de 4,88 sobre 10.

En infraestructura y equipamiento ocupamos el puesto (11), en adopción de programas de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) (17), en sostenibilidad ambiental (31), en salud (26), en educación básica y media (14), en educación superior y formación para el trabajo (16), en entorno para los negocios (23), en mercado laboral (29), en sistema financiero (24), en innovación (20) y en tasa de extorsión (26).

Eso por no hablar del gravísimo problema de inseguridad, en una ciudad que tiene guerrillas, paramilitares, bandas transnacionales, criminales, de contrabando, de atracadores, de delincuencia común, con una ciudadanía llena de pánico y miedo por la extorsión, los robos, los atracos, los secuestros express y los asesinatos a plena luz del día, en medio del que sea y de los que sea, porque si los sicarios matan al mediodía en medio de un cortejo fúnebre es porque saben que existen muy pocas probabilidades que los capturen.

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Sí ve alcalde que hay muchas cosas importantes en las cuales mejorar que unas ferias, porque en la región y en la ciudad no se puede emular a los emperadores romanos con eso de ‘pan y circo’ para mantener apaciguadas y entretenidas a las masas, porque podrá haber mucho circo pero el pan siempre escasea para los más necesitados. 

¿No es mejor alcalde ir a otras ciudades como Bogotá, Cali o Medellín, por ejemplo, para aprender de programas de emprendimiento, innovación, apoyo a la microempresa y pequeños emprendimientos, por solo nombrar algunos casos?

Usted dirá que comenzó su administración hace apenas un año y dos meses y que la magnitud de todos esos problemas no son culpa suya, y tiene toda la razón, pero lo que sí es su responsabilidad es disminuir, o al menos tratar, todas esas problemáticas.

Alcalde Jorge Acevedo, que su administración no siga destemplada (como su voz cantante) y a trabajar en lo importante. Es de humanos equivocarse, pero lo importante es corregir: no minimice el error, pida disculpas por su payasesca actitud al regresar de Barranquilla y a trabajar, que para eso lo eligieron/elegimos (yo voté en blanco).

Por el bien de todos los cucuteños, le deseo lo mejor porque si a usted le va bien, eso quiere decir que a todos nos va bien. Un consejo: no se le olvide que lo primero que esperamos los ciudadanos de los dirigentes es respeto para con nosotros.

¡Usted que es una persona resiliente, ese fue su eslogan de campaña, sabe que un resbalón cualquiera lo da en la vida!