Hoy queremos publicar tres historias diferentes para un solo mal verdadero, la inseguridad en Bogotá, que ya «se salió de madre», como dirían los españoles. La primera, protagonizada por un joven trabajador, mensajero de San Andresito de la 38, quien entrega a domicilio...
Los colombianos estamos acostumbrados a que nos queden mal. Peor aún, estamos acostumbrados a quedar mal con los demás, y nos da lo mismo. Esta semana la termino pensando en lo incumplidos que somos; supongo que no soy el único que un domingo en la noche recapitula la semana...