Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Los indios del Cauca piden que no los defendamos, en cambio que los respetemos. Ellos y su asunto. Hablemos de raza, del peso y la importancia que tiene el concepto. Mirá nomás las implicaciones del tema en lo que pasa en Ucrania, o las inefables declaraciones de Paloma Valencia, sobre la distribución del departamento del Cauca, y de Ernesto Yamhure, sobre lo que nos deben los indios a «nosotros».

El planteamiento de la senadora nos da la bienvenida al pasado. Volvemos a los tiempos en donde la raza hace la nación y no al contrario, como debe ser. Plantados donde estamos, qué bueno sería saber quiénes, pero sobre todo qué, somos «nosotros». ¿Dentro de cual raza nos incluimos? No sé como habrá sido ese proceso de mestizaje, pero seguro que ese «nosotros» se fue creando de los hijos que la opresión y el abuso de los descubridores engendraron en las víctimas, aún vergonzantes que habitaban esta tierra. No fue a punta de amor solamente. Buscando sus raíces, hay en África occidental un boom del turismo de herencia y patrimonio por parte de las negritudes americanas. ¿A dónde tendríamos que viajar a encontrar la indentidad racial? ¿A España? ¿No será que «nosotros» nos sentimos como Pauli ‘Walnuts’ Gualtieri en su visita a Nápoles?

Los IndiosNo nos identificamos con los que son al menos la mitad de nuestros ancestros. A no pocos les repulsa la herencia que tenemos a la vuelta de la esquina. Tan así que insultamos llamando al otro indio. Las declaraciones de los dos voceros del CD reflejan que aún cargamos ese fardo colonial que nos hace clasificarnos según la claridad de la piel, la altura y otras características biológicas. La vuelta al esencialismo racial que avala nuestras diferencias morales y culturales en tanto las características del grupo biológico al que pertenecemos.

Pero poco más se le puede pedir a los conservadores. Presentar en envases nuevos ideas vetustas que ya no sirvieron es su esfuerzo. ¿No será que hay, dentro del mentiroso nombre que ostenta su agrupación política, una manera menos burda, menos básica de solucionar el asunto? Así y todo doña blanca Paloma se llama mestiza, y lo que en últimas propone, en pleno siglo XXI, son estados de acuerdo a la raza a la que pertenecemos. ¡Haceme pues el berraco favor! Seguramente se les olvidó el tercer párrafo del artículo 2 de la Declaración sobre Raza y Prejuicios Raciales de la UNESCO:  «El prejuicio racial, históricamente vinculado a las desigualdades de poder, que tiende a agudizarse a causa de las diferencias económicas y sociales entre los individuos y los grupos humanos y a justificar, todavía hoy, esas desigualdades, está totalmente desprovisto de fundamento».

En América la nacionalidad se adquiere por derecho de suelo. Esto hace que cualquier persona que nazca acá tenga el derecho de ser colombiano. Si seguimos conceptos más recientes en los cuales se sostiene que es la Nación donde se asienta la raza, la nuestra es colombiano. Difícilmente encontraré contradictores si digo que uno se hace colombiano. Aunque veamos algunas diferencias físicas, tenemos la cultura como la fábrica en donde una persona se transforma en un ser de esta raza.

«The psychological difficulty of avoiding essentialism and the evident continuing power of ethnoracial identities, it would take a massive and focused effort of education, in school and in public cultura, to move into a postracial world»[1]

Por contingencias de otros, soy un opita nacido en Popayán. Anoche ocurrió un milagro: me llamaron al celular. Con sorpresa y aún bien aleccionado atendí. Un rolo me saluda, «Hola Juan Carlos, ¿cómo estás? Habla Gustavo Chaparro». ¡Qué emoción! Mi lengua materna y un acento que desde esta distancia es mío. Raza o no, los colombianos seguro sí somos un grupo humano que trata de hacer y ser Nación.  Y en ese estado de cosas, propuestas como las del Centro —mal apellidado— Democrático no ayudan a poder amalgamarnos de ninguna manera. Por el contrario allí está el combustible que mantiene la guerra en la que hemos vivido.

Ve, Palomita ya casi sisea como el patrón.

 Relatos en: El Galeón Fracaso

Cinalternativa

Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 2.5

 

[1] APPIAH, Kwame Anthony, Race in the Modern World. The Problem of the Color Line. Foreign Affairs. March/April 2015, vol.94, nº2, p. 1-8.

(Visited 84 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

La curiosidad me llevó a probar y a seguir probando. Ella trajo al cine, la música, los libros, la filosofía y la voluptuosidad. Así fue como de ingeniero electrónico llegué escribir y trato de no perder la elegancia en ello. Mi principal derecho: contradecirme.

Más posts de este Blog

  • Opinión

    Tetas y posmujeres

    Fue hace apenas poco más de veinte años cuando me enteré que había que regalarle una rosa a la(...)

  • Entretenimiento

    Arte y política

    En menos de dos semanas, y en diferentes capitales de Occidente, han ocurrido eventos significativos dentro del ambiente cinematográfico.(...)

  • Mundo

    Organicémonos

    La primera semana del nuevo presidente de EUA ha dejado clara la verdad que hay en la frase: “Es(...)

  • Mundo

    El Baile

    En un tiempo de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario. George Orwell   Algunos de los(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Acabo de recetarle esta dosis de Metformina para adelgazar, a una(...)

2

El primer día de tomar 15 mg de Acxion para adelgazar(...)

3

[caption id="attachment_2299" align="aligncenter" width="820"] Crecer en autoestima - Camila Serna[/caption] La(...)

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar