Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Soy de los que, aún en pijama, van al supermercado los domingos por la mañana a conseguir tamales. Casi todos me gustan: el tolimense, el boyacense y el santandereano, sin embargo, a fuerza de no encontrar tal variedad, me someto a los pocos que ofrecen el Éxito, Carulla o Carrefour, que casi siempre son los tolimenses.

De los tamales de supermercado, prefiero los pequeñitos, que vienen en bandeja de seis. No sé por qué razón, pero estos son más sabrosos que los grandes, precisamente por lo cual resulta mucho más fácil despachar dos o tres con chocolate y queso.

Cuando hay tiempo suficiente, busco unos tamales menos industriales, aun cuando en Bogotá sea difícil encontrar variedad. Hay unos muy sencillos en la zona de Galerías, sin tanta pretensión -sin uvas ni peras, ni manzanas, ni esas cosas-, no tan grandes y al precio justo: 3.600 pesos.

El lugar se llama Protamales y todos están elaborados bajo la receta clásica del Tolima grande: masa de arroz y harina de maíz, costilla de cerdo, tocino, presa de pollo, huevo y zanahoria. Y ya está.

El tamal -palabra que viene de la lengua maya náhuatl tamalli, que significa envuelto- es un plato de la América indígena, sencillo y gustoso, preparado generalmente con masa de maíz y envuelto en hojas de la misma planta o en las hojas del plátano.

Así, con el nombre de tamal, se conoce en España, Estados Unidos, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras y, claro, Colombia.

Los argentinos, chilenos, peruanos y ecuatorianos los llaman humitas. Los venezolanos, grandes consumidores, les dicen hallacas.

En República Dominicana se les llama pasteles. En Brasil, pamonha. En Puerto Rico, guanime, que es el tamal dulce con leche de coco y azúcar. Y en Nicaragua se les conoce como nacatamal.

Los reyes del tamal son los mexicanos y en realidad son otra cosa. Allá tienen nombres extraordinarios como zacahuil, corundas, pata de burro, chak chak wah, chanchamitos y juacané, entre otros.

El tamal me encanta porque, más allá de su sabor definitivo, es uno de los platos que a los americanos nos recuerda nuestra verdad indígena. Por eso, un sencillo tamal para una feliz Navidad. Y un feliz Año Nuevo.

Protamales

Calle 49 N° 24-25

Tel: 338 1148.

Bogotá.

Mauricio Silva degusta los tradicionales tamales de la 49 con 24

(Visited 80 times, 1 visits today)

Etiquetas

PERFIL
Profile image

Cronista bogotano, editor de deportes y gastronomía de la revista CAMBIO, Premio Nacional Simón Bolívar 2004 y autor de la biografía de Joe Arroyo, El centurión de la noche.

    Sigue a este bloguero en sus redes sociales:

Más posts de este Blog

  • Vida

    Esto fue lo nuevo de 2010

    Año agitadoa) Así como cierran, también, cada mes, abren restaurantes en Bogotá.b) El tema es que cada vez son(...)

  • Vida

    Un pargo

    Hace años, cuando el ocio me empujó a vivir un sabático en Santa Marta, cada vez que podía me(...)

  • Vida

    Un chupe de camarones

    Así no quepa un restaurante peruano más en Bogotá, soy de los que celebran -con aplauso y bis- la(...)

  • Vida

    Un conejo

    Fue el poeta Eduardo Escobar quien me llevó. El local se llama Sabores del Quijote y es un mesón(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Recuerdo claramente la noche previa a saltar en paracaídas. Vivía en(...)

2

Dios nos habla por medio de nuestros sueños. Esta es una(...)

3

Por Álvaro Rodríguez Hernández, docente de la Escuela de Comunicación, Artes Visuales(...)

7 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
  1. Respetable más no compartible. Los mejores tamales se consiguen en Cúcuta y se llaman hayacas ojalá de la panadería “La Mejor”. Qué sazón tan deliciosa. Luego les siguen los de pipián con ají de maní. Por último, los santandereanos de navidad que llevan una ciruela pasa, una aceituna, cebollitas ocañeras, buena presa de pollo y de carne y una tira de pimentón rojo. Y cuando estamos en el exterior, lo mejor es comprar los enlatados de rica rondo, uno que se llama “Tamal Especial” super suave y con buenas presas.

  2. Eso de ir en pijama a la tienda, ahora se hace en Carulla, es muy Bogotano. Mi papá Santandereano y mi mamá Antioqueña se aterraban de ver los papas de los vecinos en esas! en mi casa, todos debíamos estar bañados y limpios para desayunar. Vivíamos en el barrio Palermo cerca a donde ahora venden los tamales que dice este articulo; donde se ubica el sitio, era un barrio obrero llamado: Alfonso Lopez tambien esta ubicada la famosa iglesia de Sta Marta y el restaurante doña Elvira. Galerias se llamaba para ese entonces ,Sears .En mi barrio Palermo los Rolos salían en Pantuflas y pijama a cuadros inglesa a comprar los huevos y el pan del desayuno…y claro! el primero de diciembre los TAMALES!

  3. Todo eso de la degustacion del tradicional tamal me parece muy bien, es mas, hasta extrano mucho ese sabor del delicioso tamal calientico en la manana con chocolate, esto es porque vivo en el exterior. Sin embargo, esa vaina de levantarse un Domingo con la pijama, los pelos paraos, bostezo de marrano y las laganas en los ojos incomoda no solo al tendero sino a los buenos vecinos que tambien quieren deleitarse con un tamal para su familia. Es conveniente, arreglarse un poco, al menos lavarse la cara para estar medio presentables cuando se sale fuera de la casa. Feliz navidad y esto sin ofender. Bye.

  4. El tamal más caro del mundo lo venden en Carulla: $6.500 tiene una buena presa de pollo, cerdo, huevo y carné de res, pero tal vez por por esa variedad de sabores, el autentico y clasico sabor tiende a perderse

  5. Luchoportugayo

    Por experiencia propia el tamal mexicano es muy parecido a lo que en colombia conocemos como envuelto de choclo, hecho con masa de maiz, se envuelve en hoja de maiz y lleva por dentro una tira de cerdo o pollo o frijoles, o nopales (cactus), eso depende del gusto de cada cual, se venden por docenas o medias docenas, en una sentada facil se puede comer 6 o ocho, claro que los mas avezados se comen los doce, es un plato que siempre esta presente en la gastronomia mexicana, esta de segundo despues de los tacos. no hay que confundirlos con los tamales de Veracruz, Mex. (tamales veracruzanos) que son grandes y envueltos en hoja platano parecidos a los vallunos pero diferentes en sabor.

Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar