Cerrar Menú Blogs
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingresa o regístrate acá para seguir este blog.

Seguir este blog

Pepe Sánchez fue una de esas personas cuyo aprendizaje y evolución significaron la evolución de la televisión misma. Vivió en la época en que esa industria todavía no era industria, en la que se podía experimentar, en la que se podía innovar (aunque no creo que usaran esa palabra), en la que lo importante no era la plata. Para no ir más lejos, cuando la televisión empezó en Colombia, era vista como un medio menor y no se le daba mucha importancia, como suele pasar. Se grababa por allá en un sótano, feo, desarreglado, en obra gris. No había casi presupuesto. Como no se le veía negocio, era un medio “educativo y cultural”. Las comillas son porque es textual. Y como no se le veía negocio, no le prestaban mucha atención, por lo que se podía experimentar.

Y gracias a esas libertades que daba el no tener mucho interés económico, el maestro Pepe Sánchez se atrevió a experimentar formatos, pensar en nuevas maneras de contar historias. Su estilo costumbrista reflejaba la realidad colombiana. Contaba Pepe (me perdonan la confiancita) que en “Café, con aroma de mujer” algo que influyó mucho fue permitirles a los actores improvisar, darles esas libertades en los diálogos que, al final, hicieron que se volviera una historia auténtica, sin tanto lenguaje acartonado. Sus personajes hablaban como habla la gente de verdad.


De una vez les dejo la banda sonora de la semana, que no podía ser otra que esta. La pueden escuchar mientras leen. Más de uno de ustedes la va a cantar a grito herido, jajaja.

Con Don Chinche, Pepe Sánchez se pudo dar el lujo, por primera vez en nuestro país, de grabar en exteriores y a una cámara. Eso era romper todos los esquemas de la época. Él siempre quiso hacer eso porque lo vio en Italia y quería replicarlo acá. Esa técnica también se utilizaba en el cine, que tenía un poco más de presupuesto e importancia por ese entonces. Pues cuando le propusieron dirigir Don Chinche, Pepe vio la oportunidad de ensayar. Y le funcionó.

Bueno, decir que le funcionó es restarle mérito, porque eso no fue de un día para otro. Al principio muchas personas no disfrutaban la serie; Don Chinche les parecía medio ramplón y no le encontraban la gracia (sobretodo en la clase media, porque a las clases alta y baja sí parecía gustarles). Afortunadamente no existía el demonio del rating, porque de no ser así Don Chinche habría salido en su “primera temporada”. Luego los gringos se inventaron eso de los pilotos, que vienen siendo como un capítulo de ensayis, como por ver si a la gente les gusta algo o no. Pero es que hay cosas a las que se les coge el gusto con el tiempo, que vienen siendo gustos adquiridos. Y usualmente esos gustos adquiridos son los mejores.

omar_gamboa-marmotazos-pepe_sanchez

Fuente: Vanguardia.com

De entrada a la gente le gusta el reguetón, porque tienen un ritmo alegre y fiestero, aunque sus letras sean una soberana basura. No todas, pero sí bastantes. No sé ustedes, pero hay música que yo disfruto más mientras más la escucho, música a la que le voy encontrando más sentido porque la entiendo mejor cada vez. Y para eso no necesito estar en una rumba ni con tres tequilas encima. No todo el mundo le encuentra sentido a “aún tengo al sol para besar tu sombra”. Es que lo que seduce nunca suele estar donde se piensa.

Eso mismo del rating ha sucedido con muchas otras series, que nunca ven la luz porque el piloto no funcionó. Pero que el rating no sea el mejor no necesariamente quiere decir que la serie sea mala, pudo ser porque se enfrentó a un competidor muy fuerte, o porque se transmitió en un canal pequeño, o porque su horario no era el mejor. Netflix ha roto esquemas porque cada quien ve el contenido cuando quiere, cuanto quiere. Ahí lo que prima es la calidad del contenido, no el horario. Y gracias a que miden cada cosa, los de Netflix han podido detectar que una persona se engancha realmente con una serie cuando ve los primeros cuatro capítulos. No uno, no el piloto, como tradicionalmente funciona la industria.

A algunos actores les exigen que tengan muchos seguidores para contratarlos. No importa si eres buen actor o no, importa si tienes muchos seguidores en Twitter.

Gracias a eso existen House of Cards (la primera serie web nominada a varios Emmy y a varios Globos de Oro), Orange is the new black, Sense 8 y Stranger Things, entre muchas otras. Con House of Cards se cambiaron esquemas porque, de entrada, no se dio presupuesto solo para el piloto, que fue lo que ofrecieron cadenas como HBO, Showtime y AMC, sino que de una vez aprobaron dos temporadas. Así se piensa en el “gran cuadro”, en el bosque y no en los árboles.


Y ese afán de la plata, de los números y el rating se ve en otras industrias, como el naciente Marketing Digital. Digo naciente porque aún estamos aprendiendo, estamos inventando y aún no se le da mucha importancia. Pero eso crecerá y cada vez habrá más presupuesto, lo entenderemos más y sabremos usarlo mejor. Lo triste del marketing digital es que aunque no lo entendemos del todo, ya le estamos exigiendo números y es así como caemos en errores tontos y en el cortoplacismo. En lugar de pensar en qué tanto nos sirve publicar, pedimos a las agencias que publiquen 10 veces al día, aunque no tengamos nada que decir. Pensamos que alguien es más “influyente” en redes sociales porque tiene 50 mil seguidores, pero no nos fijamos en que de pronto 30 mil son de India, Afganistán o Kazajistán. No nos fijamos en qué tanto conversa una persona con sus seguidores sino en que tiene muchos seguidores, aunque sean comprados.

Es más, para volver al tema de la televisión, sé que a algunos actores les exigen que tengan muchos seguidores para contratarlos. No importa si eres buen actor o no, importa si tienes muchos seguidores en Twitter. ¿En serio? Lo único que se logra con eso es que ya un actor no se preocupe por prepararse, que ya no se gaste la plata en talleres de actuación sino en seguidores en Twitter.


Creo que soy de esos estúpidos románticos que sueñan con que algún día el mundo nos permita premiar más el talento que los números, en que la serie exitosa sea la que tenga mejor contenido y no más audiencia. En que se le pague más al que lo merece, no al que lo compra. Lamentablemente la masa prefiere el contenido fácil al valioso. Por eso preferimos unas empanadas a una ensalada (yo sé, me estoy poniendo ñoño y cansón). Por eso ven más a un youtuber balbuceando “nuevo video” con voz de troglodita, que a uno que nos cuente cosas que aportan. Perdonen, pero soy de ese grupo de personas que no le encuentra ningún valor a alguien que se llena la boca de gaseosa y mentas hasta que le explota y se le sale por la nariz mientras los demás se ríen como tarados.

Omar_Gamboa-Marmotazos-Don_Chinche

Sigo soñando con el día en que valoremos más a los Pepe Sánchez del mundo, a esos que aman lo que hacen, a los que se permiten experimentar y encontrar mejores maneras de hacer las cosas. Igual, sé que eso no pasará pronto, si es que sucede. Pasará mucho tiempo antes de que la plata sea el único factor que nos importa.

Por lo pronto espero rodearme de esos locos que se atreven a romper esquemas, a hacer cosas “locas” y que nadie más haría. A aprender de sus ensayos y errores y no a copiar “fórmulas ganadoras” para tener más rating. Espero aprenderle a Pepe Sánchez a trabajar mucho, muy fuerte, con tal de sacar algo de calidad, aunque le toque hacer de todo: dirigir, hacer libretos y terminarlos mientras graba. A pensar más en el largo plazo y abrir la mente. A ese visionario le debemos mucho. Ya Pepe decía que las fórmulas mágicas no existen, lo único que logra una fórmula es copiar. Cuánta razón.

Maestro Pepe Sánchez, gracias por traernos a Don Chinche, a Eutimio y Rosalbita. Gracias por experimentar, por romper esquemas y darle ese toque tan suyo a Café, con aroma de mujer. Por enseñarnos la Colombia de verdad. Gracias por demostrar que el amor a la profesión al final se nota.

@OmarGamboa


Ya salió el segundo capítulo de los Podcast Anónimos. Esta vez hablamos del aborto, y 3 personas anónimas nos cuentan sus historias. Incluso hay un hombre que no quería que su novia abortara pero al final sucedió; también hay testimonio de Florence Thomas. Personalmente creo que las estudiantes se fajaron con este episodio. Por favor escúchenlo y me cuentan qué tal.

Aprovecho para desearles feliz navidad. Espero que los llenen de regalos y de abrazos. Si no, al menos llénense de buñuelos que en diciembre hay excusa. En enero nos ponemos juiciosos con la dieta y el ejercicio, jajaja. En serio, de todo corazón, mucha felicidad para todos. Gracias por leer los marmotazos, por dejarme contarles tantas pendejadas. Y mejor no sigo porque si lloro se corre la tinta y les mancho el blog.

Hace poco una amiga me preguntó si yo soy un tipo divertido. Le dije que no, pero no me creyó. Acá está la prueba.

Nos leemos el otro jueves para cerrar el año, o antes si algo extraordinario ocurre. ¡Chau!


Todas las entradas, están en:  https://blogs.eltiempo.com/marmotazos/ O si quieren que les llegue al correo cada vez que se publica un Marmotazo, en el botón “Seguir este blog +” que encuentran al comienzo, bien arriba, tienen la opción y no se pierden ni una.

Pero si quieren les recomiendo algunas entradas anteriores: “Fui a Coldplay pero no lo vi“, “Diez señales de que simplemente no te quiere“, “Duyu Espiquinglish?“.


También estoy en Facebook, Linkedin e Instagram, ahí podemos hablar todo lo que quieran. Y me encuentran en Snapchat como gamboaomar.

(Visited 1.997 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

Soy un consultor apasionado por el Social Media y los contenidos digitales. Trabajo mejorando la Reputación Digital de marcas y personas. Conferencista y profesor universitario. Director de los Premios TW, a lo mejor de las Redes Sociales en Colombia, emprendedor en los ratos ocupados, melómano y escritor en los ratos libres. Bogotano por nacimiento, ingeniero de sistemas por educación (Universidad Nacional) y tuitero por gusto.

Más posts de este Blog

  • Bogotá

    Me mamé de pasear

    Con una frase como «me mamé de pasear» cualquiera pensaría que es porque viajo (paseo) mucho. Ojalá fuera por(...)

  • Colombia

    Déjenme orinar tranquilo

    Sé que esta será, fácilmente, una de las entradas más impopulares que escriba. Llevo mucho tiempo pensando escribirla, pero(...)

  • Colombia

    Somos tan mediocres que no nos damos cuenta

    Hace un tiempo alguien me empezó a hablar de un nuevo tipo de negocio online en el que, como(...)

  • Entretenimiento

    Un día Juliana se perdió

    Previously on “Le pasó a un amigo”: —¿Aló? Hooola Juliana, ¿cómo estás? —Hola Andrés, oye, voy para Bogotá. —¿En(...)

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

Si quieres conocer más de mi vida y a lo que me dedico, sígueme en:

https://www.youtube.com/@Immiland

https://www.instagram.com/eddy.ramirez21/

-->Tequilera, bar tender, lavaplatos, cocinera, mesera, estos son muchos de los trabajos de primera línea a los que se puede enfrentar un inmigrante, iniciando su nueva vida en Canadá. Así lo hice yo.

¿Devolverme a Venezuela o quedarme en Canadá? Esa era la pregunta que retumbaba en mi cabeza mientras ese ángel que encontré en Migración hacia mi aplicación, la cual me permitió como estudiante de idiomas y con mi nuevo status llamado Destitute Student (‘Estudiante Indigente’) conseguir una visa de trabajo Después de pensarlo por tres días, decidí quedarme a trabajar en Canadá para poder pagar mis estudios y como decimos los venezolanos’’echarle bolas’’, porque definitivamente en esta vida no se escoge dónde se nace, pero sí dónde vivir.  Bienvenidos a la segunda parte de mi historia, donde les presento un momento fundamental de mi pasado y mi presente en este país. Debo confesarles que nunca pensé que fuese a ser tan difícil, pero ahí estaba yo, aventurándome a un mundo desconocido, con el único objetivo de reunir, en poco tiempo (4 meses), el dinero para pagar el cincuenta por ciento (15.000 CAD) de mi maestría, pero no solo eso, debía pagar también la renta y mis gastos personales y lo sé, suena descabellado, pero lo asumí con mucha planificación y meticulosidad.
’’Uno nunca sabe lo fuerte que es, hasta que en realidad tiene que ser fuerte’’
Conseguí el primer trabajo de mi vida. Este quedaba en el Viejo Puerto, una zona muy turística de Montreal. Allí aprendí lo que es ser multitask: servir diferentes tipos de cervezas, hacer pizzas, fajitas, poutine, alitas de pollo, hamburguesas, de todo. No era mi único trabajo, tenía que reunir el dinero suficiente, así que de domingo a domingo y durante esos meses mi rutina se resumía en: tomar órdenes, cargar montañas de platos y limpiar baños como a muchos inmigrantes nos toca al inicio. 
’Y es que en las adversidades es donde nacen nuevos guerreros’’
Creo que jamás en mi existencia he trabajado tanto. No tenía más vida: todas las tardes salía del Viejo Puerto, a iniciar mi siguiente turno en un restaurante italiano en el que más que salario trabajaba por comida. El dueño amablemente me brindaba lo que no se vendía y así yo podía ahorrar gastos. Ese señor se convirtió como en mi abuelo, mi abuelo italiano.
 
Ver esta publicación en Instagram
 

Una publicación compartida por Eddy Ramirez (@eddy.ramirez21)

Además del trabajo, yo seguía estudiando francés todas las mañanas hasta el mediodía. Al terminar el verano comencé el máster. Un año más tarde, me gradué de abogada en Derecho Internacional de Negocios, LL.M de la Universidad de Montreal, con un GPA de 3.8, demostrándome que en mi vida no habría obstáculos más grandes que mis ganas de crecer y de superarme. Inspirada en esto, apliqué a la Residencia Permanente.  Al cabo del tiempo, empecé nuevos estudios, pero esta vez, en Inmigration consulting y logré culminarlos también. La vida comenzó a sonreír un poquito más, después de tantos sacrificios, todo estaba dando los mejores frutos. En medio de esta travesía, comprendí que no estaba sola en esta situación, ni era la única con un sueño por cumplir. Somos miles de migrantes a diario dejando todo atrás y buscando una mejor vida, así que algo detonó en mi cabeza, era el momento de que Eddy Ramírez pusiera en práctica sus estudios, experiencia y todo lo que aprendí de mi mamá.  Finalmente, llegó el día de materializar y darle vida a esta Tierra de Inmigrantes.    Continuará… Con amor, Eddy.   

Si quieres conocer más de mi vida y a lo que me dedico, sígueme en:

https://www.youtube.com/@Immiland

https://www.instagram.com/eddy.ramirez21/

2

Una vez más las candidaturas que otorga la Asociación de Artes(...)

3

A medida que avanza este periodo, se ha mostrado una predilección(...)

9 Comentarios
Ingresa aquí para que puedas comentar este post
  1. Hola Omar! Los comentarios acerca del maestro Pepe son acertados, de esa gente que le mete el alma a lo que hace, ahora poquita más bien! En cuanto a tu super producción, por lo menos haces algo diferente el domingo…jijiji
    Un abrazo.

  2. Primer comentario

    La verdad si da nostalgia que se vaya uno de los grandes, y la parte del inmediatismo de la cultura occidental que no permite trabajar en calidad como nos gusta, dedicándole el alma, haciendo cosas que nos provoquen mas orgullo que plata, aunque no se menosprecie la segunda.

    Gracias por escribir

Reglamento de comentarios

ETCE no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto y veto por comentario.
Aceptar
¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Tu calificación ha sido registrada
Tu participación ya fue registrada
Haz tu reporte
Cerrar
Debes escribir tu reporte
Tu reporte ha sido enviado con éxito
Debes ser usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar