Enero
Cambios en la Fundación. Rodolfo Molina Araújo, hijo de Consuelo Araujonoguera, fue nombrado como nuevo presidente ejecutivo de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, para ocupar el cargo que ocupó Cecilia Monsalvo Riveira –»La Polla» Monsalvo- desde la muerte de ‘La Cacica’.
Febrero
Los Niños del Vallenato (de la Fundación) tocaron para el presidente de la Hohner en Alemania. Antes de que el Presidente Uribe cancelara su gira por Europa, debido a problemas de salud, Los Niños del Vallenato (que eran parte de su comitiva) y el maestro Rafael Escalona ya habían partido rumbo al viejo continente e hicieron una gira de presentaciones que tuvo uno de sus puntos más altos en Alemania. A Berlín, para verlos, asistió el gerente general de la casa fabricante de acordeones Hohner, Horst Bruning, para entregarles unas armónicas de regalo a los niños. Según la crónica de entonces: "Bruning llegó al concierto, serio, formal y discreto y salió coronado, emparrandado y como Clinton con el primer grupo de vallenaticos, entrelazado con Colombia". Antes de ese momento, Bruning solo había visto un documental sobre el vallenato, después, declaró estar orgulloso. De paso, relató que en Colombia se venden 200 acordeones Hohner al año, a unos 700 euros cada uno, que la forma de tocar el vallenato es motivo de investigación para ellos y supo que cuando los combran, los acordeoneros les mandan subir los tonos al instrumento antes de empezar a tocar vallenato.
La nueva ola se fortalece. En febrero comenzó a sonar en Bogotá la canción «Vivo en el limbo», de Kaleth Morales. La canción venía de ser un éxito de vacaciones en la Costa. Con ella se fortaleció el movimiento del grupo de jóvenes cantantes y acordeoneros que son conocidos como «La nueva ola del vallenato», entre ellos Silvestre Dangond, Peter Manjarrés y Luifer Cuello. La intención de estos jóvenes es sobrevivir a la moda y consolidarse como verdaderos herederos de la tradición vallenata.
Marzo
El regreso de Diomedes Díaz. El Cacique de La Junta volvió a los escenarios pocos meses después de haber quedado en libertad. Armó pareja con el acordeonero Franco Argüelles, que hizo además la labor de producción artística de sus conciertos. El primero de estos, el 4 de marzo, se dio en el estadio El Campín, de Bogotá. Y comenzó con la aparición de Diomedes bajando del techo en una caja. En esa época, Argüelles, conocido por su personalidad polémica, manifestaba que ante la posibilidad de trabajar al lado de Diomedes él se volvía humilde.
La polémica del «Quinto ritmo». El vallenato tradicional, que es el que busca promover el Festival de la Leyenda Vallenata, se ha dividido en cuatro aires: Paseo, puya, merengue y son. Son estos los aires en los que compiten los aspirantes a rey vallenato.
Urbina se basa en la idea de las composiciones de Gustavo Gutiérrez Cabello (en la foto), Freddy Molina, Santander Durán y Octavio Daza no encajan en los parámetros de los cuatro aires. Más que todo, por los contenidos. Sin embargo, la Fundación fue enfática en no reconocer este quinto aire ya que ubican las obras de los compositores mencionados en el paseo. Y se negó a abrirle espacio a ese ‘quinto aire’ dentro de las competencias del Festival.
Abril
El Festival de la Leyenda Vallenata, en su edición número 38, se celebró del 26 al 30 de abril. Una de las innovaciones de la competencia fue la exigencia de que los acordeoneros cantaran, con su propia voz, al menos una canción en las competencias. Esto con la intención de incentivar los valores de un juglar vallenato (es el que toca acordeón, canta y compone).
El Festival, en su inauguración, les rindió homenaje a seis maestros de esta música: Emiliano Zuleta Baquero, Calixto Ochoa, Adolfo Pacheco, Rafael Escalona y Tobías Enrique Pumarejo (este último recibió homenaje póstumo), que fueron declarados reyes vitalicios.
En esta edición, también se coronaron: Camilo Andrés Molina Luna, como rey infantil; Mauricio De Santis, de 15 años, como rey juvenil; Julio Cárdenas, como rey de la piquería, y Julio César Daza, como rey de la canción inédita. Por otro lado, en cuanto a los espectáculos musicales, el que más acaparó la atención fue el concierto del regreso de Diomedes Díaz a la capital mundial del vallenato. ‘El Cacique de la Junta’ salió a cantar ante un escenario lleno a reventar y terminó su concierto ante menos de la mitad de los asistentes que fueron saliéndose antes de que terminara su espectáculo.
Mayo
Salió el nuevo disco de Diomedes Díaz, el 26 de mayo, como era costumbre. El lanzamiento en Valledupar paralizó las calles esa tarde, no hubo día cívico, como se creía. Y aunque hubo respuesta del público, con caravana, parrandas a punta de Old Parr y mucha fiesta, los comentarios generales recordaban otros lanzamientos de respuestas mayores. Sin embargo, las emisoras le dieron prioridad a la nueva música de Diomedes, tocando el disco completo desde el 25, cuando les fue entregado. Además, hubo rumores sobre el robo de un cargamento de CD del álbum ‘De nuevo con mi gente’.
Junio
Fotos:
Niños del Vallenato: Gerardo Cháves / EL TIEMPO
Gustavo Gutiérrez: Archivo / EL TIEMPO
Juan José Granados, rey vallenato 2005: Carlos Julio Martínez / Archivo / EL TIEMPO
Diomedes y Franco. Archivo particular.
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Si considera que hay más eventos del 2005 por destacar, puede escribirme al correo: lilang@eltiempo.com.co
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