Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

El valor compartido puede ser un mecanismo clave para que las empresas mejoren su ventaja competitiva y lideren el cambio.

Miembros de la Cooperativa Nuevo Amanecer (Novirao, Totoró) low

Foto: Fundación ANDI

En el 2013, Telefónica Movistar estableció un call center en Quibdó, capital de Chocó, uno de los departamentos más pobres de Colombia, con el 48 por ciento de la población viviendo en condiciones de pobreza y la tasa de desempleo más alta del país (17 por ciento). Más allá del potencial de impacto social, la empresa vio una gran oportunidad de negocio en esta nueva apuesta, que hoy emplea a 150 personas y le ha generado ahorros significativos, resultado de una tasa de rotación de personal 50 por ciento más baja que en otros call centers en el país. Con esto, la empresa está adoptando un enfoque de valor compartido, está aumentando su rentabilidad al resolver un desafío social.

El valor compartido es una estrategia de negocio que gira en torno al aprovechamiento de oportunidades que expanden el valor económico y social; es un enfoque que las empresas, a diferencia de los gobiernos o las ONG, están en una posición única de adoptar porque pueden responder a los problemas que afectan su rentabilidad con agilidad e innovación. En Colombia, algunas compañías están comenzando a ver el impacto social como un elemento central de su estrategia de negocio. 

En el 2018, la lista de Empresas INspiradoras reconoció a 25 compañías que mejoran su ventaja competitiva al abordar problemas sociales y crear valor compartido de varias maneras: reconciben productos y mercados para habilitar nuevas fuentes de ingresos; redefinen la productividad en su cadena de valor para reducir los costos que aumentan debido a factores como la baja productividad de los empleados y el uso inadecuado de recursos, y apoyan el desarrollo local para reducir riesgos relacionados con las condiciones en su entorno operativo. Construyendo sobre esta base, las empresas en Colombia deben ir más allá.

Un enfoque de valor compartido requiere que las compañías desarrollen una nueva forma de pensar que les permita identificar oportunidades de negocio que normalmente perderían. Mientras que la mayoría de las empresas ven los desafíos sociales y ambientales como externalidades, las que adoptan un enfoque de valor compartido reconocen que las necesidades sociales representan importantes oportunidades para su negocio. Por medio del valor compartido, las empresas en Colombia pueden aumentar su ventaja competitiva de tres maneras:

– Impulsar su crecimiento introduciendo nuevos productos o accediendo a nuevos mercados para resolver problemas sociales. Con su programa ‘Viste tu Casa’, Corona ha cambiado su modelo de distribución para llegar a un nuevo segmento de mercado, ofreciendo productos de mejoramiento de vivienda con ventas puerta a puerta, abordando las necesidades específicas de habitantes de estratos 1 y 2, y ofreciendo mecanismos de financiación personalizados. El resultado, ‘Viste tu Casa’ tiene un Ebitda del 18 por ciento y una cuota de mercado del 45 por ciento en la región Caribe, donde se enfoca el programa.

– Reducir costos resolviendo problemas sociales que limitan la productividad de su cadena de valor. Smurfit Kappa trabaja con más de 1.300 recicladores informales, que ahora son proveedores de insumos de papel y cartón reciclados. Al fortalecer las competencias en administración de negocios de estos microempresarios, la empresa ha generado ahorros en costos del 23 por ciento por tonelada de papel producido desde el 2014 y ha aumentado su producción de papel en 10 por ciento anual.

– Mitigar riesgos resolviendo problemas sociales que afectan su entorno operativo. El Grupo de Energía de Bogotá (GEB) ha mejorado la seguridad y continuidad de sus operaciones a través del desarme de minas antipersona y el fortalecimiento de lazos comunitarios en zonas de conflicto en Huila, Tolima y Valle del Cauca. Las alianzas que complementan sus capacidades para enfrentar este complejo desafío, como la de Halo Trust, son clave para guiar procesos participativos centrados en resolución de conflicto y reconciliación, mientras que el Ejército Nacional ha apoyado el desarme físico de las minas antipersona. Así, el GEB ha mejorado las condiciones de vida de más de 12.000 personas que viven en zonas rurales remotas, a la vez que fortalece su licencia social para operar.

Estos ejemplos demuestran que el valor compartido no es, y no debería ser, solo sobre impacto social, también requiere un vínculo cuantificable con los resultados de negocio. Crear valor empresarial al generar impacto social, es clave para que las empresas resuelvan desafíos sociales complejos. Este vínculo al negocio fomenta la innovación e impulsa mayor inversión hacia el problema en cuestión, lo que a su vez aumenta la escala de impacto social.

El ciclo virtuoso de valor compartido ayuda a las empresas a ver la ventaja de crear valor compartido, pues al identificar una oportunidad interesante en la intersección de las necesidades sociales y de negocio, lanzan estrategias o iniciativas de valor compartido que tienen un impacto social y/o ambiental positivo. Como resultado, las empresas generan beneficios tangibles de negocio que pueden medir en el tiempo e incluir mayores ingresos o menores costos.

Las empresas que adoptan un enfoque de valor compartido ven una imperativa de negocio para impulsar el cambio social. Los líderes encuentran que el valor compartido requiere no solo una nueva forma de pensar, sino de trabajar. Las empresas deben desarrollar capacidades internas para entender los matices específicos de diferentes problemas sociales que les permitan determinar cómo representan una oportunidad o un riesgo para el negocio. También deben aliarse de nuevas formas con actores que aportan fortalezas complementarias para abordar desafíos sociales complejos y redefinir la manera en que evalúan el éxito de sus iniciativas, incluyendo métricas de negocio e impacto social.

El valor compartido puede ser un importante mecanismo para que las empresas colombianas aumenten su ventaja competitiva y lideren el cambio que está sucediendo en la esfera de los negocios a nivel global. Compañías como las Empresas INspiradoras generan un impacto profundo en la sociedad con sus estrategias de valor compartido, y se convierten en empresas con las que la nueva generación de talento quiere vincularse. Si otras grandes empresas o sectores trabajan juntos, sus estrategias de valor compartido tienen el potencial de transformar a Colombia en un país de gran infraestructura, fuerte talento humano, mayor equidad y paz duradera. A través del valor compartido, Colombia puede convertirse en una nación donde la sociedad y las empresas prosperan a la vez.

Dane Smith y Laura Amaya
Consultora internacional FSG

(Visited 382 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

La Fundación ANDI es una organización sin ánimo de lucro que ofrece a las empresas y a sus trabajadores el conocimiento práctico, asesoría, el acompañamiento y las alianzas estratégicas que necesitan para resolver desafíos sociales como parte integral de su modelo de negocio

    Sigue a este bloguero en sus redes sociales:

  • twitter

Más posts de este Blog

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Dios nos habla por medio de nuestros sueños. Esta es una(...)

2

Su nuevo álbum Takk... ("Gracias..."), ha salido hace poco. A mí me parece una maravilla, mucho mejor que ( ), que no me ha gustado tanto (...). No sé que opináis, pero para mí, el hopelandic nunca ha funcionado, es demasiado pretencioso y un poco tonto. A lo mejor no fastidia tanto a extranjeros que quizás no oigan la diferencia entre islandés y hopelandic, pero a mí me fastidia tanto que casi no lo aguanto.


Esa es exactamente la idea.

Me encanta Sigur rós, no lo voy a negar. Por lo tanto, es difícil que yo diga que no me gusta alguna parte de su música. Pero sucede que yo casi nunca le pongo cuidado a la letra de la música que oigo, en caso de que esa letra exista. Lo que dice Gudmundur (el autor del blog) me parece concluyente; como no somos islandeses ni hablamos islandés, no nos hace diferencia alguna oír a alguien cantando cosas sin sentido, pues sin importar lo que diga parece estar cantando en un idioma desconocido.

Parece ser que no creamos barreras ante lo que se diga en otros idiomas, y puede llegar a sonar igual de bien un poema en ruso que una sarta de ofensas pronunciada en el mismo idioma (claro está - si comos completamente ignorantes ante este lenguaje). Sabemos que se trata de otro idioma, y (como en el caso del islandés) si no tenemos idea acerca de éste, más uniforme será la impresión que produzca lo que se diga.

Entonces, ¿por qué es molesto oír "hopelandic" siendo islandés? Supongo que Gudmundur no será el único que sienta lo mismo, aunque seguramente habrá quien disfrute más cualquier pista de ( ) que otra que lo siguiera o precediera, y en su mismo idioma. Esta es la clase de cosas que siento que no se puede llegar a conocer del todo; supongo que habría que nacer islandés para entender.


Si quieren oír más de Sigur rós, les recomiendo Svefn-g-englar, Flugufrelsarinn y Gobbledigook.

En ese orden.


dancastell89@gmail.com
-->
Quizás no conozcan a Sigur rós. Esta puede ser una buena introducción a ellos, según lo que yo creo. Lo que sigue se llama Inní mér syngur vitleysingur, lo que significa algo así como "junto a mí canta un loco":




Sigur rós es una banda islandesa que existe desde hace casi catorce años (desde 1994). Los oí por primera vez en el cine, pues se utilizó su música en el trailer de la película Children of men (2006) - lo que suena es Hoppípolla ("saltando charcos"). Luego de eso me he enterado de lo reticentes que son sus integrantes a comercializar su producción, y he desarrollado un gusto inmenso por su trabajo. También tengo una afición irracional por Islandia, y no sé muy bien por qué.

Pero eso es otro asunto; vamos al grano.

Esta es la dirección de ojos de mosca, un blog sobre música islandesa escrito en castellano por un islandés. Hace un tiempo leía allí mismo una pequeña reseña que hacía el autor acerca de Takk..., el tercer álbum de estudio de Sigur rós. Y me pareció muy interesante la opinión que presenta la entrada. A ver si esta vez sí me puedo explicar.

El segundo álbum de Sigur rós se llama ( ). Sí, así se llama. Le debe su nombre tanto al hecho de que ninguno de los cortes que lo componen posee título (las ocho pistas se llaman Untitled 1, Untitled 2 y así sucesivamente - aunque luego del lanzamiento del álbum, los seguidores del grupo contribuyeron a nombrar las pistas una a una) como a una particularidad característica de Jónsi, el cantante; quisiera que trataran de descubrirla ustedes primero. Para eso, otro video; lo que sigue se llama Untitled 4, o Njósnavélin (la máquina espía):




¿Lo notaron?

Yo tuve que leerlo para caer en cuenta; no sólo usan un arco de chelo para tocar la guitarra eléctrica (lo que produce ese sonido tan intenso de vez en cuando), sino que Jónsi no canta en un idioma en particular. Lo que dice no está dicho en islandés; ninguna de las canciones que componen el disco lo está. Han llegado a llamarlo un lenguaje aparte (que no lo es): "vonlenska", o "hopelandic". Y esa es sólo una de las interesantes particularidades de este grupo.

Vuelvo al blog del islandés. Luego de tener un poco de idea acerca del grupo, transcribo (con estilo corregido, porque el hombre escribe ligeramente mal el español) su opinión sobre el disco que siguió a ( ):

Su nuevo álbum Takk... ("Gracias..."), ha salido hace poco. A mí me parece una maravilla, mucho mejor que ( ), que no me ha gustado tanto (...). No sé que opináis, pero para mí, el hopelandic nunca ha funcionado, es demasiado pretencioso y un poco tonto. A lo mejor no fastidia tanto a extranjeros que quizás no oigan la diferencia entre islandés y hopelandic, pero a mí me fastidia tanto que casi no lo aguanto.


Esa es exactamente la idea.

Me encanta Sigur rós, no lo voy a negar. Por lo tanto, es difícil que yo diga que no me gusta alguna parte de su música. Pero sucede que yo casi nunca le pongo cuidado a la letra de la música que oigo, en caso de que esa letra exista. Lo que dice Gudmundur (el autor del blog) me parece concluyente; como no somos islandeses ni hablamos islandés, no nos hace diferencia alguna oír a alguien cantando cosas sin sentido, pues sin importar lo que diga parece estar cantando en un idioma desconocido.

Parece ser que no creamos barreras ante lo que se diga en otros idiomas, y puede llegar a sonar igual de bien un poema en ruso que una sarta de ofensas pronunciada en el mismo idioma (claro está - si comos completamente ignorantes ante este lenguaje). Sabemos que se trata de otro idioma, y (como en el caso del islandés) si no tenemos idea acerca de éste, más uniforme será la impresión que produzca lo que se diga.

Entonces, ¿por qué es molesto oír "hopelandic" siendo islandés? Supongo que Gudmundur no será el único que sienta lo mismo, aunque seguramente habrá quien disfrute más cualquier pista de ( ) que otra que lo siguiera o precediera, y en su mismo idioma. Esta es la clase de cosas que siento que no se puede llegar a conocer del todo; supongo que habría que nacer islandés para entender.


Si quieren oír más de Sigur rós, les recomiendo Svefn-g-englar, Flugufrelsarinn y Gobbledigook.

En ese orden.


dancastell89@gmail.com

3

Tomé el relato "La metamorfosis", del escritor checho Franz Kafka, y(...)

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

Aceptar

Ingresa los siguientes datos para enviar el correo


¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar