Su vozarrón se escuchaba desde antes de que llegara a su oficina. Tendría unos 25 años y vivía cada segundo con pasión. A su paso iba saludando en voz alta a quien se encontrara, llamando a unos por su nombre y a otros por el sobrenombre que él mismo le había...
(Solo para amigos y familiares… y para aquellos a quienes les haya pasado lo mismo) Fue una tarde mágica. Mi hijo Iván, de 10 años, se había estado preparando para ese día, como si fuera el mejor de su vida. Estaba muy ansioso. En la mañana se bañó y se cambió, para...