Preludio Se discute en México por estos días la Cartilla moral de Alfonso Reyes, pues el nuevo gobierno se propone ponerla en práctica. No pretendo examinar este texto en específico sino, en general, el pensamiento político de este gran escritor mexicano cuyas ideas desde...
La masa no piensa. Quienes mueven multitudes son ideólogos, y los hay de izquierda y de derecha. El problema de la ideología es que está emparentada con la utopía. Ambas omiten deliberadamente algún aspecto de la realidad. Impiden comprender el mundo. Deforman el...
Reseña de El tren de Lenin [Lenin on the train], Catherine Merridale, trad. de Juan Rabasseda, Crítica, Barcelona, 2017. El año pasado cumplimos cien años de la Revolución rusa. Y quinientos de la madre de todas las revoluciones, la de la Reforma luterana. El tema...
Sólo teniendo conciencia de esta analogía o similitud llegaremos a conocer la significación de la visita del Papa a Colombia. Es la misma conclusión a la que hubiera llegado Thomas Hobbes, en El Leviatán, siguiendo su pensamiento decisionista y utilitarista: “la Autoridad, no la Verdad, hace la Ley” (en latín suena más bonito: Autoritas, non veritas facit legem).
La metáfora de “Macondo” se ha convertido en instrumento de dominación política y cultural. Con Macondo se ha pretendido disimular la humillación del exotismo, de la exclusión y de la periferia.
Se ha llegado a proclamar una humanidad angelical susceptible de ser armonizada sin conflicto. Recapitulemos: la justicia, y no el pacifismo, es lo que debe argumentarse.
Puesto que el capitalismo y el comunismo convergieron hace mucho tiempo en la común explotación del individuo, las FARC nunca fueron un ejército del pueblo, para el pueblo y por el pueblo sino una gran empresa de mercaderes de coca y de armas, a quienes sus socios capitalistas buscan ahora integrar al mercado legal, por así decirlo