Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Un hecho me llamó la atención en las marchas y las largas caminatas por la carrera séptima de Bogotá, ejerciendo mi oficio de periodista: encontrarme con uno de mis alumnos de periodismo, que me saludó con bastante entusiasmo.

“Profe, gusto de verlo”, exclamó mientras la pertinaz lluvia anunciaba que este encuentro iba a ser fugaz, pero fue todo lo contrario.

Los rayos, el cielo negro y la tormenta nos obligaron a hacer un pare y resguardarnos del imparable diluvio. Pensar rápido y resguardarnos en la primera cafetería que vimos.

Mojados, en segundos, le pregunté: ¿usted toma tinto?

“Claro, por supuesto”, al tiempo que replicó, “¿Y usted, profe, no lo ha dejado?” (risas)

¿Y a usted qué lo trae por aquí? ¿Qué lo motiva?, le pregunté. Si ya se graduó de su carrera de comunicador social y periodista. Usted es la nueva generación del periodismo.

Me contestó, mirándome fijamente: “justamente profe, no tener una oportunidad, así sea con esos sueldos de miseria, y además para ser seleccionado se tiene necesariamente que tener una recomendación o conocer a alguien o tener un amigo influyente que conozca a ese alguien.

Me tocó un momento difícil y una pandemia, profe, pero lo grave es que esto no mejora, por el contrario, a clavarnos en todo y con toda. Mi papá, usted sabe es policía, y ya no da más. Él dice que policía un día, policía por toda la vida.

Él es joven y me duele verlo cumpliendo con su institución a la cual le ha entregado más de 20 años y veo cómo se sacrifica y recibe un sueldo mensual de un millón y medio neto, y no ha tenido ningún reconocimiento, ascenso o aumento significativo por recorrer calles, por correr detrás de ladrones, hampones, asesinos y dueños de ollas peligrosas, que en ocasiones han sido hasta vecinos nuestros, y sus mamás son conocidas del barrio.

Las discusiones que he tenido con él han crecido en este paro y las confrontaciones, siempre de pensamiento, profe, han sido duras y difíciles. Nos hemos visto en las mañanas. El vistiendo su uniforme verde oliva y me mira de reojo, y yo, alistándome para ir a la calle a la protesta, por lo que considero son mis derechos, y él a su vez, también lo hace convencido de los suyos.

En algunas ocasiones nos hemos encontrado en la calle, como un día frente al Banco de la República, él defendiendo sus instituciones, los bancos, las entidades estatales, y yo, defendiendo mi pensar, mi ideal.

Eso es duro, profe, verlo allí y yo no digo ahí está mi padre, para no causar ninguna desconfianza, para que no me tilden y me señalen de sapo o el hijo del poli, sigo de largo con mi parche, pidiendo que no le pase nada.

Mis hermanos son pequeños. Yo les digo que no salgan a la calle y mi padre les dice que no vayan a ser policías. Mi madre reza por los dos y nos bendice todos los días, pero yo esta pelea me la doy hoy, porque esto no cambia, y si uno no protesta, nunca va a cambiar.

El miércoles en la noche recibimos una llamada que nos avisaba que mi padre estaba herido y en el hospital de la Policía. Mi madre me llamó y yo estaba en Los Héroes, allá en la 80.

Uy, qué susto, qué cagada. Y arranqué a correr y sufrí las dificultades para movilizarme y llegar a mi casa en Kennedy, todo taponado, no encontraba salida, todo estaba bloqueado, no había TransMilenio, que sería lo más rápido para llegar a auxiliar a mi madre. ¡Qué mierda! Y la angustia de pensar que no llegaba rápido a acompañar a mi madre, que no paraba de llorar, y me seguía llamando insistentemente se apoderó de mí y no me soltaba. ¡Qué video!

Este enfrentamiento no nos deja bien parados. Todos ponemos desde cada orilla, y perdemos. No aprendemos, no encontramos la salida, yo sigo marchando, creo que es mi deber ahora. Y mi padre sigue en el hospital de la Policía, recuperándose de varias quemaduras, la ruptura de varias costillas, y el codo que se le salió de su cavidad.

Él dice que seguirá siendo policía y yo, marchando, profe, soy el hijo de un policía”.

(Visited 1.159 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

Egresado de la Universidad de la Sabana de Bogotá en Ciencias de la Comunicación Social y periodismo, con diplomado en Periodismo Público de la Unión Europea y la ESAP y posgrado en Ciencias Políticas para Latinoamérica y Criminalística de la Universidad de Salamanca (España). Maestría en Periodismo de la Universidad Autónoma de Barcelona (España) y Especialización en Docencia Universitaria de la UCC. Durante 20 años he ejercido el periodismo en radio y televisión. Durante este tiempo, simultáneamente, he estado vinculado a la cátedra universitaria y a la dirección de trabajos de investigación en las áreas de periodismo público y comunicación social.

    Sigue a este bloguero en sus redes sociales:

  • twitter

Más posts de este Blog

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

[caption id="attachment_370" align="alignleft" width="300"] Fotografía tomada de Pixabay[/caption] Uno de los(...)

2

Dios nos habla por medio de nuestros sueños. Esta es una(...)

3

Tuve el honor de ejercer por primera vez como jurado de(...)

0 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar