Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Foto: El Tiempo / Por: Juan Carlos Martínez Castro.

Cuando el pueblo colombiano aprecie el valor infinito de su dignidad, no habrá imperio, ni dictadura, ni tiranía que lo detenga hacia la prosperidad que merece.

A un mes de haberse reanudado el Paro Nacional, podemos observar que el descontento ciudadano crece cada día. Ya no se puede disimular la inmensa desigualdad social, ya no se puede enmascarar el autoritarismo, ya no se puede soportar tanto abuso, ya no se puede ocultar la falta de democracia.

Estamos presenciando el despertar de un pueblo que anhela su libertad y que luchará con todas sus fuerzas hasta conseguirla. Las calles están llenas de la valentía de quienes protestan y de la villanía de quienes les reprimen. El régimen sabe que no tiene apoyo popular y que su fin ha llegado, por eso utiliza la violencia como única forma de mantenerse en el poder.

Los medios prepagos, en su afán de manipularlo todo, pretenden hacer creer que las protestas son la causa de los problemas del país cuando en realidad son la consecuencia. Es la tergiversación de la verdad que siempre han hecho para favorecer a las élites corruptas que se enriquecen a costa de la miseria de las mayorías.

Buscan culpables en donde no los hay, pero ya nadie traga entero, todos saben quién es el que sub-gobierna y el que realmente gobierna. El mundo es consciente de que la irrupción colectiva surgió como consecuencia de la perversidad de los que han saqueado a la patria, esos que no tienen visión de país sino de finca, esos mismos déspotas que destruyen la paz y compran presidencias.

Las instituciones están corrompidas por la desidia. Asimismo, están colmadas de burócratas ineptos y de corruptos de cuello banco. Sin duda, han perdido toda su legitimidad al convertirse en los verdugos del pueblo. Ya nadie se siente representado por estas, pues personalizan lo peor de la sociedad, esa es la consecuencia de vender los principios.

El totalitarismo está llegando a niveles tan extremos que agitar la bandera nacional se ha convertido en un acto revolucionario. Pretenden que los símbolos patrios sólo los puedan utilizar los fascistas que han sometido a la población a siglos de iniquidad y desesperanza.

Esta no es una simple protesta, es un verdadero estallido social propiciado por un largo periodo de infamia en el que políticos, funcionarios, empresarios, banqueros y hasta gobiernos extranjeros se enriquecieron a costa de la miseria del pueblo colombino.

Pese a la evidencia, los que están en la punta de la pirámide no aceptan responsabilidad alguna y señalan a quienes reclaman sus derechos de vándalos. Ignoran que el verdadero vandalismo es impedir que las personas accedan a un mejor vivir. Son muchas las vidas perdidas y los sueños frustrados por culpa de quienes se apropiaron de lo que nos pertenece a todos.

Sólo una dictadura torturaría, asesinaría y desaparecería a quienes reclaman sus garantías. Sólo una dictadura se inclinaría por declarar la Conmoción Interior. Sólo una dictadura impediría la inspección internacional de derechos humanos. Sólo una dictadura censuraría el internet y la prensa. Sólo una dictadura realizaría espionaje ilegal. Sólo una dictadura acabaría con la economía nacional. Sólo una dictadura arruinaría a un país a nombre de la “seguridad democrática”.

Sin embargo, el pueblo colombiano no tiene miedo, pues no tiene nada que perder. Las actuales generaciones no disfrutaron de un pasado exitoso para recordar con nostalgia, tampoco gozan de un presente que valga la pena mantener y mucho menos cuentan con un futuro promisorio. Quienes protestan no sólo luchan por ellos, lo hacen por todos los demás, es un compromiso con quienes no han nacido, son verdaderos héroes.

Por primera vez en muchos años los colombianos nos miramos al espejo, nos reconocimos a nosotros mismos y descubrimos que todos somos iguales y que hacemos parte del mismo país. Entendimos que no importa la región donde vivamos ya sea en la ciudad o en el campo, tampoco si residimos en un estrato social u otro. Ahora sabemos que conformamos un sólo pueblo y que debemos luchar por nuestros derechos.

La dignidad de los colombianos no se ha perdido, se encuentra intacta y combativa. Es la misma dignidad que tuvieron nuestros gloriosos antepasados junto a Simón Bolívar, es la misma dignidad que nos dio la independencia, es la misma dignidad que nos trajo un mejor porvenir, es la misma dignidad que cada vez se hará sentir con mayor vigor.

El pueblo debe unirse. El país que heredamos no debe seguir en manos de señores feudales ni de pseudo-monarquías criollas. Tampoco sometido al interés financiero ni mucho menos bajo el control de potencias extranjeras. Todo colombiano que verdaderamente ame a su patria debe luchar por la libertad y la democracia.

Esto hasta ahora comienza…

(Visited 625 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

Profesional en Mercadeo & Publicidad. Magíster en Marketing Digital. Bogotá D.C. / Colombia / LATAM

Más posts de este Blog

  • Bogotá

    Hacia la segunda independencia

    [caption id="attachment_6668" align="aligncenter" width="1024"] La bandera de Bogotá, de Colombia y de la paz. Foto: Juan Carlos Martínez Castro(...)

  • Bogotá

    La lección panameña

    La bandera panameña consiste en un rectángulo dividido en cuatro cuarteles: el cuartel superior izquierdo es de color blanco(...)

  • Bogotá

    Del paro nacional al estallido social

    [caption id="attachment_6702" align="aligncenter" width="1024"] Foto: Juan Carlos Martínez / El Tiempo.[/caption] En Colombia no hay protestas contra ningún gobierno,(...)

  • Bogotá

    Paro Nacional: ¡Cuando la tiranía se hace ley, la rebelión es un derecho!

    [caption id="attachment_6702" align="aligncenter" width="1024"] Foto: El Tiempo / Por: Juan Carlos Martínez Castro.[/caption] Cuando el pueblo colombiano aprecie el(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

A partir de este último viernes han aparecido diversos artículos en(...)

2

Dios nos habla por medio de nuestros sueños. Esta es una(...)

3

Soñar con amigos y familiares que fallecieron causa mucha inquietud a(...)

2 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
  1. libardo936962

    Ojalá sea de veras este despertar y, mejor, ojalá sea duradero. Permanente,mejor. Educar para votar, expresó con sapiencia una joven protestante, sería un buen principio y para ello necesitamos conocer las ejecutorias, el trabajo real y cómo votan los congresistas cada proyecto de ley el origen de esas leyes, y una rendición de cuentas de presidente y ministros. Y, de quienes financian sus campañas versus los beneficios recibidos. Y, una real y diáfana separación de poderes. Hoy, lo vimos en la última payasada: la moción de censura de un tipo que debería haber renunciado: Molano, absuelto (al menos eso creen sus apoyadores) en un juicio con las cartas untadas de mermelada y barajadas por la complicidad.Las ías, permeadas por el amiguismo, por solidaridades personalistas y no comunitarias y,como si fuera poco, la militarización, el marginamiento del poder civil. Si esto no es una tiranía, un gobierno de facto, que alguien explique qué es.

Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar