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Durante esta semana que termina tuve la oportunidad de preguntar al Presidente Uribe acerca de la Convención Europea sobre Cíber Crimen.

La pregunta, si mal no recuerdo, fue en los siguientes términos: «Señor Presidente, las industrias que dependen de la propiedad intelectual y las nuevas tecnologías enfrentan hoy en día una falta generalizada de legislación informática; el nivel de seguridad jurídica es muy bajo y esto no solamente repercute en los niveles de utilidad de las empresas, sino en la seguridad de la sociedad misma. Valga mencionar el caso de quien envió el email que provocó un pánico económico que generó percjuicios muy grandes en contra de Davivienda: el fiscal que conoció ese caso, por un error de interpretación, no lo acusó.

«Teniendo en cuenta la consideración del Consejo de Ministros de Justicia de OEA, quienes sugirieron a todos los países de la región adherir a la Convención Europea sobre Cíber Crimen, y añadiendo a esto la necesidad de que en toda la región existan leyes estandarizadas y procedimientos de cooperación internacional, ¿qué pasos ha dado Colombia frente a la adhesión a la Convención?».

Desafortunadamente, el Presidente reconoció no estar al tanto de los avances dados en el país respecto de si adheriremos o no a la Convención; se comprometió a transmitir la inquietud a la Canciller. Esto era esperable, puesto que toda la atención del Gobierno ha estado centrada por mucho tiempo en el TLC, pero, honestamente, digamos que quedé tranquilo: no creo que él haya oído hablar de la Convención con anterioridad y ahora sabe que el sector privado tiene un enorme interés en que Colombia de pasos concretos hacia la suscripción y la ratificación del tratado.

Y, para que se hagan a una idea de la importancia que para el país, y para toda Latinoamérica, reviste la Convención, transcribo a continuación un email que envié hace pocos días a una lista Iberoamericana a la que estoy suscrito:

«El simple hecho de conseguir que el Estado entienda y acepte que su acción frente a la delincuencia en línea es necesaria, es un paso enorme. Y esto siendo relativo tanto a la concientización que debe haber en el sector público acerca de la necesidad de proteger la información y las infraestructuras críticas y a definición de políticas legislativas y criminales.

«Abordando el tema (i) a nivel político, con el ejecutivo, buscando la definición de políticas de Estado que no dependan de los funcionarios de turno; (ii) a nivel operativo, con los altos mandos de nuestras fuerzas y con los mismos funcionarios militares y de policía, de baja graduación, que están frente al cañón y que deben responder a cada caso; y, (iii) a nivel judicial, capacitando a los fiscales y jueces permitiéndoles hacerse con el conocimiento necesario para entender esta realidad online, y este argot nuestro , de manera que interpreten y apliquen adecuadamente las leyes.

«Y, obviamente, educando a los usuarios finales, buscando que sean ellos mismos su propia primera defensa frente a los riesgos en línea.

«Al mencionar todo esto hablo de lo que creo que debería hacerse; otra cosa es que, con la limitación de recursos que todos manejamos, con las dificultades políticas que debemos intentar superar y con los obstáculos que siempre se presentan, se logre efectivamente implementar acciones que abarquen todos estos aspectos.

«Y, siendo franco, me parece que, ante las dificultades, solamente deberíamos responder con mayor fuerza y decisión: ya he debido enfrentar varios NOs (con mayúsculas) de personas de las que solamente esperaba SÍes (en relación con el tema al que este cruce de emails se refiere). Cada vez que vuelvo sobre esos momentos difíciles me da rabia por la ceguera de esos funcionarios y me dan más ganas de seguir adelante, para ver hasta dónde alcanzo a llegar, y, de paso (sin que sea, obviamente 🙂 el objetivo fundamental) demostrarle a esos fulanos que las cosas sí se podían hacer y que sí valía la pena intentarlo.

«Aprovecho para preguntar a todos: el Consejo de Ministros de Justicia de OEA sugirió a todos los Estados de la región el adherir a la Convención Europea sobre Cíbercrimen; a la fecha, lastimosamente, ninguno de nuestros países ha suscrito el tratado, pero eso no implica que los gobiernos no estén adelantando ya gestiones para el efecto.

«La misma OEA está adelantando diversas actividades con este fin, pero, respecto de nuestros gobiernos, ustedes tienen información, o pueden conseguirla, relativa a lo que cada país piensa (a favor o en contra) de adherir a la Convención, o de los pasos que estén tomando si es que consideran favorable suscribir el tratado?

«Ojalá pudiera hacer que todos ustedes vieran este asunto con el nivel de importancia con el que lo veo yo:

1. «Es el único instrumento de derecho internacional que existe hoy sobre delitos informáticos.
2. «Es la única vía que nos va a permitir estandarizar nuestras normatividades penales en lo sustancial y en lo procesal (al hacerse parte del Tratado, surge al Estado signatario la obligación de legislar sobre unos mínimos, como he dicho ya, sustanciales y procesales), facilitando la investigación y la sanción efectiva de los delitos que se cometan (no solamente en nuestra región, evidentemente); el delito informático es de naturaleza transfronteriza por definición, y si cada país tipifica sus propios delitos informáticos, define sus propios procedimientos forenses y hace lo mismo respecto de los requerimientos que debe cumplir la evidencia digital, tendremos un grupo de islas jurídicas que irá desde México hasta Ushuaia, resultando en la práctica imposible investigar y/o sancionar efectivamente a los delincuentes que se aprovechen de la situación que describo.

«Uno de los fundamentos de la democracia y uno de los pilares del mercado es la existencia de un sistema judicial sólido, eficaz y eficiente, que sancione las conductas dañinas y el incumplimiento de los contratos. Cómo esperamos que nuestros países avancen y nos den a todos mejor calidad de vida, mayor bienestar y demás, si hoy no tenemos las más mínimas leyes que deberían existir a este respecto, y tampoco hacemos nada para que sean promulgadas, dentro de ciertos parámetros?

«Somos nosotros los bichos raros que entendemos de estos enredos del derecho informático y los llamados por excelencia a buscar espacios de interlocución con los gobiernos y los Poderes de nuestros países. Si nos quedamos esperando, por ejemplo, a que los congresistas, por su propia iniciativa, legislen adecuadamente acerca de nuestros temas, bien podremos seguir esperando hasta un par de generaciones después de nuestros hijos.

«La tarea no la van a hacer por nosotros; así que, si en nuestros países son promulgadas leyes inconvenientes, no estandarizadas o lo que sea, o si las autoridades simplemente no saben qué hacer con los encabezados de un email (cosa que desafortunadamente aún pasa – y mucho), y nosotros no hemos hecho un esfuerzo, dentro de nuestras posilidades, buscando objetivos concretos, no podremos quejarnos.

«Y somos nosotros los que estamos en capacidad de enseñar a un juez qué son cosas tan simples como los web defacements, o por qué el reclutar una botnet debe ser sancionado (asumamos que esto está tipificado 🙂 ), o por qué está mal que un desconocido escanee mi red buscando mis vulnerabilidades, o las repercusiones sociales y de seguridad del mismo Estado que puede tener una denegación de servicios bien dirigida… en fin.

«Espero que entiendan mi punto y lo comenten. A favor o en contra de lo que digo, pero déjennos conocer a todos sus comentarios!! Estoy hablando de nuestro papel como «formadores» o «implementadores» (o como quieran llamarlo) de niveles adecuados de seguridad jurídica en nuestras sociedades que han sido tradicionalmente lejanas a la tecnología.

«Esta discusión no debe terminar junto con el fin del cruce de emails… si es así no habrá valido la pena desgastarse discutiendo; pero si logramos que del cruce de nuestras líneas salgan acciones concretas, adelantadas por cada uno de nosotros en nuestro lugar, que resulten en que un policía sepa qué hacer ante un caso de pornografía infantil o en que los jueces pierdan el miedo a conocer de los procesos que tienen que ver con esta clase de delitos porque temen incurrir en un prevaricato por aplicar la ley «en forma contraria a derecho!!!» habremos avanzado bastante.

«Finalmente, si entre ustedes hay personas dispuestas a trabajar por la Convención Europea, pues hablemos, compartamos información, expectativas, experiencias de nuestros gobiernos y perspectivas… puede hacernos más fácil la labor!!!»

Así que… Señor Presidente, cuándo seremos parte en la Convención?

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