Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Por @Silviadan

lady ottoline 2

Retrato  de Lady Ottoline Morrell por  Adolf de Meyer, circa 1912

Todos en algún momento de la vida necesitamos una musa, una inspiración que nos rete o nos estimule al cambio. O por qué no, que  nos obligue a probar nuestros valores y creencias para afianzarlas  o defenderlas, o tal vez para reordenarlas.

Eso fue lo que hizo la aristócrata  Lady Ottoline Violet Anne Cavendish-Bentinck  (1873 – 1937), con el famoso matemático, y pensador inglés Betrand Russell  (1872 – 1970).

Ambos apasionados por las ideas y la historia, leales a sus estados maritales pero  poco respetuosos de las convenciones sociales,  se conocieron  en 1910 cuando ella trabajaba en la campaña política de su marido, el inglés Phillip Morrell, quien se convertiría posteriormente en Miembro del Parlamento (MP). El extravagante físico de Ottoline (más de 1,80 de estatura, ojos verdes, pelo rojo, y  agreste en sus rasgos faciales), su interés por el arte y la cultura, y su excéntrica vida  llamó la atención de muchos hombres y “Berti” no fue la excepción.

Pasó un año, y en 1911 haciendo una visita a la pareja Morrell, el recién casado Russell  aprovechó  la ausencia momentánea del Sr Morrell, y expresó a Ottoline sus sentimientos.  Sin dudarlo, ambos acordaron ese día “consumar su pasión” lo antes posible.

Desde entonces sus encuentros estuvieron precedidos por una serie de importantes cartas que ayudarían a Russell a cambiar  sus intereses filosóficos  – que para ese momento parecían sólidos, pues acababa de publicar su obra cumbre:  “Principia Mathematica“. Con las cartas y comunicaciones con Ottoline, Russell transformaría su producción de conocimiento lógico y estricto, por la búsqueda sobre el sentido de la vida,  la interioridad, y su propia humanidad.  Por su parte, Ms Morrell afianzaría su constante necesidad por el conocimiento a través de las emociones, el arte y las pasiones humanas, y más importante, sus creencias religiosas.

Las cartas que se intercambiaron no solo generan un gran placer literario por la belleza del lenguaje,  sino que exaltan  las ideas de ambos sobre el amor, los deseos, la felicidad, y  la religión entre otros. Según analistas, las de Russell  explican ampliamente la transformación que sufrió durante esos años y revelan una faceta esencial de Russell, desconocida incluso por él mismo.  Cómo nunca antes, para contestarle a Ottoline y expresarle sus sentimientos, Russell tuvo que auto estudiarse y dudar sobre muchos de los temas que pensaba,  estaban resueltos en su cabeza. Tarea mayor para un pensador de la talla de Russell.

Con el intercambio intelectual  de emociones, y  el uso lógico de su mutua atracción, Berti y Ottoline se transformaron resultando en  los personajes que hoy conocemos.  Fueron musa e inspiración.

 

(Visited 195 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

@Silviadan es Politóloga de la Universidad de los Andes. Máster en Resolución de Conflictos y Comunicación de la Universidad de George Mason (Virginia). Consultora en comunicaciones y periodismo. Madre, esposa, hija, y amiga.

    Sigue a este bloguero en sus redes sociales:

Más posts de este Blog

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

La canasta familiar de los Aguirre Bernal   Un sábado de(...)

2

Una caverna de impresionantes dimensiones ha permanecido escondida entre montañas durante(...)

3

Hay muchos factores que llaman a reevaluar el límite de edad(...)

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar