Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Por Adriana Torres*

Impuesto saludable

El impuesto a las bebidas endulzadas además de mostrar una intención de ofrecer una reforma fiscal que realmente está pensada para beneficiar la salud de todas y todos los colombianos, daría un mensaje de compromiso con la salud pública, ayudando al Gobierno Nacional a recuperar un poco de legitimidad frente a la opinión pública. | Dejusticia

En una coyuntura social como la que hemos vivido en los últimos días, hablar de la incorporación de nuevos impuestos podría generar mucho ruido, incluso algunos lo podrían llamarlo cínico. Sin embargo, si el Ejecutivo se toma en serio el llamado que hace la población colombiana, debe buscar presentar una nueva reforma que sea en clave de derechos. Entonces, el impuesto a las bebidas endulzadas no puede, ni debe, quedar fuera de la nueva propuesta que se presentará, pues, como ya lo han adelantado expertos, este no solo tendría impactos en el recaudo en el corto plazo, que tanto se necesita en esta coyuntura, sino también en la salud pública. Ambos temas claves en este momento. 

En este contexto, distintas voces han hecho mención a la urgencia de generar más ingresos que permitan llenar el vacío fiscal al que se enfrenta el país en este momento y subsanar la caída de 6,8 % del producto interno bruto (PIB) en 2020. Entonces, ¿por qué no incorporar el impuesto a las bebidas endulzadas cuando esta es una medida que además de generar ingresos (hasta un billón de pesos en el primer año) nos ofrece beneficios de salud pública, como la reducción de la obesidad, reducción en el ausentismo laboral, entre muchos otros? Si ya desde el Ejecutivo se habló de eliminar la ampliación de la base gravable de renta a personas naturales y buscar recursos para atender las necesidades más urgentes ¿por qué ignorar medidas que a corto y mediano plazo podrían tener impactos directos en la población que permitan atender necesidades de salud pública?

En Colombia, de acuerdo con el índice de masa corporal, uno de cada dos adultos entre 18 y 64 años en el país sufre de sobrepeso u obesidad. En concreto, el 56 % de los colombianos en este rango de edad se ven afectados por estas condiciones crónicas. Las cardiopatías, la diabetes, los trastornos del aparato locomotor y algunos tipos de cáncer son solo algunas de las enfermedades relacionadas con el exceso de peso. Dichas enfermedades matan a 41 millones de personas cada año en todo el mundo, lo cual representa el 71 % de todas las muertes; cerca del 40 % de ellas fueron antes de los 70 años, concentrados fundamentalmente en países con ingresos bajos y medios.

En este marco, las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana para la Salud son claras, los Estados deben adoptar una política fiscal que contribuya a la disminución del consumo de las bebidas endulzadas, pues el impuesto, cuando es adoptado en conjunto con otras medidas, es un instrumento efectivo para enfrentar el sobrepeso y la obesidad, además de incrementar el consumo de sustitutos más saludables como lo son el agua y las frutas. Así, estimaciones proyectan que un impuesto del 24 % a estos productos podría reducir la obesidad en los hogares de ingresos más bajos entre un 5 % a un 10 %, y en los hogares de ingresos medios entre 5 % y 8 %. 

Ahora bien, ¿cuáles serían las ventajas de este impuesto además de reducir el consumo? La primera, sería el recaudo que se obtendría para financiar el sistema de salud, ya que aunque el impuesto no debería tener fines recaudatorios a largo plazo, en la actual crisis sanitaria donde el país registra 75.627 muertes por covid y casi 3.000.000 de casos, el impuesto a las bebidas endulzadas podría recaudar hasta un billón de pesos para el sector salud durante sus primeros años de implementación. Segundo, representaría un ahorro al Estado, ya que serían menos los gastos en pacientes con enfermedades relacionadas a la mala alimentación, que en el 2016 tuvieron un costo de 25 billones de pesos.

Finalmente, la industria en Colombia cuenta con numerosos beneficios tributarios, aproximadamente 200 exenciones de impuestos. El impuesto a las bebidas endulzadas, además de mostrar una intención de ofrecer una reforma fiscal que realmente está pensada para beneficiar la salud de todas y todos los colombianos, junto con otras medidas, daría un mensaje de compromiso con la salud pública, ayudando al Gobierno Nacional a recuperar un poco de legitimidad frente a la opinión pública.

* Investigadora de Dejusticia

(Visited 477 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

    Sigue a este bloguero en sus redes sociales:

Más posts de este Blog

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Con una población actual de más de 7 mil 500 millones(...)

2

Qué es lo que recordamos, y qué olvidamos, es seguramente una pregunta difícil de responder.

La mayoría de los humanos somos capaces de recordar experiencias pasadas, o fechas especiales, y hoy en día unos cuantos números de teléfono. Seguramente muy pocos.

Como quizás usted sepa, estimado lector, nuestra memoria parece "guardar" recuerdos de varios tipos; es de cierta forma clara la diferencia entre el recuerdo que se tiene de la fecha de su nacimiento, al que viene a la mente al recordar un libro especial o una película o una persona. Así que hay recuerdos más "ricos" que otros; más llenos, más complejos, si se quiere. Recuerdos que se componen de imágenes y también de sonidos, de olores, de sentimientos e incluso de recuerdos. Recuerdos de recuerdos, como por ejemplo los de los sueños; no es usual recordar directamente un sueño varias horas después de haber despertado, pero si justo al abrir los ojos el personaje se concentró suficiente en lo que acababa de soñar, entonces es probable que en la noche aún lo recuerde.

En fin. Hemos vivido muchas cosas a lo largo de nuestras vidas, pero a medida que pasa el tiempo las impresiones que podamos tener sobre ellas se van como desvaneciendo, como desgastando, y todo de forma natural y progresiva. No se puede detener. Olvidar es algo necesario, he oído decir a algunos, para poder mantenernos concentrados y con los pies en la tierra.

Borges, en su relato Funes el memorioso, nos muestra la realidad de un personaje (se llama Ireneo Funes, es argentino) que, producto de un accidente, no puede olvidar. Es uno de esos argumentos llamativos, formas de experimentos sociales con visos de realidad y casi de periodismo, que le permiten al que quiera imaginar por un momento cómo sería su encuentro con un personaje así de particular. Así imagina Borges la condición de Ireneo:

Nosotros, de un vistazo, percibimos tres copas en una mesa; Funes, todos los vástagos y racimos y frutos que comprende una parra. Sabía las formas de las nubes australes del amanecer del treinta de abril de mil ochocientos ochenta y dos y podía compararlas en el recuerdo con las vetas de un libro en pasta española que sólo había mirado una vez y con las líneas de la espuma que un remo levantó en el Río Negro la víspera de la acción del Quebracho. Esos recuerdos no eran simples; cada imagen visual estaba ligada a sensaciones musculares, térmicas, etc. Podía reconstruir todos los sueños, todos los entresueños. Dos o tres veces había reconstruido un día entero; no había dudado nunca, pero cada reconstrucción había requerido un día entero (...) Una circunferencia en un pizarrón, un triángulo rectángulo, un rombo, son formas que podemos intuir plenamente; lo mismo le pasaba a Ireneo con las aborrascadas crines de un potro, con una punta de ganado en una cuchilla, con el fuego cambiante y con la innumerable ceniza, con las muchas caras de un muerto en un largo velorio. No sé cuántas estrellas veía en el cielo.

No sé a ustedes, pero a mí me parece una imagen literaria muy fuerte, uno de los relatos más agradables e interesantes que he leído. Por eso lo recomiendo fuertemente.

Desconozco la existencia de casos reales tan impresionantes como el de Funes. Aún así, sé de varios savants o personas con ciertas deficiencias en ciertas habilidades naturales (autistas, en la mayoría de los casos), que sin embargo parecen verse "retribuídas" en capacidades asombrosas. Es así como algunos hombres, siendo naturalmente incapaces de bañarse y vestirse por sus propios medios, pueden realizar operaciones matemáticas complejas más rápidamente que ciertas calculadoras, y con una exactitud y seguridad asombrosas. Existe también (y éste es un ejemplo bien popular) Stephen Wiltshire, un inglés al que se le diagnosticó autismo a temprana edad, y que tiene la impresionante habilidad de dibujar un paisaje con precisión casi fotográfica habiéndolo visto una sola vez. Algunos considerarán que "mostrarlo" de esta manera equivale a ponerlo en posición de curiosidad de circo; aun así, creo sinceramente que es posible admirar de corazón a este hombre por sus capacidades, sin verlo como un espécimen raro. En este video, Wiltshire es llevado a Tokio para hacer una vista panorámica grandísima de la ciudad.



Interesante, ¿verdad?. Wiltshire se gana la vida de esta forma; dibujando por dinero. Es básicamente lo mismo que hacen algunos artistas callejeros, sólo que no lo hace por física necesidad.

Fenómenos como el Alzheimer o el autismo afectan la memoria humana incrementándola o borrándola gradualmente. En su relato, Borges nos muestra de forma impersonal (y, creo yo, bastante respetuosa) la situación de una persona que se ve afectada por una de estas situaciones extremas; nos hace ver que no es lo que se llamaría una bendición, pero que en cierta forma tampoco puede considerarse algo malo. Es un punto de vista sobre una realidad que toca a pocos, pero que nos permite reflexionar y aprender algo nuevo. La literatura, entonces, nos enseña un poco de realidad a través de la ficción.


dancastell89@gmail.com

3

La gente agolpada alrededor de la cancha de arenilla quiere ver(...)

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar