Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

María esperaba ansiosa que Zacarías hablara con su esposo, sabía que José era paciente y tranquilo, lo que garantizaba una reacción moderada. Al verlo llegar, María, que ya se había enterado por las noticias de la radio, supo que el también estaba al tanto de todo, así que apenas llego su adorado esposo, María lo abordó y empezó a bombardearlo con un sin fin de explicaciones y argumentaciones las cuales José, en medio de su desconcierto no era capaz de comprender. Sólo le retumbaba en la cabeza que María constantemente hacia referencia a un «Señor» que estaba seriamente involucrado.

 

En medio del caos, José había despertado un profundo sentimiento de responsabilidad al saber que su esposa esperaba un hijo (del cual tenía serias dudas)  y que lo poco que habían conseguido estaba a punto de perderse; por tal razón tomó la decisión de desplazarse voluntariamente (aunque en el país esta práctica es de carácter forzoso), hacia la capital para acudir al empadronamiento ordenado por Alvarodes, emperador de turno (ya llevaba dos turnos), que se realizaría en el estadio de la capital y al que era obligatorio acudir si se quería recuperar algo del dinero invertido.

 

El empadronamiento no era aceptado por toda la población, en la vereda muchos se alistaban para acudir a la capital pero para protestar contra el tirano Alvarodes ya que presumían que quería establecer cuanto dinero habían invertido para sacar su tajada en forma de impuestos; así, se organizaron varias caravanas en una de las cuales José y María empezaban un penoso viaje envuelto en las limitaciones con las que se vive en el campo y en donde la solidaridad será determinante para el buen fin de nuestra pareja.

 

 

Aspiraciones

Dulce Alvarito, mi niño taimado

Ven a el putumayo ven no tardes tanto (bis)

 

Oh lumbre de Antioquia, sol de los paracos

Que desde el ubérrimo tu esplendor veamos

Niño tan casposo, dicha del ganado

Luce la sonrisa de uno de tus caballos

 

 

Dulce Alvarito, mi niño taimado

Ven a el putumayo ven no tardes tanto (bis)

 

Gobierno con mancha, santo de los «santos»

Sin igual imagen de un gran tirano

Borra la evidencia

Calla al desplazado

Y en forma de niño

Deja los sablazos

 

Todo lo demás del primer gobierno

 

(Visited 112 times, 1 visits today)

Etiquetas

PERFIL
Profile image

… 8 millones de historias tiene la ciudad de Nueva York …. y solo una de ellas fue cantada por Rubén Blades. Historias que no son historia es un Blog que pretende capturar esos millones de historias que se dan en este pedazo de tierra que nos tocó vivir, y mostrarlas a los lectores con algo de malogrado humor a manera de “sketch” etnográficos que buscan captar y transmitir la diversidad de formas que conforman el país del sagrado corazón. Sobre Don Beto: Antropólogo nacido y criado en Fontibón. Actualmente se desempeña como consultor en temas sociales. Sus principales intereses son sobrevivir con algo de dignidad y regresar la membresia de carácter permanente otorgada por datacredito, único club que lo recibió.

Más posts de este Blog

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

[caption id="attachment_15018" align="aligncenter" width="640"] Iván Cepeda - foto EL TIEMPO[/caption] Definitivamente la(...)

2

Dios nos habla por medio de nuestros sueños. Esta es una(...)

3

Soñar con amigos y familiares que fallecieron causa mucha inquietud a(...)

1 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar