Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

El Ex-fiscal Néstor Humberto Martínez Neira y el Presidente Iván Duque. Foto: Claudia Rubio / EL TIEMPO.

Las guerras unen a los pueblos y la paz los divide, una paradoja en la historia de la humanidad que se evidencia en Colombia. Y es una paradoja porque un país que ha sufrido por décadas los estragos de un conflicto armado interno, debería buscar la paz a toda costa y proponerse tener un mejor porvenir.

Sin embargo, el acuerdo de paz que firmó el Estado colombiano con la insurgencia en el gobierno del ex presidente Santos, ha sido objeto de toda clase de ataques que no sólo pretenden volverlo trizas como lo anunció en su momento un famoso extremista de ultraderecha, sino que buscan que la guerra continúe a cualquier precio sin importar la suerte que pueda tener el país.

Un ejemplo fue el plebiscito por la paz que intentaba refrendar los acuerdos. En el cual, lamentablemente, el ‘No’ se impuso sobre el ‘Sí’, denotando la inconsciencia de la ciudadanía colombiana respecto a su propia historia y su realidad. Se prefirió la guerra en vez de la paz y la muerte por encima de la vida. Se optó porque nos matemos entre hermanos en vez de trabajar juntos por el progreso del país. 

No obstante, esta situación fue propiciada por los enemigos del proceso mediante todo tipo de engaños como se ha demostrado a lo largo del tiempo. Muchos realmente se creyeron el cuento de que nos volveríamos como Venezuela, de que se le entregaría el país a la guerrilla, de que habría impunidad, de que se impondría el comunismo y toda clase de mentiras e infamias. 

Términos absurdos como el “castrochavismo” fueron replicados sin descanso por los medios para manipular a la población ignorante. Tal como hoy se pretende decir que la sociedad está polarizada cuando en realidad hay una radicalización de la extrema derecha y una estrategia de las élites conservadoras, para engañar a la población mediante falsas posturas de centro e impedir así los cambios que el país necesita.

La guerra es un negocio, un negocio macabro del cual se benefician unos pocos en perjuicio de las mayorías. Quienes por décadas han ostentado el poder no quieren perderlo. Quienes disfrutan de lujos a costa de la miseria ajena no quieren dejar sus privilegios. Quienes han cometido toda clase de delitos para ostentar tal poder y disfrutar tales lujos no quieren responder por sus actos. Esos son los enemigos de la paz, esos son los verdaderos enemigos de Colombia.

Lo que no habíamos divisado con claridad es que en el exterior también hay oscuros intereses que pretenden que Colombia continúe en guerra. Esto hasta que el diario El Espectador publicó una importante investigación titulada Los audios de la DEA y la Fiscalía que le negaron a la JEP sobre el caso “Santrich”, la cual generó un debate en el Congreso de la República sobre las actuaciones de la fiscalía colombiana y las agencias de seguridad extranjeras:

(Acta 29) Sesión del 26 de Noviembre de 2020 (parte 1)

(Acta 29) Sesión del 26 de Noviembre de 2020 (parte2)

Allí se puso en evidencia que la agencia antidrogas estadounidense DEA, en conjunto con la Fiscalía General de la Nación, ejecutó una operación ilegal para realizar una falsa acusación de narcotráfico contra los ex negociadores Jesús Santrich e Iván Márquez y contra el también ex negociador y ex vicepresidente Óscar Naranjo con el fin de extraditarlos y así acabar con los acuerdos de paz.

Es obvio que la captura por narcotráfico y posterior extradición de los ex negociadores habría generado el resurgimiento de la guerra. Algo que sería interpretado como una traición del Estado por parte de los miembros de la insurgencia, a la vez que hubiera des-legitimado los acuerdos ante el país y ante la comunidad internacional. Claramente, este asunto es muy grave.

Por fortuna, aunque la operación ilegal de la DEA y de la Fiscalía General de la Nación afectó parcialmente los acuerdos de paz, no logró destruirlos. Lamentablemente, sí ocasionó el fortalecimiento de las disidencias cuando Jesús Santrich e Iván Márquez decidieron volver a su condición de insurgentes al carecer de las garantías que les había prometido el Estado.

No obstante, tanto Jesús Santrich como Iván Márquez también traicionaron los acuerdos de paz al volver a las armas, algo que no tiene justificación. Pese a esto, el desenlace de este caso debe crear una opción para que se reincorporaren de nuevo a la vida civil. Esta es una oportunidad para que las disidencias se desarmen y se reincorporen a la sociedad colombiana de forma definitiva. 

Es indiscutible que se ha violado la soberanía de Colombia, que se ha puesto en grave riesgo la seguridad nacional y que además, se ha traicionado a la patria. Y se ha violado la soberanía puesto que la DEA no debe actuar por cuenta propia en territorio colombiano y sin los debidos permisos de las autoridades de este país. Se ha puesto en grave riesgo la seguridad nacional puesto que se pretendió que Colombia entrara de nuevo en guerra y se ha traicionado a la patria por el cuestionable proceder del ex Fiscal General de la Nación.

Estados Unidos pretende posar como un país aliado y amigo de Colombia, pero sus actuaciones no corresponden a sus manifiestas intenciones. Lo que hizo EE.UU. a través de la DEA, no lo hace un país aliado o amigo. Pretender que Colombia entre de nuevo en guerra no es algo que haga un país aliado o amigo. Conspirar contra la paz del pueblo colombiano no es algo que haga un país aliado o amigo. ¿Con esos amigos, para qué enemigos?

Resulta deplorable la exaltación que el gobierno de EE.UU. le hizo al ex Fiscal General de la Nación a través de su embajada en Colombia, justo después de renunciar a su cargo por este asunto:

 

Sin embargo, Iván Duque también debe dar explicaciones sobre lo sucedido y no sólo al país, sino a toda la comunidad internacional. No es posible que las agencias estadounidenses violen la soberanía colombiana y atenten contra los acuerdos de paz en complicidad con la propia fiscalía, sin que el gobierno se entere y sin que esto tenga consecuencias. Existe una responsabilidad política que se debe asumir y por la cual más de un funcionario debe poner a disposición su cargo.

Otro asunto a analizar es la postulación de Néstor Humberto Martínez Neira como próximo embajador en España. Claramente, el ex fiscal no debe ser nombrado en ese cargo y, por el contrario, debe ser investigado por sus cuestionables actuaciones. Las relaciones internacionales de Colombia no deben estar a cargo de este tipo de personajes y las embajadas no deben ser utilizadas para evadir la ley o como premios burocráticos a quienes perjudican al país.

Este tema deja muchas preguntas que se deberán responder por el bien de Colombia:

¿Quién controla las actuaciones irregulares de la embajada estadounidense en territorio colombiano? ¿Qué otras operaciones están realizando las agencias estadounidenses de forma ilegal en Colombia? ¿Hubo un acuerdo entre el gobierno de Donald Trump y el de Iván Duque para destruir los acuerdos de paz? ¿Existió un acuerdo entre el Partido Republicano y el Centro Democrático para que el uribismo hiciera campaña a favor de Trump en territorio estadounidense? ¿Se pretendió menoscabar la democracia estadounidense y la colombiana para mantener la hegemonía de los republicanos y de los uribistas?

Son preguntas difíciles de contestar, pero que esperamos las responda el gobierno demócrata de Joe Biden. Si EE.UU. realmente quiere ser considerado como un país amigo y aliado de Colombia, entonces deberá empezar por no conspirar contra los acuerdos de paz y por respetar la soberanía colombiana.

(Visited 551 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

Profesional en Mercadeo & Publicidad. Magíster en Marketing Digital. Bogotá D.C. / Colombia / LATAM

Más posts de este Blog

  • Bogotá

    La perjudicial politización del MinTIC

    La renuncia de Karen Abudinen como ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones es sólo una consecuencia(...)

  • Bogotá

    MinTIC: de Centros Poblados a la ETB

    Algo positivo que ha dejado el desfalco de $70.243 millones de pesos que se presentó en el Ministerio de(...)

  • Bogotá

    La muy perjudicial ley de modernización de las TIC

    [caption id="attachment_6884" align="aligncenter" width="1024"] La ex ministra del MinTIC Sylvia Constaín en compañía de la actual ministra Karen Cecilia(...)

  • Bogotá

    La burocratización del MinTIC

    [caption id="attachment_6884" align="aligncenter" width="1024"] La ex ministra del MinTIC Sylvia Constaín en compañía de la actual ministra Karen Cecilia(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

El ex gobernador de Boyacá ha hecho una campaña resaltable. Amaya(...)

2

The Morning Show estrena hoy su segunda temporada en Apple TV+.(...)

3

La importancia de saber lo que no funciona.

El control con la comida nos hace biológica y psicológicamente, sentir descontrol. En este espacio les damos una mirada a esas prácticas culturales que pasan por “saludables” con respecto a la comida, pero que alimentan un distanciamiento con la sabiduría innata del cuerpo. Este episodio es una invitación a reconfigurar la forma en la que hablamos sobre la comida y a desaprender ideales culturales y comportamientos que controlan cada bocado que damos para hacernos encajar en los moldes de la sociedad.

¿Crees que un viaje le puede cambiar la vida a alguien?

En este episodio te cuento sobre una aventura gastronómica y turística, en la cual recibí una invitación a ver mi comida con nuevos ojos y a recibirla con sus elementos emocionales e intuitivos, desprovista de idealizaciones y expectativas sobre un comer puro o perfecto. Puedes ver el episodio acá. O en Spotify acá. Camila Serna, coach, escritora, autora www.francamaravilla.com IG: franca.maravilla

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar