
El cohete Spectrum de Isar Aerospace explota tras su lanzamiento en Noruega
El Spectrum cayó al mar 30 segundos después del despegue, pero para sus creadores fue un éxito. ¿Por qué celebran?
El cohete Spectrum de Isar Aerospace despegó este domingo desde el puerto espacial de Andøya, en Noruega, convirtiéndose en el primer lanzamiento orbital desde suelo continental europeo. Y explotó.
Lo que podría parecer un fracaso inmediato, en realidad marca un momento clave para el futuro de la industria espacial europea.
El lanzamiento, realizado por la start-up alemana Isar Aerospace, fue una misión de prueba sin carga útil. El objetivo no era alcanzar la órbita, sino validar los sistemas del vehículo, comprobar su comportamiento en condiciones reales y activar, si era necesario, los mecanismos de emergencia. Eso fue exactamente lo que ocurrió: a los 18 segundos de vuelo, el cohete comenzó a girar fuera de control y fue desactivado manualmente. Cayó al mar apenas 12 segundos después.
Este vuelo no fue impulsado por una agencia gubernamental ni por la Agencia Espacial Europea. Se trató de un esfuerzo completamente privado, financiado y desarrollado por Isar Aerospace, una startup con sede en Múnich. Este modelo —con empresas tecnológicas construyendo y operando cohetes propios para ofrecer servicios comerciales— ya se ha consolidado en Estados Unidos, con compañías como SpaceX o Rocket Lab. Europa quiere replicar ese ecosistema.
En el pódcast Flash Diario relatamos esta historia con detalle, explicando cómo el cohete Spectrum de Isar Aerospace representa una apuesta europea por el acceso autónomo al espacio. Hasta ahora, los lanzamientos europeos se hacían desde la Guayana Francesa, una región francesa en América del Sur. Contar con un puerto espacial activo en Noruega, y próximamente en Suecia, España o las islas británicas, forma parte de una estrategia para depender menos del exterior.
Aunque no alcanzó la órbita, el vuelo del Spectrum fue valioso. Según su fabricante, se recopilaron datos técnicos esenciales para futuros lanzamientos. La empresa ya firmó contratos para poner satélites en órbita antes de 2028, y el vuelo de este domingo fue apenas el primer paso. Como suele ocurrir en esta industria, se aprende volando… y, a veces, estrellándose.
El cohete Spectrum de Isar Aerospace, con sus 28 metros de altura, está diseñado para poner hasta 1.000 kilogramos en órbita baja. Su competencia directa son los cohetes pequeños y medianos que actualmente dominan el sector de satélites de observación y telecomunicaciones. Pero mientras SpaceX lanza desde California o Florida, Europa aún busca consolidar su infraestructura.
Durante décadas, el continente fue un actor pasivo o dependiente en la carrera espacial. Hoy quiere ser protagonista. Y para lograrlo, necesita una industria capaz de construir, lanzar y mantener misiones espaciales desde su propio territorio.
Este vuelo, aunque breve y explosivo, fue también histórico. Porque marca el inicio de una nueva etapa, en la que las startups europeas buscan ocupar un espacio real —literal y figurado— en la órbita terrestre.
En Flash Diario explicamos con claridad lo que pasó, por qué no fue un fracaso y cómo este tipo de lanzamientos están cambiando las reglas del juego. Puedes escuchar el episodio completo en Spotify.
Y si quieres ver el momento exacto de la explosión, puedes ver aquí el video del canal oficial de Isar Aerospace en YouTube.
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