Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

2977288154_1cdeed8710_b.jpeg

(Foto por neuglex)

Curiosamente, hoy sustuve dos conversaciones distintas sobre temas distintos en las que salió a relucir el tema del disenso. Las conversaciones eran puntuales sobre temas políticos, pero me hicieron reflexionar sobre el papel que tiene éste para la democracia en términos más generales. 
En un sistema democrático, el disenso juega un papel relevante en la medida en que permite la expresión de ideas opuestas, favorece el diálogo y posibilita el compromiso. Cada uno de nosotros tiene relativa claridad sobre lo que quiere; sobre el proyecto de vida que quiere construir. La ventaja de la democracia es que permite que se consideren distintas alternativas y que se le den voz a diferentes actores. El resultado –como todo en la política– produce ganadores y perdedores. Pero los perdedores tienen la posibilidad de insistir en sus proyectos, perseguir sus intereses y manifestar su desacuerdo con las políticas que se formulan.
Sin embargo, el disenso no sirve como premio de consolación para que los opositores lancen diatribas en contra del gobierno de turno. No se trata de un ejercicio de cruzarse de brazos en una esquina a quejarse de lo mal que andan las cosas y lo bien que estarían si se hubieran tomado otras decisiones. Eso es estéril, pero desafortunadamente es la forma en la que suele hacerse oposición en el país. Por el contrario, el disenso debe usarse de forma activa para cuestionar las decisiones tomadas y señalar las debilidades de las políticas adoptadas. Si bien, la minoría puede no lograr que se cambien las decisiones y se adopten nuevas políticas, puede por lo menos dar retroalimentación útil que ayude a corregir los errores más notorios de las políticas vigentes.
Actualmente en Colombia estamos viviendo el lado oscuro del acuerdo, por su exceso. El gobierno de la Unidad Nacional de Santos ha logrado diluir las diferencias importantes entre los partidos que integran la coalición. Al comienzo del período, se mencionaban propuestas interesantes, de las que poco o nada queda ahora. El Partido Liberal, por ejemplo, impulsó proyectos en torno al primer empleo y las víctimas. Igualmente, Vargas Lleras se ufanó de ser el candidato presidencial con el mejor programa –uno con copiosas propuestas en diversos sectores. Tanto el PL como Cambio Radical han archivado sus proyectos propios y se han plegado a la agenda de la Unidad Nacional. El resultado por ahora es más bien magro.
Es cierto que el gobierno ha concentrado la mayoría de sus esfuerzos recientes en el tema de la paz, lo cual es loable. Sin embargo, la discusión política no puede paralizarse mientras observamos desde la barrera cómo se desarrollan los diálogos. La ventaja de estar en la coalición es que les permite a sus miembros relajarse y no formular propuestas audaces. Pero un poco más de disenso podría sacar del anquilosamiento la agenda política nacional. Hacer oposición es difícil –el desgastado Polo lo sabe muy bien–, pero es una característica central de la democracia y es algo que está fallando actualmente en Colombia.
(Visited 70 times, 1 visits today)

Etiquetas

PERFIL
Profile image

Soy Profesor Asociado y director de la Maestría y el Doctorado de Ciencia Política de la Universidad de los Andes. Tengo más opiniones que tiempo para escribirlas, pero cuando lo hago soy crítico, pero compasivo; mordaz, pero ponderado. O al menos lo intento. En mis ratos libres (¡jaja!) me gusta correr. Voy por mi primera maratón.

    Sigue a este bloguero en sus redes sociales:

Más posts de este Blog

  • ¿Dónde está la ideología?

    En el lapso de una semana, el Senado colombiano reeligió a un procurador ultraconservador y aprobó en comisión  el(...)

  • ¿Atacar o acatar?

    coomon-pool.JPG
    (Foto: http://www.geo.coop/node/654)

    Debo iniciar esta reflexión señalando que no soy experto en relaciones internacionales y que mis conocimientos de derecho internacional, derecho marítimo, derecho fronterizo, etcétera, son del mismo nivel que los del colombiano promedio: producto de la información y desinformación de los medios de comunicación, los comunicados del gobierno y la explosión de reacciones que atafagan las redes sociales. Lo mío son las instituciones; no las relaciones internacionales. En este sentido es que escribo estas líneas a propósito del reciente fallo de la Corte Internacional de Justicia respecto al diferendo limítrofe entre Colombia y Nicaragua.

    Independientemente de la naturaleza del fallo, la pregunta que me he hecho es ¿qué tipo de país queremos ser? Rápidamente, la reacción frente al fallo fue tragicómica: eufórica celebración por la soberanía de los cayos, muchos de los cuales --no nos digamos mentiras-- la mayoría de nosotros desconocía completamente su existencia; lastimero rasgamiento colectivo de vestiduras por la pérdida de las áreas marinas; búsqueda obtusa de culpables (v.g.: pedir la renuncia de la canciller Holguín); y por último --la joya de la corona-- audaz sugerencia de desacatar el fallo. No sé cuantos lo hayan hecho, pero me constan las declaraciones de Uribe y de Navarro Wolff en ese sentido. Igualmente, Santos y Holguín han señalado duramente el fallo por ser "injusto" y por tener "omisiones," "errores" e "imprecisiones". Ante la pregunta directa de los periodistas en una rueda de prensa en San Andrés sobre si se acataría el fallo o no, la canciller se limitó a decir que lo iban a estudiar con detenimiento. No dijo explícitamente que lo acatarían, pero tampoco fue categórica al rechazar el desacato como una de las opciones que se podrían seguir. 

    Dado que no soy experto, no conozco las implicaciones de un desacato, más allá de la posibilidad de que Nicaragua proteste ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Pero me parece que los detalles no son centrales para mi reflexión sobre el tipo de país que queremos ser. ¿Para qué llevar el diferendo a la CIJ? ¿Para qué gastarle once años a un proceso si luego vamos a renegar del resultado desfavorable? No me sorprende que Uribe hubiera sugerido el desacato. Él mismo, creador del cambio al "articulito", conoce muy bien sobre el acomodo de las reglas de juego. Pero esa es una lógica perversa; una lógica de matoneo. Le apuesto a las instituciones mientras me convenga. Cuando el resultado es adverso, le tuerzo el pescuezo a la norma para que mantener un status quo favorable.

    Ahora bien, en lo que sí estoy de acuerdo es en que hay que estudiar con detenimiento las implicaciones del fallo. Sí, se trata de una área marítima importante, pletórica en recursos. ¿Pero realmente alguien se ha tomado el trabajo de cuantificar qué se perdió? Esto es reflejo de la importancia que ha tenido el archipiélago para el país. Quizá exagere, pero además de balneario y lugar para comprar contrabando, el departamento de San Andrés y Providencia lamentablemente ha sido bastante marginal en la vida del país. Sin duda hemos ejercido soberanía a lo largo de los años. Pero se trata de la típica soberanía insulsa que se ejerce desde Bogotá: hacer un desfile militar de vez en cuando, un consejo de ministros cada muerte de obispo, y a lo sumo filmar un reality. ¿Hay políticas serias de desarrollo para esta región?, ¿de aprovechamiento de los recursos?, ¿de apoyo a las comunidades?, ¿de protección de la biodeversidad? Esa sería una forma más adecuada de ejercer la soberanía que simplemente atracar una corbeta.

    Espero que las declaraciones de Santos sobre el fallo sean sólo aspavientos, ruido, indignación vacía. Espero que el presidente prefiera ser respetuoso de las instituciones y busque en efecto dar solución a los problemas de las comunidades del archipiélago. Espero que el gobierno busque un acercamiento constructivo con el gobierno nicaragüense para mejorar la cooperación bilateral, hacer acuerdos para el desarrollo de la pesca y el aprovechamiento adecuado de los recursos. Esa me parece una actitud más digna que la de matón de esquina que sugieren algunos. Ese es el país en el que prefiero vivir.

  • La política de la maratón de Nueva York

    Los políticos y las organizaciones --al igual que todo el mundo-- toman sus decisiones de acuerdo con sus análisis(...)

  • Estar de acuerdo con no estar de acuerdo

    (Foto por neuglex)Curiosamente, hoy sustuve dos conversaciones distintas sobre temas distintos en las que salió a relucir el tema(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Cisneros, una tierra alegre y cálida, llena de verdor, con olor(...)

2

Por: PanzaVidela Hoy no es día de polémicas tontas sobre quién(...)

3

Haciendo alusión a la famosa frase de Peter Drucker, “Culture eats(...)

3 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
  1. Estar o no estar de acuerdo es algo como, si no estas de acuerdo acéptalo porque de todas maneras no va a cambiar y tu opinión, poca validez tendrá. Esto me lleva a colación sobre la misma televisión nacional y su imposición; programas como Laura en RCN que no es mas que un programa de anti valores que se transmiten a nuestras gentes con el daño que ello conlleva, en Perú, y México han habido reclamaciones y en Colombia seguimos comiendo la basura que otros desechan, estar o no estar de acuerdo en que nos beneficia?. http://www.youtube.com/watch?v=BYtPJLgPQKA&feature=related

  2. Pero a Santos no le gusta que lo critiquen llama con apelativos insultantes, a quienes se atreven a opinar y adems los terroristas que aqui entran a opinar, son esos que se disminuyeron en su criminalidad por la valiosa intervencion del mejor presidente que hemos tenido,Alvaro Uribe,y no lo perdonan, los asesinatos,masacares,maldad, perversidad de las FARC, son iguales al os de las AUC,pero estos no quedaron impunes,y los mas terribles genocidas de America Latina,creen que todo va a ser perdon, impunidad,habra quien no lo permita, la inmensa mayoria de colombianos,el 85% que para ellos tambien exigimos justicia, que digan la verdad,que reparen,que paguen por la destruccion de Colombia y que no se crean sino lo que son INFAMES QUE QUIEREN CAMBIAR SU CORAZON INHUMANO,y si nada de esto hacen iran a los tribunales internacionales,tarde o temprano

Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar