Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog
Videoteca fragmento.jpg

Una forma de reconocer a un cinéfilo es pasar por su videoteca personal y encontrar, perdidas entre centenares de títulos, más de una decena de películas compradas y aun sin desempacar.  Es muy probable que, por lo menos una vez, alguien haga el comentario de “¿Y para que compra una película que ya vió?”.

Dejar de comprar una película porque ya se vió una vez, sería como dejar de comer un helado del sabor predilecto, sólo porque ya se había probado. La historia que una película cuenta es sólo una pequeña parte del manjar que consume con placer el buen cinéfilo. Detrás de la historia vienen los símbolos, los diálogos dicientes, los subtextos de los personajes y, más allá del discurso intelectual, el placer  que producen ciertas imágenes y sonidos.

Todos tenemos alguna escena que podemos ver muchas veces y disfrutar siempre. Todos tenemos algún personaje que siempre nos saca una carcajada. Todos tenemos un momento o un diálogo memorable que nos conmueve hasta las lágrimas.  Ver una película, como leer un libro, no consiste sólo en conocer la anécdota que se cuenta. Una y otro son una experiencia que entra por los sentidos y que, si nos gusta, queremos volver a experimentar una y otra vez.

Muchos cinéfilos llegan a aficionarse tanto que repiten muchas veces la misma película, se aprenden sus diálogos y se disfrazan como su personaje favorito para asistir a funciones de culto en algún teatro en donde pueda participar del ritual del cine.  Algunos no llegan a tanto pero sí les gusta conservar las películas que más disfrutan para revisitarlas de vez en cuando o sólo para tenerlas ahí, disponibles, para cuando quiera repetirlas o compartirlas con alguien, otro gran placer cinéfilo.

La primera vez que se ve una película todo es sorpresa, emoción y perplejidad; hacemos un viaje fantástico en compañía de los personajes y, junto con ellos, vivimos la historia palmo a palmo con la incertidumbre de quien no sabe exactamente a donde llegará. La primera vez, la oscuridad del cine es nuestra aliada y el aislamiento la mejor de las sensaciones.   Liberados de presiones, la segunda vez nos permite el reposo, la comodidad y el disfrute de quien conoce el enigma y puede disfrutar lo que se perdió la primera por estar pendiente del desarrollo de la historia.

Si la segunda vez ocurre muchos años después de la primera, se convierte en un acontecimiento.  Se trata de una experiencia nueva, como quien visita de nuevo aquella ciudad en la que pasó momentos felices. Todo se ve igual y al mismo tiempo distinto. A pesar de ser la misma, la película cambia porque los ojos que la miran ya no son los mismos. 

La ansiedad del cinéfilo suele convertirse en obsesión y es ahí cuando se compran más películas de las que pueden verse, se adquiere varias veces la misma o se consigue material que a la larga terminará regalándose a alguien.  El otro riesgo es la vocación de videotienda que se adquiere: Vecinos, amigos, familia y compañeros de trabajo terminan tarde o temprano desfilando por la videoteca para pedir prestada alguna “películita para plan arrunche de fin de semana” que muchos de ellos nunca regresarán, amparados por la falta de control del cinéfilo.

Las películas que vale la pena conservar muchas veces no pasaron por la cartelera comercial y son auténticos tesoros de coleccionistas que no se encuentran fácilmente y que sólo aparecen en un par de tiendas semiclandestinas, sitios de reuniones improvisadas entre los individuos de esta especie. Muchos de los cinéfilos no se sintonizan aun con la descarga de películas en Internet, como tampoco se acostumbran al video digital supernítido que reemplazo los rayones y el parpadeo del celuloide.  Hay un cierto romanticismo en el cinéfilo y cierta nostalgia por los clásicos (que, seamos honestos, son aquellos que uno vió en los primeros años de cinefilia, los clásicos son generacionales).  

Así como una biblioteca habla de un académico, una videoteca dice mucho también del cinéfilo que la ha construido. Siempre hay una línea, una preferencia, que escasamente cumple con los gustos del grueso del público, aunque siempre hay alguien que encuentra un buen título para “plan arrunche de fin de semana”.

 Espere en mi próxima entrega: Buenos actores en malas películas

Para ver otros textos sobre cine y cultura visite Jerónimo Rivera Presenta

Sígueme en twitter: @jeronimorivera

(Visited 605 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

Jerónimo Rivera Betancur: Doctor en comunicación. Profesor universitario, autor de seis libros sobre cine, investigador en temas de imagen y cultura y fundador de la Red Iberoamericana de Investigadores Audiovisuales pero, antes que nada, cinéfilo. Web: www.jeronimorivera.com Canal de Youtube: Amigos del Cine.

Más posts de este Blog

  • Entretenimiento

    Engañar al algoritmo

    Crédito: iStock

    Twitter: @jeroriveracine

    Seguramente te ha pasado que pasas largos intervalos de tiempo frente a tu plataforma de streaming y sientes que no hay nada nuevo para ver o que nada te satisface. Es lógico también que después de tantos meses de pandemia las opciones se reduzcan y el tedio aparezca. Sin embargo, ¿no es extraño que "no encontremos nada" si tenemos plataformas con miles de contenidos a nuestra disposición?

    En otros tiempos, las opciones eran limitadas (en Colombia solo teníamos dos canales de tv en los 80s) pero hoy, ante la gran cantidad de información disponible, es común pasar más tiempo buscando que encontrando material. Para esa búsqueda, y como base misma de su funcionamiento, las plataformas inventaron un algoritmo que, usando fórmulas matemáticas, permite diseñar una oferta de contenidos personalizada para cada usuario. El algoritmo es lo mejor que ha podido pasar en los contenidos audiovisuales en las últimas décadas, y al mismo tiempo lo peor.

    Lo maravilloso del algoritmo es que nos permite ver otros contenidos similares a los que acabamos de ver y, de esta forma, encontrar productos que suelen gustarnos. Lo malo es, justamente, que estos productos se agotan y el algoritmo sigue recomendando otros que tienen alguna relación con lo que nos gusta pero que pueden tener una calidad muy inferior. Al pretender facilitar nuestra búsqueda, el algoritmo limita nuestra libertad de elegir, llevándonos a la sensación de que ya "no hay nada para ver".

    Un paso lógico sería, entonces, ir a las redes sociales para ver las recomendaciones realizadas por nuestros amigos y contactos. Seguramente te sorprenderías de ver la cantidad de coincidencias entre todos ellos pues, lógicamente, las redes sociales también manejan algoritmos que solo nos dejan ver aquella información que coincide con nuestras ideas y expectativas. Es triste perder el tiempo viendo muchas series o películas "populares" que son realmente de muy mala calidad. Recuerda que lo popular no siempre es lo mejor. ¿Estamos entonces condenados a un bucle de recomendaciones que nos atrapa en ciclos de contenidos similares? Ciertamente no.

    Es importante entender, primero que todo, que aunque hay personas detrás de estas compañías, muchos procesos de clasificación y asociación son hechos por inteligencia artificial (bots), que en ocasiones usan categorías poco certeras y hasta absurdas para clasificar los contenidos y que suelen asociarlos sin considerar criterios de calidad. En días recientes, me sorprendí con el género inventado por Netflix de "suspenso insostenible" que es, justamente, lo que el suspenso no debería ser. Así las cosas, quiero recomendarte algunas pistas para "hackear" o engañar el algoritmo de plataformas como Netflix para acceder a series y películas de buena calidad y no quedarnos en las recomendaciones más obvias:

    1- Las categorías que aparecen en la plataforma son muy pocas y limitadas y es realmente difícil hacer una búsqueda si no sabes exactamente lo que estás buscando. En el caso de Netflix, una buena recomendación es acudir a páginas como Netflix Code, que poseen los códigos de muchas categorías que no encontrarás tan fácilmente. Aquí puedes acceder.

    2- Sigue las recomendaciones y lee críticas y reseñas de expertos o personas en cuyo criterio confíes para armar tus propias listas a partir de tus gustos e intereses.

    3- Busca directamente tus directores, actores o guionistas favoritos en la plataforma.

    4- Busca películas que te hayan gustado en el pasado y márcalas positivamente para que el algoritmo refine tus búsquedas.

    5- Hazle caso a la recomendación de la misma plataforma: en lo posible, no prestes tu contraseña. Esto haré que "ensucien" las recomendaciones.

    6- Borra del historial los contenidos que te arrepientes de haber visto. Al hacerlo, no te recomendarán productos similares. Puedes hacerlo en las opciones personales de tu cuenta.

    7- Califica los títulos que te gustaron positivamente pero, sobre todo, marca negativamente aquellos que no te gustan; esto también permitirá que no te recomienden nada similar.

    En resumen, se trata de tomar el control de tu propia experiencia de visualización y encontrar los "tesoros escondidos" que cada plataforma tiene y que, lamentablemente, se esconden detrás de los títulos populares e insulsos. Espero que estas recomendaciones te sirvan para que encuentres más y mejores productos audiovisuales para disfrutar en la comodidad de tu casa.

    La semana pasada iniciamos transmisión de los contenidos de mi canal "Amigos del cine" a través del Canal Nacional Universitario de TV Zoom.
    Aquí te puedes suscribir y activar las notificaciones. Tenemos más de 60 vídeos educativos sobre cine. Te invito a verlos y compartirlos. Esta semana te comparto uno de nuestros videos más recientes sobre la adaptación de libros al cine. Aquí puedes verlo.

    Para ver más textos sobre cine y cultura, visita Jerónimo Rivera Presenta.

    Sígueme en Twitter y en mi página de Facebook

    -->

    Crédito: iStock

    Twitter: @jeroriveracine

    Seguramente te ha pasado que pasas largos intervalos de tiempo frente a tu plataforma de streaming y sientes que no hay nada nuevo para ver o que nada te satisface. Es lógico también que después de tantos meses de pandemia las opciones se reduzcan y el tedio aparezca. Sin embargo, ¿no es extraño que "no encontremos nada" si tenemos plataformas con miles de contenidos a nuestra disposición?

    En otros tiempos, las opciones eran limitadas (en Colombia solo teníamos dos canales de tv en los 80s) pero hoy, ante la gran cantidad de información disponible, es común pasar más tiempo buscando que encontrando material. Para esa búsqueda, y como base misma de su funcionamiento, las plataformas inventaron un algoritmo que, usando fórmulas matemáticas, permite diseñar una oferta de contenidos personalizada para cada usuario. El algoritmo es lo mejor que ha podido pasar en los contenidos audiovisuales en las últimas décadas, y al mismo tiempo lo peor.

    Lo maravilloso del algoritmo es que nos permite ver otros contenidos similares a los que acabamos de ver y, de esta forma, encontrar productos que suelen gustarnos. Lo malo es, justamente, que estos productos se agotan y el algoritmo sigue recomendando otros que tienen alguna relación con lo que nos gusta pero que pueden tener una calidad muy inferior. Al pretender facilitar nuestra búsqueda, el algoritmo limita nuestra libertad de elegir, llevándonos a la sensación de que ya "no hay nada para ver".

    Un paso lógico sería, entonces, ir a las redes sociales para ver las recomendaciones realizadas por nuestros amigos y contactos. Seguramente te sorprenderías de ver la cantidad de coincidencias entre todos ellos pues, lógicamente, las redes sociales también manejan algoritmos que solo nos dejan ver aquella información que coincide con nuestras ideas y expectativas. Es triste perder el tiempo viendo muchas series o películas "populares" que son realmente de muy mala calidad. Recuerda que lo popular no siempre es lo mejor. ¿Estamos entonces condenados a un bucle de recomendaciones que nos atrapa en ciclos de contenidos similares? Ciertamente no.

    Es importante entender, primero que todo, que aunque hay personas detrás de estas compañías, muchos procesos de clasificación y asociación son hechos por inteligencia artificial (bots), que en ocasiones usan categorías poco certeras y hasta absurdas para clasificar los contenidos y que suelen asociarlos sin considerar criterios de calidad. En días recientes, me sorprendí con el género inventado por Netflix de "suspenso insostenible" que es, justamente, lo que el suspenso no debería ser. Así las cosas, quiero recomendarte algunas pistas para "hackear" o engañar el algoritmo de plataformas como Netflix para acceder a series y películas de buena calidad y no quedarnos en las recomendaciones más obvias:

    1- Las categorías que aparecen en la plataforma son muy pocas y limitadas y es realmente difícil hacer una búsqueda si no sabes exactamente lo que estás buscando. En el caso de Netflix, una buena recomendación es acudir a páginas como Netflix Code, que poseen los códigos de muchas categorías que no encontrarás tan fácilmente. Aquí puedes acceder.

    2- Sigue las recomendaciones y lee críticas y reseñas de expertos o personas en cuyo criterio confíes para armar tus propias listas a partir de tus gustos e intereses.

    3- Busca directamente tus directores, actores o guionistas favoritos en la plataforma.

    4- Busca películas que te hayan gustado en el pasado y márcalas positivamente para que el algoritmo refine tus búsquedas.

    5- Hazle caso a la recomendación de la misma plataforma: en lo posible, no prestes tu contraseña. Esto haré que "ensucien" las recomendaciones.

    6- Borra del historial los contenidos que te arrepientes de haber visto. Al hacerlo, no te recomendarán productos similares. Puedes hacerlo en las opciones personales de tu cuenta.

    7- Califica los títulos que te gustaron positivamente pero, sobre todo, marca negativamente aquellos que no te gustan; esto también permitirá que no te recomienden nada similar.

    En resumen, se trata de tomar el control de tu propia experiencia de visualización y encontrar los "tesoros escondidos" que cada plataforma tiene y que, lamentablemente, se esconden detrás de los títulos populares e insulsos. Espero que estas recomendaciones te sirvan para que encuentres más y mejores productos audiovisuales para disfrutar en la comodidad de tu casa.

    La semana pasada iniciamos transmisión de los contenidos de mi canal "Amigos del cine" a través del Canal Nacional Universitario de TV Zoom.
    Aquí te puedes suscribir y activar las notificaciones. Tenemos más de 60 vídeos educativos sobre cine. Te invito a verlos y compartirlos. Esta semana te comparto uno de nuestros videos más recientes sobre la adaptación de libros al cine. Aquí puedes verlo.

    Para ver más textos sobre cine y cultura, visita Jerónimo Rivera Presenta.

    Sígueme en Twitter y en mi página de Facebook

  • Entretenimiento

    Diez grandes directores de cine con más de ochenta años

    Twitter: @jeroriveracine Agosto es el mes del adulto mayor y en los difíciles tiempos actuales mucho se ha discutido sobre las(...)

  • Colombia

    Repensar el cine colombiano

    Twitter: @jeroriveracine La década de los años 90 fue una época oscura para el cine latinoamericano. Los países líderes(...)

  • Entretenimiento

    La sinfonía final de Ennio Morricone

      [caption id="attachment_3200" align="aligncenter" width="432"] Ennio Morricone - EFE[/caption] Twitter: @jeroriveracine Nos ha dejado un maestro de la música,(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

La guerra en Etiopía constituye una de las crisis más graves(...)

2

Dios nos habla por medio de nuestros sueños. Esta es una(...)

3

Soñar con amigos y familiares que fallecieron causa mucha inquietud a(...)

6 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar