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Escribí en el buscador de Google “miedos en cuarentena”. Le di enter: “Cerca de 5.330.000 de resultados”. Fui más allá y ojeé las primeras 5 páginas (o sea alrededor de 5 resultados) y encontré artículos que hablaban desde miedos que llevan a temer por la vida, la pérdida de trabajo, el contagio del covid-19 a nivel personal o de un familiar, hasta miedo a ¡engordar! Entonces,  ¿Qué de nuevo podré decir que no haya dicho alguna de los 5.3 millones de voces que andan por ahí?

Lo que si me quedó claro, y para esto no hace falta googlear, es que si hay algo que abunda por estos días es la incomprendida emoción de miedo. De hecho, elegí este tema porque ante un bloqueo creativo para escribir, hice una pregunta en una de mis redes pidiendo ideas y varios aportes fueron en esta dirección.

¿Se fijaron que dije “incomprendida” emoción? Sí. No la entendemos. Le huimos. Imagínense que el miedo es esa persona con la que tienen una relación amor-odio. La aprecian porque es buena gente, pero ante la más mínima posibilidad de una conversación de más de 10 minutos seguidos salen huyendo porque “no para de hablar de si misma”, “absolutamente todo es negro y sombrío” o “hay una conspiración permanente en su contra”. ¿Me entienden? Así nos enseñaron a relacionarnos con el miedo. Aquí es donde digo que esta emoción es “buena gente” porque nos indica que hay una amenaza sobre nosotros, pero no es para que nos paralicemos sino para que nos preparemos y avancemos. Es más la culpa no es del miedo en sí, sino de que no hemos aprendido a gestionarla. Si conversáramos diferente con ella, la aprenderíamos a amar un poco más. Más adelante les digo cómo.

Lo que se resiste, persiste

“Estoy escuchando decir que, ¡qué miedo salir cuando termine la cuarentena! Eso va a ser todo un reto para mucha gente”. Esto me dijo un amigo en esa consulta que realicé en mi red. Imaginaos, como dicen los españoles, no suficiente con miedos frente a lo que vivimos hoy y ya empezamos a hablar de miedos frente a algo inexistente como el mañana. Esto es lo que se llama “miedo irreal o irracional”. Sí. Tiene su origen en un pensamiento imaginario, distorsionado y generalmente catastrofista. Y es de los más apetecidos en las conversaciones con amigos en donde por momentos pareciera que se inicia una competencia para ver quién pone sobre la mesa el tema, la estadística, el testimonio más apocalíptico … y he ahí que llego al punto que hoy me convoca:

…aquello que rechazamos, pero alimentamos (conversando con nosotros mismos o con los demás), es aquello que persistirá».

“¡Ahh, pero a ver, no podemos ignorarlo!”. Efectivamente. Precisamente allí está el quid del asunto. No PODEMOS ignorar esta emoción, ni ocupar la mente con 50 cosas para evitar admitir que la estamos sintiendo y mucho menos paralizarnos, DEBEMOS conversar CON ella de manera diferente. DEBEMOS conversar DE ella de manera diferente, así iniciamos una dieta que reducirá el nivel de miedo paralizante en la sangre.

En esa nueva conversación que estoy proponiendo, el foco tiene que responder a dos preguntas:

  1. Si es cierto que este miedo que siento me está protegiendo de algo ¿Cuál es la amenaza REAL que cierne sobre mí? ¿Sobre los seres que amo? Y  hago énfasis muy a propósito en la palabra REAL y lo real es aquello que ya existe, está entre nosotros, no es un escenario posible, es un escenario que ESTÁ. Ejemplo: es real que mis ingresos bajaron ostensiblemente hoy, es irreal que mañana me quede en ceros, es posible claro -aquí está la amenaza-, pero no es real aún. ¿Se entiende la diferencia de un miedo basado en algo irreal?
  2. Entonces, si identifico la amenaza en lugar de entrar en estado de pánico, ansiedad, insomnio, etc, etc, nuestra siguiente conversación giraría en torno a la pregunta ¿Qué puedo/podemos- hacer desde ya para prepararme/nos, para adaptarme/nos?  No vale responder ¡NADA! Siempre hay algo. Lo que pasa, amigos míos, es que no siempre ese «algo» está en nuestra zona conocida, es más, generalmente está fuera de ella.

Créanme, no es ignorar lo que vivimos o sentimos, es darle un sentido diferente. No les parece que hay gran atractivo para muchas personas en fijarse en lo que anda mal ¿no hemos aprendido algo diferente en este aislamiento? Diría otro amigo en la citada consulta “Dejar el miedo a un problema futuro y vivir el hoy. Mañana nos ocuparemos de la crisis, ya hemos pasado por otras (económicas, divorcios, despidos, muertes de familia) hacen parte de estar vivos. El miedo nos está matando más que el problema mismo”

Nuestra vida de hoy ya no es la misma de ayer, pero no por el coronavirus,  solo que su impacto en nosotros aceleró procesos que ya venían dándose (¿o crees que el miedo que tienes hoy es nuevo en tu cuerpo?, lamento decirte que no, ya lo tenías de antes, solo que ahora encontró el silencio perfecto para hablarte más fuerte), detuvo otros, cambió el rumbo de otros tantos y de seguro nos está trayendo nuevos.

A mí el miedo un día me susurró al oído, estando en el piso, rodeada de caras desconocidas que vinieron en mi ayuda porque un carro me había arrollado “¿y ahora, te quedas en el piso o te levantas? Eso fue hace seis años y esa pregunta llega a mí ante cada circunstancia compleja, así que ya se la respuesta, la misma que dí ese día ¡Me levantó, porque más abajo no puedo estar! Claro, en esa coyuntura me ayudaron enfermeros y una ambulancia, pero ¿y si lo que necesitas ahora también es dejar de pensar que levantarse del piso es sinónimo de hacerlo solo?

Piénsalo…


¿De cuantos vuelos te estás perdiendo?

Organizando mi canal de YouTube me encontré con este clásico del 2018 y no solo reviví la aventura que fue, sino que nos cae como anillo al dedo, a propósito de la conversación de hoy. Los invito a volar conmigo…

 


Noticia que quiero compartir con todos

Emocionada quiero compartirles que hace menos de un año creé la unidad de formación de Facilitar CLIC, y nació con el nombre de Escuela Colombiana de Formación de Formadores, ECOFF, desde donde entrego lo mejor de mi con más de 10 años como formadora y coach, e inicié el proceso de acreditación, de la mano del Instituto Europeo de Formación de Formadores y la Asociación Iberoamericana de Formación y Certificación Aifyc porque estoy convencida que debo estar a la altura de quienes confían en mí.

Hace unas semanas, antes del coronavirus claro, su presidente, Martín Fernández Diez, en su paso por Colombia, me honró entregándole a ECOFF el aval internacional de la Asociación como Centro Formador, lo cual garantiza a las empresas que confíen en nosotros para entrenar a sus mentores, facilitadores, instructores, una metodología adecuada, ética y con responsabilidad para lograr que cada uno de ellos no solo aprenda a diseñar, ejecutar -con técnicas de conexión que facilitan la transmisión de conocimientos-, y medir el impacto de sus cursos o procesos de inducción o reinducción, sino que, como bien lo sostiene Martín, se convierta en un creador de experiencias de aprendizaje.

Mi pasión es la formación, los juegos para el aprendizaje y el coaching. Te invito a conocer cómo puedo apoyarte a ti o a tu empresa en el desarrollo de competencias en tus formadores e instructores internos y equipos en www.ecofformaciondeformadores.online /   www.facilitarclic.com / Contacto: coach@coachsandramateus.com o en el whatsapp +57 315 4786927

Todos mis libros en Amazon https://www.amazon.com/Coach-Sandra-Mateus

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