Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Por Albita Neira

“Todo lo que te propones lo puedes lograr”.

Desde mi vivencia, pocas experiencias te retan y precisan a crecer intensamente a un ritmo tan vertiginoso como el acto de EMPRENDER, teniendo en cuenta que para hacerlo exitosamente eliges no solo adquirir conocimientos, especializarte en un arte, contar con habilidades comerciales, administrativas y de servicio.

Necesitas además destacar diversas virtudes y características intrapersonales como la seguridad personal, la capacidad de tomar riesgos, el ímpetu, el amor propio, la empatía, el saber escuchar, la capacidad para relacionarte y la calidez humana entre otros.

En fin, todo un cumulo de procesos emocionales que a lo largo del tiempo de madurar un proyecto o negocio propio te invitan a convertirte en una mejor versión de lo que eras antes.

Emprender es ser creativa, salir de la zona de confort, es buscar materializar un sueño y vivir desde la pasión de construir algo propio que te permita trascender y, lo más importante, tener calidad de vida a nivel personal y familiar, en mi concepto es la manera de sentirnos auto realizados y tener éxito.

Y esto, sumado a ser una mejor versión de sí misma, a cultivar la belleza interior, a motivar a la mujer a cuidarse y amarse realzando la belleza exterior, teniendo como propósito de vida servir a los demás, colocando el amor por la familia como pilar fundamental de la sociedad, fue la motivación de Alexandra Vargas, la mujer que quiero resaltar como emprendedora en esta columna.

Hoy destacamos esta mujer mariposa, guerrera, esposa, madre, profesional, especialista en medicina estética y empresaria. Una mujer con luces, sombras y sueños que eligió abrir sus alas e iniciar una aventura en otro lugar del mundo (España), para especializarse en su arte, conocer personas, aprender de sus experiencias y luego regresar a su país, al bello cielo que la vio nacer, su amada Tunja, Boyacá.

En Colombia, con la dulzura en su mirada, su alma de guerrera, el ímpetu que nace desde su corazón y el amor por todo lo que hace, Alexandra decidió EMPRENDER… “Yo también puedo hacer mi empresa”, fueron sus palabras hace siete años. Ha pasado el tiempo y hoy cuenta con una clínica que lleva por nombre su marca personal, genera empleo a once personas, entre ellas nueve mujeres cabeza de hogar y tres hombres, seres humanos que con una mágica sonrisa, amabilidad y sensibilidad en el alma no solo ofrecen un servicio a los pacientes, sino que también con empatía, respeto y amor los saben escuchar.

Así, día tras día, enseñan el valor de cuidar “el templo” que es nuestro cuerpo y resaltan la belleza de forma integral de adentro hacia fuera. Alexandra logró un reconocimiento de la Fundación Iberoamericana Mujer Mariposa por su compromiso y liderazgo, por ser referente para otras mujeres. Tal como ella misma lo manifestó a un medio de comunicación: “Todo lo que nos proponemos lo podemos lograr, no permitas que nadie te diga lo contrario.”

Twitter @neira_albita

(Visited 1.070 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

Son un grupo de jóvenes que dan su visión particular sobre el acontecer político, cultural y social ante todo tratando de generar una reflexión critica.

Más posts de este Blog

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

—Flaco, hermano, cómo te parece que falleció Vicky, la Menuda —me(...)

2

Quien -perteneciendo a mi generación- niegue que alguna vez se alegró(...)

3

Qué es lo que recordamos, y qué olvidamos, es seguramente una pregunta difícil de responder.

La mayoría de los humanos somos capaces de recordar experiencias pasadas, o fechas especiales, y hoy en día unos cuantos números de teléfono. Seguramente muy pocos.

Como quizás usted sepa, estimado lector, nuestra memoria parece "guardar" recuerdos de varios tipos; es de cierta forma clara la diferencia entre el recuerdo que se tiene de la fecha de su nacimiento, al que viene a la mente al recordar un libro especial o una película o una persona. Así que hay recuerdos más "ricos" que otros; más llenos, más complejos, si se quiere. Recuerdos que se componen de imágenes y también de sonidos, de olores, de sentimientos e incluso de recuerdos. Recuerdos de recuerdos, como por ejemplo los de los sueños; no es usual recordar directamente un sueño varias horas después de haber despertado, pero si justo al abrir los ojos el personaje se concentró suficiente en lo que acababa de soñar, entonces es probable que en la noche aún lo recuerde.

En fin. Hemos vivido muchas cosas a lo largo de nuestras vidas, pero a medida que pasa el tiempo las impresiones que podamos tener sobre ellas se van como desvaneciendo, como desgastando, y todo de forma natural y progresiva. No se puede detener. Olvidar es algo necesario, he oído decir a algunos, para poder mantenernos concentrados y con los pies en la tierra.

Borges, en su relato Funes el memorioso, nos muestra la realidad de un personaje (se llama Ireneo Funes, es argentino) que, producto de un accidente, no puede olvidar. Es uno de esos argumentos llamativos, formas de experimentos sociales con visos de realidad y casi de periodismo, que le permiten al que quiera imaginar por un momento cómo sería su encuentro con un personaje así de particular. Así imagina Borges la condición de Ireneo:

Nosotros, de un vistazo, percibimos tres copas en una mesa; Funes, todos los vástagos y racimos y frutos que comprende una parra. Sabía las formas de las nubes australes del amanecer del treinta de abril de mil ochocientos ochenta y dos y podía compararlas en el recuerdo con las vetas de un libro en pasta española que sólo había mirado una vez y con las líneas de la espuma que un remo levantó en el Río Negro la víspera de la acción del Quebracho. Esos recuerdos no eran simples; cada imagen visual estaba ligada a sensaciones musculares, térmicas, etc. Podía reconstruir todos los sueños, todos los entresueños. Dos o tres veces había reconstruido un día entero; no había dudado nunca, pero cada reconstrucción había requerido un día entero (...) Una circunferencia en un pizarrón, un triángulo rectángulo, un rombo, son formas que podemos intuir plenamente; lo mismo le pasaba a Ireneo con las aborrascadas crines de un potro, con una punta de ganado en una cuchilla, con el fuego cambiante y con la innumerable ceniza, con las muchas caras de un muerto en un largo velorio. No sé cuántas estrellas veía en el cielo.

No sé a ustedes, pero a mí me parece una imagen literaria muy fuerte, uno de los relatos más agradables e interesantes que he leído. Por eso lo recomiendo fuertemente.

Desconozco la existencia de casos reales tan impresionantes como el de Funes. Aún así, sé de varios savants o personas con ciertas deficiencias en ciertas habilidades naturales (autistas, en la mayoría de los casos), que sin embargo parecen verse "retribuídas" en capacidades asombrosas. Es así como algunos hombres, siendo naturalmente incapaces de bañarse y vestirse por sus propios medios, pueden realizar operaciones matemáticas complejas más rápidamente que ciertas calculadoras, y con una exactitud y seguridad asombrosas. Existe también (y éste es un ejemplo bien popular) Stephen Wiltshire, un inglés al que se le diagnosticó autismo a temprana edad, y que tiene la impresionante habilidad de dibujar un paisaje con precisión casi fotográfica habiéndolo visto una sola vez. Algunos considerarán que "mostrarlo" de esta manera equivale a ponerlo en posición de curiosidad de circo; aun así, creo sinceramente que es posible admirar de corazón a este hombre por sus capacidades, sin verlo como un espécimen raro. En este video, Wiltshire es llevado a Tokio para hacer una vista panorámica grandísima de la ciudad.



Interesante, ¿verdad?. Wiltshire se gana la vida de esta forma; dibujando por dinero. Es básicamente lo mismo que hacen algunos artistas callejeros, sólo que no lo hace por física necesidad.

Fenómenos como el Alzheimer o el autismo afectan la memoria humana incrementándola o borrándola gradualmente. En su relato, Borges nos muestra de forma impersonal (y, creo yo, bastante respetuosa) la situación de una persona que se ve afectada por una de estas situaciones extremas; nos hace ver que no es lo que se llamaría una bendición, pero que en cierta forma tampoco puede considerarse algo malo. Es un punto de vista sobre una realidad que toca a pocos, pero que nos permite reflexionar y aprender algo nuevo. La literatura, entonces, nos enseña un poco de realidad a través de la ficción.


dancastell89@gmail.com

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar