Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Hace unas semanas, el ciclo noticioso colombiano, que le debe mucho de su combustible a la indignación popular, se ha concentrado en el estado de la alimentación escolar. Desde la publicación de las imágenes de los desayunos escolares en Aguachica (Cesar), donde los niños tenían que rotar un plato para posar con él y dar la impresión que se estaba cumpliendo, hasta el round entre la procuradora Ilva Myriam Hoyos y la ministra Gina Parody, han aparecido múltiples opiniones al respecto, y es poco lo que se ha avanzado. ¿Que se puede hacer al respecto? ¿Que se debiera hacer al respecto? ¿Son la misma cosa?

En los últimos años, Colombia ha convertido al espacio de la escuela en un hub (por usar un término) el cual centraliza los esfuerzos en política social en distintos frentes. Un ejemplo claro de esto es el programa Salud al Colegio que se ha implantado en Bogotá con relativo éxito a lo largo de los últimos años (aunque claro, al ser un programa de ese coco que Peñalosa ve en la Izquierda, cabe preguntarse qué pasará con él). Siguiendo ese razonamiento, y teniendo en cuenta los índices de necesidades básicas insatisfechas en la población que es atendida por el sistema educativo oficial, es apenas natural que se piense en la escuela como un espacio que puede resolver las necesidades nutricionales de los niños a través del programa de alimentación escolar – PAE (no en vano se dice en el Chocó que los niños pasan hambre cuando salen a vacaciones).

Si bien la escuela no debiera estar pendiente de si los niños pasan hambre o no, las circunstancias hacen que en Colombia esto sea así y hay que vivir con esa realidad. En ese caso entonces, la pregunta es ¿quién debería hacerse responsable del programa? La descentralización, de la que ha sido objeto el programa, ha terminado por ponerlo a la merced de las condiciones políticas de cada departamento y región en la que es implementado. Si bien en regiones como Antioquia, Cali o Caldas el grado de presencia institucional garantiza un funcionamiento relativamente apropiado del programa, en regiones que tienen un historial de gamonales y patronaje la cosa quizá no funcione tan bien, como es el caso de Aguachica, el detonante de la actual coyuntura.

Por otro lado, la centralización del programa puede tener un efecto perjudicial en su capacidad de respuesta y su contacto con las realidades regionales; hace unos días, el senador Antonio Navarro Wolff proponía vía Twitter un esquema en el que la gerencia del programa quedaba en manos de los rectores de las instituciones educativas y las comunidades atendidas por estas mismas, una idea que, si bien pareciera estar encaminada en la dirección correcta, pone a estos actores a la merced de las mafias regionales, como lo señaló Roberto Angulo (y yo, con muchísima menos elocuencia que Roberto).

Sumada a esa situación, debemos tener en cuenta el hecho que tanto el Ministerio de Educación Nacional, como las secretarías de educación del orden departamental y municipal están pobremente preparadas para manejar las particularidades de un tema como la alimentación de los niños en edad escolar. No solo desde el aspecto administrativo, sino desde el aspecto técnico. Tomando en cuenta los índices de desnutrición infantil de Colombia (que en cualquier país del mundo son escandalosos pero en uno con la oferta alimentaria de Colombia lo son más), el Programa de Alimentación Escolar debe ir más allá de garantizar una comida caliente al día para los niños que son beneficiarios del mismo; debe alcanzar unos estándares de nutrición lo suficientemente altos para cumplir con estas necesidades, y al mismo tiempo, debe tener en cuenta las distintas ofertas alimentarias de cada región para lograr esto de la manera mas eficiente.

Una situación como esta requiere la participación de varios actores sin que por ello se cree un organigrama de innecesaria complejidad. Usando los espacios institucionales que son propiedad del ministerio y las secretarías de educación, el ICBF puede utilizar su conocimiento técnico en temas nutricionales para crear menús nutritivos y provechosos, los cuales son llevados a cabo por el DPS, por ejemplo. Contrario a lo que cree la ministra Parody, un problema en el que el dinero es malgastado y robado por gamonales, no se resuelve arrojando mas dinero para que engorden sus botines.

(Visited 2.010 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

Psicólogo (Universidad Nacional de Colombia), MA en TESOL y Lingüística aplicada (University of Leicester, Reino Unido). Entre los años de 2010 a 2015 trabajé con la Secretaría de Educación Distrital como docente y como coordinador. Participé en investigaciones de la Escuela de Gobierno de la Universidad de Los Andes y la Facultad de Educación de la Universidad Externado de Colombia. He trabajado con la Asociación Alianza Educativa en la formación de los participantes del programa Todos a Aprender.

    Sigue a este bloguero en sus redes sociales:

Más posts de este Blog

  • Colombia

    Elecciones 2018: Iván Duque y la Educación

    Como suele pasar cada cuatro años en la época de las elecciones presidenciales, el electorado y la opinión pública(...)

  • Colombia

    Lista de requerimientos

    Faltan unos siete meses para la primera vuelta de las elecciones presidenciales, y con casi una treintena de candidatos presidenciales(...)

  • Colombia

    37 días después

    La noche del viernes 16 de junio, el paro docente más largo de los últimos años por fin llegó(...)

  • Bogotá

    28 días después

    Al día de hoy, 8 de junio, se cumplen 28 días del paro liderado por FECODE que tiene paralizada a(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Dios nos habla por medio de nuestros sueños. Esta es una(...)

2

Recientemente, el reconocido nobel de economía Paul Krugrman publicó en su(...)

3

Soñar con amigos y familiares que fallecieron causa mucha inquietud a(...)

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar