A mí me gustan los sitios que hacen lo que ya está inventado, pero le ponen su propio estilo y a un precio justo. Hace poco conocí Crêpes del Otro Mundo, uno de estos lugares ubicados en el ombligo de Chapinero, donde solo basta llevar un billete de diez mil. ¡Qué...
Los que hemos ‘mesereado’ o trabajado de cualquier forma en un restaurante sabemos que atender clientes es un castigo, porque estos, en sí mismos, ya son un problema en potencia desde que pisan el lugar. Pero hay clientes de clientes: unos amables, otros de comportamiento...