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* Diseño. Es la principal característica que envuelve todo el concepto de lo que es la Chevrolet HHR. Por donde uno circule, siempre llamará la atención. Es, como sucede con otros vehículos ‘retro’, odiado o amado según lo que piense la gente de algo tan subjetivo como lo es su diseño. El objetivo de estos autos es evocar algún modelo significativo a lo largo de la historia de las compañías.

Chevrolet hace alusión a la Suburban de 1949 algo que para muchos Norteamericanos seguramente, será familiar, y no pasa para nada desapercibido entre los Colombianos. Lo retro es algo que mezcla perfectamente los rasgos principales del antiguo modelo, modificándolos para traerlo al siglo XXI, pero preservando ópticamente su carácter y proporciones.

Hablando de éstas, el vistazo general la hace parecer más grande de lo que es. ¿La ‘típica’ camioneta gringa inmensa? Para nada puesto que con sus medidas, se ubica en el segmento de los compactos. Sus 4,47 metros de longitud, 1,75 de anchura y, sus 1,58 mts de altura lo confirman casi completamente, puesto que salvo ésta última medida es superior en promedio a la de cualquier 5 o 3 puertas del segmento (léase Renault Mégane II Hatchback, Peugeot 308, su hermano el Optra Hatchback, Citroen C4, Mazda 3……) 

Su tracción delantera, altura bajo casco (altura sobre el piso), y la ausencia de reductora (bajo) no le permite un uso ‘off road’ o salidas a campo traviesa. Es simplemente un automóvil en su comportamiento, con la versatilidad y capacidad de carga que permiten especialmente su altura total e interior, y sus sillas traseras abatibles. Por ejemplo, cuando se necesita cargar objetos bien altos.

Un poco más capaz que los aludidos compactos, pero tampoco tan alta como una van. Sus prominentes guardabarros que incorporan los faros delanteros, la tapa del motor alta y de una sola pieza con la parrilla cromada, y los stops pequeños y redondos que recuerdan al Corvette, son los razgos que la hacen individual y llamativa. Debajo del bómper, se destaca su deportiva salida de escape cromada.

En general, predomina la superficie de las latas sobre la acristalada, puesto que estos últimos por ejemplo en los costados se ciñen a 3 pequeñas y casi cuadradas ventanas, las cuales al igual que con la de atrás, no ayudan para nada en la visibilidad. Compensan los inmensos espejos laterales a lo antiguo, apoyados en prominentes soportes. Los rines cromados  -en un 90%-  de 5 radios, rematan perfectamente el peculiar conjunto.

¿El ‘culpable’ de todo esto? Brian Nesbitt el mismo diseñador de la Chrysler PT Cruiser. Lo contrató GM para la simpática HHR logrando su cometido a la perfección. La frase de cajón en el mundo automotor: la forma y función. En la HHR no hay cabida para las 2 puesto que su peculiar diseño provoca altísimos niveles de ruido cuando circulamos por encima de los 100-120 kilómetros por hora; igual, por la resistencia que genera el viento, la cuenta de gasolina sube más de lo esperado en esas condiciones.

Consumo en ciudad, con gas algo exigido, 25-28 kilómetros por galón. En carretera compensando a la aerodinámica, ayuda la larga cuarta marcha que en altas velocidades lleva el motor bajo de revoluciones.¿Cuál motor? Un buen 2.4 litros de la familia Ecotec con 172 caballos. Acoplado a la tradicional ‘Hydramatic’ que han montado millones de Chevrolets, con 4 cambios, camina muy bien.

El motor a pesar de ser de alta cilindrada para ser repartida en 4 cilindros en lugar de 6, es muy suave y agradable.Para esto monta dentro del bloque 2 ejes que rotan al doble de la velocidad del motor para disminuir las vibraciones. Ejes de levas que varían su posición tanto en admisión como en escape, ayudan al mejor llenado con la mezcla aire-gasolina en toda la gama de rpm. Por esto, en cualquier régimen hay suficiente torque y potencia, y a fondo sale linealmente disparada hasta su tope en las 6250 rpm.

Curioso: a pesar de que la segunda velocidad va hasta 115 kms si circulamos a 100 y pisamos a fondo, nos baja a segunda cayendo a algo más de 5000 rpm, dándonos ese ‘punch’ adicional que a veces se necesita con urgencia. lo mismo hace cuando vamos a 40 en segunda o tercera: pie a fondo y el agradable ‘primeraso’ nos saca  -guardando las proporciones-,  catapultados.

Y lo hace con un agradable y suave ‘ronquido’, sobretodo percibido externamente cuando viajamos con los vidrios abajo. Estos últimos, eléctricos en las 4 puertas, acompañan a un buen equipo complementado por el bloqueo central, espejos eléctricos, exploradoras, doble airbag, control de tracción (el cual interviene pocas veces gracias a la buena motricidad; seguramente a nivel del mar, con más rendimiento, su trabajo aumentará), aire acondicionado, buen equipo de sonido con entrada auxiliar (nos deben un puerto USB), y el resto de ‘gadgets’ y sistemas habituales en este rango de precios.

Acompaña la computadora de a bordo que entre los habituales datos nos informa con los grados exactos la temperatura del motor, la externa, la autonomía, consumo instantáneo etc. Una camioneta compacta y familiar debe ser agradable. Sus suspensiones aportan con una puesta a punto tirando a suave con lo que sin quedarse ‘navegando’ cual Chevrolet de los sesentas, transmite comodidad al pisar nuestros habituales huecos en las urbes Colombianas. Es bien suave.

Casi 50-50 entre suavidad-estabilidad o comportamiento, a pesar de que los diferentes esquemas de suspensión  -independiente adelante, y semi independiente atrás-, hacen que los 2 ejes trabajen de manera distinta siendo el trasero algo mas seco por los recorridos más cortos de las ruedas en sus oscilaciones.

Toma las curvas a buen ritmo, del normal pero alto, inclinándose poco. Me parece que a pesar de los bonitos rines de 17 pulgadas montados en cauchos 215 de ancho en serie 60, su chasís es más capaz que lo que es el agarre de las llantas. Se ve que les falta adherencia, repito, para lo anchas que son. De hecho se nota en los frenos: las llantas alcanzan a bloquearse algo más de lo habitual, a ‘chirriar’, antes de que entre el ABS.

El tacto del pedal del freno es normal sin gran mordiente como en los deportivos. Son potentes y detienen bien su peso cercano a los 1500 kilogramos. El giro inicial del timón deja ver que no es ágil al entrar en las curvas: entra bien pero no rápidamente y una vez pasamos el límite de agarre, puede ser bien subviradora según se aleje de éste. Su radio o diámetro de giro es amplio para su tamaño y distancia entre ejes; será menos fácil y menos rápido y práctico virar en los espacios apretados de los estacionamientos o en las ‘u’ a las que nos enfrentemos.

¿Más diseño? El de su interior. El tablero dispone de una reducida visera que cubre unos pequeños y bonitos instrumentos con bordes cromados, acompañados de una luz agua marina: los 4 de siempre, velocímetro, combustible, temperatura, y el más pequeño tacómetro que se superpone en parte del velocímetro. El plástico del tablero  -con excepción de la consola-,  es rígido y de pobre apariencia. En esto está lejos de lo que se estila en el segmento.

Las sillas carecen de soporte para las curvas tomadas a alto ritmo, algo a lo que habitualmente no estará sometida una camioneta familiar. Sus bonitas y oscuras telas, cubren unos cojines y espaldares de formas elementales donde el cansancio no pasa factura alguna. Las manijas internas para abrir las puertas son cromadas, muy simpáticas, suaves y gigantes.

La posición de manejo es extraña porque el timón siendo más grande de lo esperado queda algo bajo, y, con los pedales, están algo desplazados hacia la izquierda con respecto a la silla. Lo ideal es que los 3 estuvieran bien alineados. El espacio interior es sobresaliente gracias a la mencionada altura  – abundante para las cabezas de los ‘six footers’ gringos de 1,80 mts-,  excelente para las piernas, especialmente para los de atrás, y el ancho que permitiría viajar con cierta comodidad a 3 en la silla trasera, pero que se ve perjudicado por la prominente consola delantera, la cual incomoda un poco al ocupante del centro.

Detalles, algunos ergonómicos: el freno de mano está muy atrás con respecto al conductor, lo que hace golpear el codo contra la silla, cada vez que lo accionamos. Algo retrasada también su palanca de cambios en el piso, con sus letras de PRND difíciles de mirar, pues toca observar también muy hacia abajo. El famoso aviso de ‘door ajar’ (puerta abierta) típico de los carros de EEUU, no funciona como debiera puesto que no avisa cuando la puerta está mal cerrada; lo hace ya cuando está prácticamente abierta.

Y, algo curioso y bueno: el único botón para encender el aire acondicionado, es el de recirculación (el botoncito que muestra el auto cerrado, no deja entrar aire exterior) no hay más. Así nos obligan a usar el aire como se debe, por ejemplo para desempañar con eficacia. ‘Door ajar’, su caja Hydramatic, la suavidad de suspensiones, su posición de manejo, la suavidad a velocidad constante y su esencia con el particular pero evocador diseño externo e interno, nos recuerdan a uno de los verdaderos modelos Chevrolet, en todos sus aspectos.

No es de origen GM-Daewoo como los más vendidos de Colombia. Es el auténtico ‘postmoderno’ gringo, el cual le podrá dejar una leve sonrisa con algo de nostalgia una vez termine de conducirlo. La individualidad, la sensación que proporcionó una vez que la entregué, me dejó particularmente encantado. Es de extremos y puede que le desagrade. Pero si le pasa como a mí, ésta HHR hará que esté en su lista de favoritos cuando de comprar un auto compacto se trate. Vaya que si es diferente y agradable!!!

* Quiero saludar y agradecer a mis amigos de GM Colmotores y Ketchum Conexiones por haberme facilitado la camioneta para el test.

Correo  italianties@yahoo.com  

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Estudié ing automotriz, autodidacta, apasionado número uno de los autos. Test driver, lanzamientos nuevos modelos, todo lo concerniente se trata en éste espacio: seguridad, mecánica, combustibles, electrónica, etc. Domino el idioma Inglés, varias especializaciones: inyección electrónica, suspensiones, y frenos. Estudié, estudio, y seguiré estudiando siempre sobre este maravilloso medio de transporte, mientras Dios me dé la oportunidad. CORREO italianties@yahoo.com

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